El capitulo de hoy tiene un nombre bastante simple, la verdad no se me ocurría que ponerle. Es que verán, al principio tenia planeado basar este capitulo sobre el clan Uzumaki, pero al final terminé escribiendo otras cosas y esa idea quedó para el capi siguiente.
Tengo algo que anunciar, este es el ultimo sabado de mis vacaciones :C lo se, lo se, se ponen tristes por mi xD pero no se preocupen que seguiré actualizando normal, después de todo es cada dos semanas. La verdad solo queria decirlo, o escribirlo, a ver si me hacia a la idea de que mi tiempo dejara de ser para mi este lunes u.u
Como sea, aqui esta el capitulo, en el que veremos el resultado de la subasta, y la mención de ciertos asuntos que se veran en esta historia. Espero les guste :D
Un sentimiento de intriga
Cuando
a Tenten la acercaron a la parte trasera del escenario no sabía de qué se
trataba aquello, por lo que no estaba nerviosa en lo absoluto, lo que fuera, si
había tantas mujeres participando también, no podría ser tan malo. Pero en el
momento en el que las pasaron al frente, y anunciaron que aquello era una
subasta de personas su rostro se descolocó.
Sonrojada hasta las orejas y sin
poder moverse, observó con pánico alrededor. Karin a su lado le dio un
golpecito en las costillas, y eso fue lo que la hizo reaccionar, entonces
sonrió ligeramente, intentando ser modesta pero analizando la situación. A su
lado había cinco mujeres, y del otro lado del escenario otras seis. En total
eran doce –contándola a ella-, y se iba a subastar una cita con cada una.
Además, detrás de ellas, había diez hombres más, cinco y cinco en cada lado del
escenario todos con smoking bien arreglados.
Karin
y Suigetsu serian los presentadores, y pronto la subasta comenzó.
Entre
la “concursantes” se charlaba sobre lo que se podía esperar, al lado de Tenten
se encontraba una chica tan nerviosa como ella, por lo que no hablaba mucho, lo
cual la ayudaba poner atención a lo que comentaban las demás. Muchas presumían
lo mucho que se habían preparado para aquello, -porque por supuesto habían sido
informadas con días antes de anticipación, no como a ella que apenas se
enteraba de que iba todo eso-, también estaban las que adulaban a las demás,
comentando las pocas oportunidades que tenían ellas de ser las que más
recaudaran fondos, pero por supuesto, detrás de esa sonrisa se escondía hipocresía
pura, y posiblemente un pensamiento de pena hacia las demás, ya que ellas
tenían completamente asumido que harían más dinero que el resto.
—
Estuve todo el día en el spa, seguramente recaudare mucho dinero — hablaba una
muchacha de cabello ondulado rubio, seguramente pintado, y ojos negros
profundos, con el fleco ligeramente arriba de las cejas. Después de decir eso,
añadió luciendo una falsa expresión inocente — Por supuesto, todo por la
caridad, ojala alcancemos la meta juntas para todas esas personas necesitadas.
Las
que le daban la razón parecían estar al punto del llanto, conmovidas por
aquellas palabras, aun que seguramente pensaban lo mismo que Tenten, que esa
chica era sumamente falsa.
— Yo
no he podido arreglarme mucho, tal vez una hora o dos — comenta otra de cabello
lacio y largo, muy negro y ojos alargados de igual color. La viva imagen de la
mujer tradicional japonesa, con un yukata floreado blanco con rojo. Claramente
su atuendo había llevado más de dos horas — Espero poder ayudar significantemente
a la causa.
— No
te preocupes, ira todo bien.
Todas
se animaban en voz baja hipócritamente, mientras deseaban la “derrota” de las
otras en la mente. Tenten no podía más que sentirse decepcionada de la raza
humana, al notar que al final la apariencia y ganarles a las demás tenían más
importancia que la recaudación en sí. Y los hombres no estaban mejor,
simplemente deseaban que les tocara una mujer sexy y guapa, ahí estaba su
competencia. Y claro, eso no es exclusivo de los hombres, las mujeres también
pensaban en eso, y entre los favoritos estaban algunos cuyos nombres Tenten
conocía.
—
¿Creen que Itachi Uchiha haga una aportación? — chilla una de ellas mirando
lascivamente al aludido. Seguramente ahora mismo Itachi sentía escalofríos de
los buenos.
— No
lo creo, tiene mujer. Pero el hermano menor, Sasuke, no está nada mal ¡Y es
soltero! Espero que me escoja.
—
Dicen también que Dante Senju ha venido a la fiesta. ¡Ojala aporte algo!
— ¿En
verdad?
—
¡¡Sí!! Pero no lo he logrado ver en ningún lado.
— Es
cierto — añade una tercera — Yo lo he visto, hablaba con el chico de la
corporación Hyuuga.
—
¡Neji Hyuuga!
Al
escuchar aquel nombre Tenten prestó más atención a la conversación, mientras
buscaba con la mirada alrededor a aquel rostro conocido. ¿Neji estaba ahí?
Parecía imposible, si era así entonces ¿Por qué Temari no había dicho nada? Era
raro, muy raro.
— No,
no. Neji Hyuuga es el sobrino de Hiashi Hyuuga-sama, él no tiene conexión
alguna con la corporación Hyuuga.
—
¡Pero si yo lo he visto! Estaba por la fuente, con Dante Senju.
La
mirada de Tenten se dirigió directamente a
la fuente, y ahí lo miró. Sus ojos perlados mirándola directamente, y en
aquel rostro una sonrisa torcida, estaba claro que no la esperaba a ella en ese
escenario. El cabello lo llevaba largo, suelto, cayendo en cascada por sus
hombros y espalda. Estaba cruzado de brazos, y rió cuando notó que ella también
lo miraba.
—
¡No! Ese no es Neji, es Hikaru Hyuuga, está encargado de las empresas en China.
— dijo una chica de cabello castaño cortito — ¡Ahí esta! Oh, pero Dante no
parece estar cerca ¿A dónde habrá ido?
— Eso
no importa — habla severamente la chica rubia de hace un rato — Dante Senju es
un chico elitista que a menos que tengas tanto dinero como él no te da la
palabra, no vale la pena añorar por esas personas tan despreciables. Además,
escuché que a pesar de ser muy poderosos los Senju son en verdad un clan
bastante despiadado, y no cabe duda, luego de lo que Hashirama le hizo a los
Uchiha. Dante Senju debe ser igual.
Mientras
las demás le daban la razón a la rubia, Tenten intentó verse lo más normal
posible ante aquel descubrimiento, pero no engaño a ninguno de sus amigos
varones que voltearon a ver hacia donde ella y descubrieron a Hikaru quien
ahora les sonreía a ellos. Era una sorpresa verlo ahí. Después de aquella vez,
hace cuatro años, no habían vuelto a ver a Hikaru. Pero siempre miraban los
sobres de las cartas de cumpleaños, navidad, y otras fiestas que mandaba a
Tenten cada año, en las cuales siempre venia la misma frase al final “Mi
propuesta sigue en pie”. Aun que hace un año estas cartas habían dejado de
llegar. Tenten pensó que sería que al fin había entendido su lugar, o que había
encontrado a alguien más. Y verlo ahí despertaba ciertas interrogantes.
Mientras
todos esos pensamientos sucedían, poco a poco los concursantes masculinos eran
llamados, cuando terminaron, los femeninos empezaron.
—
Dante-sama no es así — murmuró la chica tímida a su lado, solo para ella, su
voz casi se confundía con los aplausos del público para la señorita que ahora
participaba en la subasta — No importa lo que los Uchiha digan, los Senju no
son una familia despiadada, son ellos los que guardan rencores. ¿Tú sabes la
historia de los Uchiha y los Senju Tenten?
Los
ojos azul turquesa de la chica la miraban bajo el fleco de aquel cabello
oscuro. La curiosidad de Tenten no la dejo pensar en nada más.
— No
lo sé. ¿Me cuentas?
— Yo
misma no se detalles, solo los altos mandos de los clanes lo saben. Pero he
escuchado historias. Después de la muerte de Izuna Uchiha, el hermano de Madara
Uchiha ya nada volvió a ser igual… los
Uchiha cuentan que Hashirama Senju asesino a Izuna, a pesar de que él y Madara
eran los mejores amigos. Pero los Senju tienen otra historia, Hashirama jamás
haría algo así. Cuando Izuna murió Madara se volvió loco de venganza y, los
lazos Uchiha y Senju se cortaron para siempre.
— Esa
es una historia muy bizarra — murmura Tenten — No se qué pensar, sin saber los
motivos. O sin saber que sucedió realmente.
—
Supongo que para saber eso hay que ser Senju… o Uchiha, de la rama principal.
Yo misma no se mucho, solo los rumores que escucho por ahí, supongo que nunca
se llegó a un verdadero veredicto en la historia, y por ello jamás salió a la
luz. Y el viejo Madara murió hace años sin saber la verdad detrás de la muerte
de su hermano, con ese enorme rencor que terminó por volverlo loco… y que se
traspasó a las generaciones futuras de los Uchiha.
La
mirada de la chica se fijaba en Sasuke, pero este no parecía prestar atención,
estaba hablando con Naruto, seguramente de Hikaru ya que lo miraban de soslayo.
Tenten se preocupó de pronto.
— Tu…
¿Cómo sabes todo eso? ¿Eres Senju? — preguntó algo nerviosa.
Ella
negó con una sonrisa.
— Mi
familia ha trabajado con los Senju desde la fundación de Konoha ¿No es
interesante?
—
¿Quién eres… quien es tu familia?
— Mi
nombre es Kurai Tatsumaki, de la segunda línea de mi clan.
En su
vida Tenten había escuchado el nombre del clan “Tatsumaki”. Y la sonrisa
misteriosa que la chica le ofreció luego de presentarse no le inspiró confianza
tampoco. No cabe duda que no hay que confiar en las apariencias de las
personas, esa chica se miraba más bien tímida y cohibida, pero ahí estaba
sonriendo ligeramente y emanando un aura sospechosa.
— La
siguiente es Kurai Sasayaki.— Exclama Suigetsu.
Entonces
Tenten se da cuenta que solo quedan ellas dos de su lado, del otro lado está
una chica pelirroja despampanante que la mira con superioridad. Kurai saluda
tímidamente al público.
—
Espera ¿¡No era tu nombre Tatsumaki!? — Tenten susurra sumamente bajo, pero
ella la escucha, aun así sigue caminando. Entonces en un acto disimulado la
muchacha apunta el suelo, donde hay un pequeño papel, en el está escrito “Debes
de aprender a hacer las preguntas correctas, Tenten”.
Fue
entonces cuando notó que esa chica sabía su nombre desde el principio.
. . . . . . . . . . . . . . .
Las madres de Hinata y Naruto fueron
las primeras personas en enterarse de la propuesta del muchacho. El rubio le
había comentado a su madre sobre la idea, y completamente emocionada la
pelirroja, llamó a la madre de la chica para comentarle. Tenían ya varias
semanas esperando a que aquel día sucediera, y no dudaron en llamarles en el
instante en el que la propuesta había terminado. Así pues decidieron por ellas
mismas que se reunirían el día siguiente para desayunar, en el café que las
madres utilizaban como punto de reunión para cotillear sobre sus hijos.
Es un pequeño y acogedor café, con
grandes ventanas que dan a una vista increíble del frondoso parque. Fuera no
hay muchas mesas, dos o tres, con sus respectivas sombrillas, pero dentro hay
varias más. Mesas rectangulares y redondas de madera antigua, dándole al
ambiente un toque rustico, mezclándose con decoraciones tradicionales. Se
encuentran sentados en una de las mesas que dan a la calle, ya habían terminado
de desayunar, los platos habían sido retirados por la joven mesera del lugar, y
ahora tomaban jugos y café mientras continuaban conversando.
Hanabi había insistido en ir, y ahora
se encontraba sentada en aquella mesa, frente a la pequeña Miako de cinco años quien
disfrutaba de su postre. Aquella pequeña niña pelirroja de ojos azul grisáceo,
miraba fascinada los ojos perlados de las tres Hyuuga que estaban del otro lado
de la mesa, mientras se metía la pequeña cuchara con un gran enorme pedazo de
pastel. Al lado de las hijas menores, se encontraban las madres, y al lado
siguiente sus hijos mayores algo sonrojados por las penas y los mimos que sus
madres les habían estado dando durante todo el desayuno. Hasta ahora, habían
hablado mucho de las familias y las novedades, pero ya que la comida se había
acabado no faltó mucho para que el momento de hablar de la boda llegara.
— ¿Y ya tienen una fecha? — pregunta
de improviso la madre de Naruto.
— Oh Kushina, por favor. Se
comprometieron ayer — ríe la madre de Hinata.
— Lo sé, pero ya deben de tener algo
en mente ¿No es así Hinata-chan?
La aludida se sonroja hasta las
orejas, Naruto sonríe de lado al ver aquello y da un sorbo de su café negro.
— Yo estaba pensando en diciembre —
comenta el rubio sonriéndole a su prometida — Para que la boda coincidiera con
el cumpleaños de Hinata-chan.
Hinata sonríe de lado, ocultando
ligeramente los ojos, avergonzada.
— Pero para diciembre aun falta más
de medio año, estamos apenas a Mayo después de todo — comenta Hanabi.
— Lo sé, pero además es navidad.
Mucha gente deseara casarse en esas épocas, y si queremos lo mejor para la boda
necesitamos planear todo con antelación y hacer reservas — dice ahora Naruto.
— ¿Seguro que puedes con eso? —
indaga de nuevo la Hyuuga menor.
El tono de Hanabi parecía tener algo
implícito, pero Naruto por supuesto no comprendió. Hinata en cambio miró algo
preocupada al rubio.
— Por supuesto que sí, ¿Qué es medio
año? Cuando pasare el resto de mi vida con ella.
Las tres Hyuuga se sonrojan mirando
al rubio, Naruto toma la mano de Hinata, quien asiente lentamente dándole la
razón.
— ¿Estás seguro Naru-chan? — indaga
su madre algo preocupada. — Son poco más de nueve meses para ello, la boda se
puede hacer antes, no hay necesidad de que pases por eso tanto tiempo.
El rubio no comprendía, pero todas
parecían algo preocupadas por él. ¿Qué tenia de malo el querer el día perfecto
para la boda de Hinata? Porque si, a pesar de que era los dos quienes se iban a
casar, a él poco le importaban las formalidades o una boda, a Hinata si le
importaban, y él quería hacer la boda ideal para ella.
— No tengo problema alguno en
esperar. — declara firmemente. Kushina mira con algo de pena a su hijo, mas
pena por ella que por él, ya que se daba cuenta que había crecido mucho sin que
ella se hubiera dado cuenta. Era algo triste, pero ella no era de llorar en
momentos así… guardaría eso para la boda.
— ¿Estás seguro que no te arrepentirás?
— indaga de nuevo Hanabi severamente, al rubio aquello le parece algo exagerado
de pronto ¿tanto querían que ambos se casaran?
— No me arrepentiré, lo juro.
— Entonces está decidido, en
diciembre será.
La sonrisa de la madre de Hinata se
vuelve algo misteriosa, y el rubio juraría que hasta siente pena por él. ¿Qué
les pasaba a las mujeres? ¿¡Que problema había con esperar!?
Eso Naruto lo descubriría el viernes
de esa semana.
— Cambiando de tema — Kushina es la
que habla — Minato y yo hemos estado pensando que las dos familias necesitarían
reunirse para celebrar ¿No creen?
— Hiashi y yo pensamos lo mismo —
declara la mujer sacando algo de su bolsa — y ya hemos preparado todo, ¿Qué te
parece cenar en este lugar?
En la mesa la madre de Hinata dejó un
folleto de uno de los restaurantes más elegantes de Konoha, “El puerto” era un
restaurante de comida internacional en el que habían pequeños salones privados.
La cena por supuesto seria en uno de esos cuartos.
— Me parece perfecto — accede Kushina
con una sonrisa — ¿El viernes a las siete?
— El viernes a las siete. — asiente
la mujer.
. . . . . . . . . . . . . . .
— Bájate ya del carro — pide por
milésima vez Minato, el hermano de Naruto.
El rubio se encuentra parado con pose
de cansancio fuera de su carro, dentro, Naruko parece meditar severamente sobre
algo, mientras aprieta un papel que lleva en las manos.
— Naruko, ya es hora.
— ¿Pero y si alguien nos mira? —
comenta nerviosa, mirando a los lados.
— No creo que eso suceda — declara el
chico. Suspira y se cruza de brazos — Además, este consultorio está del otro
lado de la ciudad, ¿Qué conocido vendría hasta acá solo para una consulta?
— En eso tienes razón — masculla la
chica abriendo la puerta ligeramente — Espera… — entonces se regresa, y saca un
par de lentes oscuros de su bolso — Ponte unos — declara colocándose uno de los
lentes.
— ¿Para qué…?
— Por si acaso — declara apurada, le
tiende los lentes y este los toma mientras suspira con exasperación. Naruko no
sale hasta que el chico se coloca los lentes.
— ¿Vamos? — Ella asiente y comienzan
a caminar hacia la entrada del consultorio — En serio, no sé porque me dejo
convencer para estas cosas.
— Porque soy tu hermana y me amas —
declara Naruko sonriente, su hermano le regresa la sonrisa ligeramente.
— Oye Naruko, ¿Tu en verdad piensas
que… estas?
— No lo sé. Pero, voy a averiguarlo…
Entran a aquel consultorio privado, y
se acercan a la recepcionista quien se sorprende de ver a alguien a esa hora.
— Buenos días ¿Tienen cita? — indaga
la mujer con una sonrisa.
— No, mi hermana ha venido a hacerse
un examen de sangre.
— Lo lamento pero este consultorio es
privado y se tienen que hacer citas previamente.
— ¿En verdad? Que lastima, hemos
venido todo el camino hasta acá — Minato se acerca, retirándose los lentes y
colgándolos en el cuello de su camisa — ¿No podría hacer alguna excepción? Solo
por esta vez.
La mira directamente a los ojos, con
aquella sonrisa, su mirada se ve profunda y algo misteriosa.
— P-pues… tal vez pueda hacer algo —
asiente la joven sonrojándose ligeramente. — ¿Qué análisis necesitan?
Minato se recarga en el mostrador, y
toma de la mano de Naruko el papel ya arrugado que la chica tenia. Se lo
entrega con una sonrisa torcida a la muchacha quien se sonroja más.
— ¿Podrás ayudarnos?
— S-si, por supuesto. A ver — mira el
papel, y captura algo en la computadora a su lado — Una prueba de embarazo
¿Correcto? — Naruko asiente — No creo
que haya problema entonces, es un procedimiento sencillo. Siéntense por favor,
enseguida los llamo.
— Gracias. — Minato se despide con
otra sonrisa destellante y mira a su hermana quien lo observa asombrada. —
¿Qué?
— No pensé que pudieses actuar como
un play boy. — declara asombrada.
— Estas loca — ríe el chico caminando
hacia los sillones.
— ¡En verdad! Tienes potencial.
¿Dónde aprendiste el truco de la mirada profunda?
— Sasuke — declara con media sonrisa
Minato sentándose.
— Era de imaginarse. — ríe ella entre
dientes mientras se sienta — solo Sasuke lograría hacer que un despistado como
tu lograse actuar de esa manera.
— ¿Despistado? ¿De qué hablas?
— Vamos, que en el amor eres todo un
nulo. A menos que sea todo un acto para que Hanabi no se ilusione.
— ¿Hanabi? ¿Qué tiene que ver
Hanabi-chan con todo esto?
— Nada, nada… cabeza de papa —
murmura entonces.
— Eh, te he escuchado.
— Disculpen — la recepcionista interrumpe
tímidamente — está todo listo, pasa por favor.
— Gracias — asiente Naruko.
— Aquí te espero. — declara Minato,
Naruko nerviosa comienza a caminar — Suerte.
. . . . . . . . . . . . . . .
Tenten había pasado una mala noche,
no había logrado dormir mucho después de aquel encuentro con esa muchacha. Las
preguntas no hacían más que salir por borbotones y terminar sin una respuesta,
pronto tantas interrogantes terminarían por inundar su mente y no podría evitar
que salieran.
Mira la hora en el reloj de la cómoda
al lado de su cama, ya son las nueve y cuarto, seguramente abajo el desayuno ya
está listo ya que un aroma delicado sube por las escaleras. Aquello fue lo que
la despertó, a pesar de que apenas había logrado dormir tres horas esa noche, y
no exactamente porque hubiesen llegado muy tarde de la subasta, más bien debido
a que le estuvo dando vueltas a la situación de la fiesta toda la noche. En
internet no encontró nada especial sobre el clan Tatsumaki, solo unas pocas
personas registradas en redes sociales con ese nombre, algunas incluso eran
extranjeros jugando a una especie de juego de rol. Nada encontró sobre una
Kurai Tatsumaki, y al buscar Kurai Sasayaki no encontró nada relevante. Pero
todo era sumamente extraño, o al menos así le parecía a Tenten, como si algo
estuviera fuera de lugar.
Se sienta en su cama y suspira, algo
cansada, el olor a la comida ya había hecho efecto y le comenzaba a dar
fuerzas, pero aun así, su mente continuaba exhausta. Se levanta tomando la
toalla que dejó sobre la silla del escritorio, y mira de reojo aquel papel
donde escribió la noche pasada todas esas pequeñas coincidencias que le
parecían extrañas. Tomó el papel y se dirigió a su baño, donde procedió a
desvestirse para darse un baño mientras miraba el papel de lejos.
El primer punto que había escrito fue
posiblemente el que más le impactó –una vez que estuvo consciente de ello- el
hecho de que la chica conociera su nombre antes de que este fuese anunciado.
Tenten pensó en la posibilidad de que fuera alguna conocida, pero no recordaba
a nadie con aquel nombre, o aquella apariencia, incluso buscando en sus
antiguos álbumes de la escuela elemental y media no logró encontrar nada. No, a
esa chica no la conocía. Pero por algún motivo esa chica si la conocía a ella,
ya que decía su nombre con seguridad, como si ya antes lo hubiese repetido
varias veces, o escuchado nombrar bastante. No le decía “Tenten” con nervios,
como si aquella fuese la primera vez que decía su nombre, como debería de ser,
si es que ella era una extraña y escuchó el nombre por error. No parecía ser
una extraña, al menos para Kurai, Tenten no era una extraña.
Lo segundo que anotó fue aquella
extraña historia sobre los Uchiha y los Senju, en internet encontró un artículo
sobre la muerte de Izuna, simplemente se anunció un accidente y el
fallecimiento del joven de veinte años, pero nada más. La muerte de Izuna
ocurrió también al parecer en el tiempo en que Madara Uchiha había asumido su
papel como líder del clan Uchiha, el cual dejó al poco tiempo a su primo, un
hombre mayor que él, y quien además es el abuelo de Sasuke. Madara estuvo
sufriendo por cinco años la muerte de su hermano, nada se supo de él y se le
dio por muerto, hasta que apareció ante el público en el funeral del viejo
líder del clan Senju, el padre de Hashirama, aquel había sido también el
momento en el que Hashirama asumió su rol como líder de su clan.
La vida de Madara Uchiha le pareció a
Tenten de lo más interesante, principalmente porque al investigarla encontró
que en sí la información era muy vaga para tratarse de la vida de un Uchiha de
la rama principal. Por ello se enredo mucho buscando información.
Madara era un tipo discreto, no había
hecho cosas que lo pusieran en la lista negra de nadie o llamasen la atención
lo suficiente como para haber sido colocado en las portadas de los periódicos.
Sus padres fallecieron a manos de un par de asesinos en las épocas de guerra,
dejándolos a él y a su hermano huérfanos. Izuna Uchiha tenía cinco años menos
que Madara, y cuando sus padres murieron tenía apenas dos. Seguramente nunca
los recordó. Vivieron con su abuelo, el líder del clan en ese entonces, durante
muchísimo tiempo. Al parecer Madara fue criado desde pequeño para sumir el
papel de líder, ya que su padre era el hijo mayor y le tocaba a él la herencia,
se le mira en varias fotos de aperturas de empresas o en fiestas al lado de su
abuelo, vestido formalmente y con mirada profesional. El hombre tocaba el
piano, y ganó muchos concursos, en uno de estos conocería a quien se
convertiría en el amor de su vida muchos años después. En ese entonces los
Uchiha y los Senju eran rivales en el comercio, una rivalidad que permaneció
desde tiempos anteriores, pero al mismo tiempo mantenían una buena amistad ya
que hay rumores sobre Madara siendo amigo de Hashirama Senju en la escuela
media. A su manera los Senju y los Uchiha eran colegas, abriendo industrias
amigas inclusive. No se dice nada sobre la adolescencia de Madara, nada
destacable hasta su graduación de la universidad, que sucedió alrededor del mismo
tiempo en el que conoció a la que fue su mujer, Itsuki Senju. La noticia
invadió las páginas de los periódicos desde el comienzo del compromiso hasta la
boda. Tres años después Izuna cayó enfermo de una rara enfermedad, o según se
anuncia, y dos meses después Itsuki fue asesinada. Madara sufría el
fallecimiento de su mujer y la enfermedad de su hermano, cuando su abuelo
falleció y tuvo que hacerse cargo del clan Uchiha. Izuna Uchita tardo dos meses
más en recuperarse, cuando volvió en sí de la enfermedad había quedado ciego.
Al menos medio año después murió, y
pocos meses después Madara le cedió el puesto a su primo, encerrándose en su
pena en su casa. Después de esos cinco años en los que nadie sabe qué fue de
él, Madara regresó a la luz pública, utilizó su habilidad con la música para
hacer dinero y así fue como junto esa fortuna, la cual ahora tiene Sasuke. La
casa donde todos viven él mismo la ideó.
Después de eso Tenten se puede
imaginar como vivió el viejo Madara, solo en aquella enorme casa, buscando el
amor en jovencitas que solo lo querían por su estatus y dinero. No le sorprendía
que la casa hubiese tenido tantos juguetes sexuales cuando llegaron, estaba
acostumbrado a una vida vacía de sentimientos.
Pero había algo que le molestaba, el
hecho de que en ningún momento se mencionase nada sobre la sospecha de los
Uchiha, de que Hashirama asesinó a Izuna, no aparece en ningún lado. La prensa
tampoco menciona la manera en la que Izuna murió, solo su fallecimiento, y
parece ser que muchos asumieron que su muerte se debió a su enfermedad. No se
dice nada acerca de cómo la relación de los Senju y Uchiha empeoró en la
historia de Madara, para los demás aquello no parecía tener relevancia ya que
Madara nunca fue el líder y no se agrega en su biografía. Pero Tenten se
imaginaba que el hombre tuvo que ver con eso, ya que siempre había tenido un
gran impacto en el clan Uchiha, después de todo era él quien merecía haberse
hecho cargo de su clan. Si de casualidad Madara hubiese decidido que no quería
mas tratos de negocios entre los Senju y los Uchiha, seguramente estos hubiesen
accedido a dejar de tratar con ellos. Aun así, todo eso eran solo
especulaciones de la chica. Para el público, los Senju y los Uchiha tuvieron
diferencias empresariales, y decidieron dividirse por la paz.
La historia que Kurai había comentado
podía caber perfectamente en lo que se conocía, ya que parecía haber varios
cabos sueltos, y muchas cosas sin contarse. Lo cual hacía que todo aquello
llenara a Tenten con un sentimiento de intriga interesante, quería saber más de
eso.
Ya bañada y con ropa limpia, Tenten
sale de su habitación hacia la cocina. El aroma delicioso sigue como recién
hecho, y no tarda nada en llegar hasta su fuente.
— Buenos días — saluda con media
sonrisa a Sasuke quien toma café en la barra, pero este no se molesta en
voltearla a ver ya que sabe que no lo mira a él, está mirando a los grandes y
esponjosos waffles que están sobre la mesa frente a él. — ¡Waffles! ¿Tú los
hiciste?
— Yo hice la masa — asiente el Uchiha
— La wafflera hizo el resto. Pensé que sería buena idea para celebrar el
compromiso de Naruto y Hinata, pero el maldito dobe se fue a desayunar con su
madre y la suegrita querida.
— Pues vale, más para nosotros.
¿Nadie más se ha despertado?
— El cuarto de Shikamaru olía a
alcohol así que no lo espero ver despierto hasta dentro de una o dos horas más.
Mínimo. Creo que se dieron su propia fiesta él y Temari anoche.
— Si me dijo Temari, que lo iba a
emborrachar para reírse de él. No pensé que ella también se pondría mal — deja
un plato limpio sobre la mesa y se sirve un waffle — cuando pase por su
habitación también olía como animal muerto.
Sasuke ríe entre dientes mientras
Tenten se prepara el waffle con un poco de chocolate líquido por la mitad, y
dulce de leche por la otra.
— Oye — ambos dicen al mismo tiempo,
enseguida ríen.
— Tu primero — invita Tenten mientras
parte un trocito de su desayuno.
— Nada, solo te iba a preguntar si te
divertiste anoche. Cuando veníamos de regreso parecías algo preocupada ¿Paso
algo?
— Si, sobre eso te quería hablar. — Se
lleva el pedazo a la boca mientras Sasuke se termina la taza de café y continua
hablando — La chica al lado de mi en el escenario ¿La viste?
— Apenas, estaba muy ocupado
mirándote… y a Hikaru — se apresura a añadir. — ¿Qué pasa con ella?
Aquella frase no había pasado
desapercibida por la chica, pero decidió ignorarla por el momento, aun así, un
sonrojo se coló en su rostro.
— Es solo que ella sabia mi nombre.
— ¿Vieja conocida?
— No, es por eso que es raro. Ella se
sabía mi nombre, parecía que me conocía pero yo no la recuerdo de ningún lado…
de hecho, estoy segura de que no la conozco, la gente de ojos azules que
conozco no es mucha.
— Pudo haberlo escuchado en la fiesta,
digo, mi padre, yo, incluso Momochi te llevamos a conocer a varia gente, tal
vez lo escuchó por coincidencia.
— En eso tienes razón, el problema es
que… ella además dijo cosas muy extrañas. — Sasuke la mira en silencio, ella
parecía avergonzada por lo que iba a decir entonces. Y era así, Tenten se
sentía apenada de querer indagar en los asuntos familiares de otro. Pero había
algo que le parecía muy raro. — Me comentó rumores, sobre los Uchiha… y los
Senju.
Después de aquello Sasuke se
sorprendió, y le pidió a Tenten que le explicara que fue exactamente lo que
dijo la chica. Ella así lo hizo, le contó desde el momento en el que comentaron
sobre Dante, cuando miró a Hikaru, y por último la historia que la chica le
había contado, y el nombre del clan al que ella decía pertenecer. Al principio
Sasuke pensó que esa muchacha gustaba del chisme, pero cuando escucho decir a
Tenten que le dio un apellido y la presentaron por otro, además de la nota que
le dejó, pareció pensar seriamente en ello.
— No he escuchado nada sobre el clan
Tatsumaki, ni he escuchado mencionar a nadie llamado Sasayaki tampoco. —
declara el Uchiha. El waffle de Tenten ya estaba frio y a medio comer. — Ya veo
porque te has quedado pensando en eso.
— ¿No es verdad que parece algo raro?
Además, sea o no cierta la historia de los Senju y los Uchiha, no veo porque me
la tiene que decir a mí.
— Pudo haber sido solo para aclarar
que Dante Senju no es mala persona. Posiblemente es una fan o algo así… no lo sé.
Esa parte no es la que me intriga, lo que me llama la atención en verdad ni
siquiera es el cambio del apellido, cualquiera puede hacerlo, en realidad lo
que captó mi interés es la nota que dices que te dejó… ahí arriba no tenía
tiempo de escribir nada, de haberlo hecho lo hubieses notado ¿No es así?
Tenten asiente.
— De hecho, recuerdo perfectamente
sus manos situadas todo el tiempo frente a ella, tenía buen porte al pararse.
— Entonces, eso quiere decir para mí
que ella ya estaba esperando hablar contigo, tal vez incluso estaba esperando
que participaras en la subasta y dejarte esa nota. Porque eso tuvo que haber
sido escrito con antelación. Lo que si no se me ocurre es el motivo…
Se quedaron mirándose por un momento,
Sasuke parecía cavilar algo, ya que a pesar de mirarla directamente a los ojos
ella no sentía que su atención estuviese en ella. El chico pensaba algo.
— Sasuke, La historia de Madara… de
los Uchihas y los Senju ¿Puedes contármela? Siento que tal vez, ella quería que
te preguntara sobre eso… y por eso lo mencionó.
— Creo que estemos pensando
demasiado, tal vez no hay nada detrás de esto — comenta desviando la mirada
hacia la mesa. — Posiblemente fue coincidencia.
— Tal vez, pero aun así, siento que
hay algo detrás… es una corazonada. Y ya sabes, mis corazonadas normalmente
tienen un motivo.
Ella lo mira algo preocupada, Sasuke
parece no querer hablar del tema de los Senju y los Uchiha, en aquel momento
era como si lidiara con un problema mental él solo. Entonces dirige su mirada
de vuelta a Tenten decidido.
— Te contare, solo no ahora. Si te
soy honesto hay cosas sobre esa historia que aun no me quedan claras. Nunca me
había dado curiosidad por saber del tema tampoco, pero debo admitirlo… yo
también siento que hay algo raro.
— Sabes algo… por la manera en la que
te miraba desde el escenario — dice de improviso, siendo ella ahora la que mira
la mesa ausente — Me dio la impresión de que era a ti a quien quería decirle
algo, no a mí.
Sasuke asintió, coincidiendo con sus
pensamientos.
— Solo podremos estar seguros
averiguándolo.
Hubo silencio por un momento,
mientras Tenten se comía como su fuese postre aquel waffle y Sasuke se servía
otra taza de café, pero este fue interrumpido por Kiba quien entró a la cocina
tirando pequeñas gotitas de agua del cabello. Cuando el chico pasa al lado de
Tenten luego de saludar la moja un poco.
— ¡Kiba! Ya no me toca baño — reclama
entre risas Tenten, tomando una servilleta y limpiándose el agua del brazo.
— Lo siento, lo siento, sé que no se
nota, pero mi toalla para el cabello está sucia y no me lo he podido secar.
— Si, no se nota — comenta
sarcásticamente Sasuke tomando un mechón del cabello de Kiba y prácticamente
llenando un vaso de agua con lo que cayó.
— Deberías de haber usado simplemente
tu toalla de cuerpo — la propuesta de Tenten es refutada por una mueca de asco
por parte de Kiba.
— No me gusta secarme la cara con lo
que me seco el culo, gracias — el chico perro se sienta al lado de Sasuke en la
barra, con un plato en el que se sirve un waffle, y café.
— Pues allá tu, solo deja de mojarnos
— pide la chica.
— Vale, vale. ¿Dónde están Temari y
Shikamaru?
— Botados, al parecer tomaron mucho
anoche. ¿Es que no los viste? — indaga Sasuke.
— No sabía que habías salido.
— No, si no salí. Es solo que llegue
tan cansado que no recuerdo ni como llegue a mi cama… aun que si tuve un sueño
bastante raro, creo que ver tantos números tan tarde me afectó.
— ¿Qué soñaste perro loco?
Shikamaru a quien por poco daban por muerto
aparece en la cocina. Se había bañado y estaba cambiado, pero su vista parecía
cansada, al igual que la sonrisa que portaba. Se sentó sin tomar un plato de la
alacena, simplemente tomando el de Tenten –quien ya lo había desocupado- y se
sirvió un waffle.
— No lo sé muy bien — declara Kiba
comiendo con la boca llena, aquella acción le da asco a Shikamaru quien regresa
el waffle al plato donde están los demás y empuja su plato vacio hacia
adelante. — Pero creo que fue contigo Shikamaru, y con Temari.
El corazón del Nara da un vuelco de trescientos
sesenta grados al escuchar aquello.
— ¿Te sientes bien Shika? Te miras
enfermo — comenta su novia llevando una mano a la frente del joven — y estas
sudando un poco.
— Si, estoy bien. Debe ser la resaca.
— En verdad te miras mal Nara —
declara Sasuke con media sonrisa — Parece que has perdido tu resistencia al
alcohol.
— Si, eso parece — murmura el
aludido.
— Te serviré café — dice Tenten
sonriente levantándose de la mesa.
— Si, está bien. ¿Y no te acuerdas
que soñaste Kiba? — Pregunta cómo no queriendo la cosa.
— Pues, no lo sé… — comenta el chico
tragando el gran pedazo de comida que tenía en la boca — Estaban platicando o
algo parecido, ¡No lo sé! En el sillón del cuarto de juegos.
— Da igual, fue solo un sueño —
declara Tenten dejando la taza de café frente al de la coleta. — ¿Cómo les fue
anoche? Después del mensaje de Temari en el que decía que tomarían ya no me
llego nada más.
— No quisimos molestarlos… en su
fiesta — Shikamaru hace una pausa para tomar un trago de café, la cabeza y el
estomago le daban vueltas — Pero creo que nos excedimos ya que todo está algo
borroso.
— ¿A ustedes como les fue? — cambió
de improviso el tema Kiba, él no lo sabía pero había salvado a Shikamaru del
ametrallador de bromas Sasuke Uchiha quien iba a comenzar a mencionar la poca
resistencia para el alcohol de Shikamaru de nuevo.
— Normal — declara Sasuke, enseguida
sonríe de lado mirando con picardía a Tenten — Aun que al final estuvo algo
interesante.
Shikamaru mira de reojo a Sasuke,
enseguida a Tenten. Por un momento se le olvida su malestar y escucha
atentamente.
— No les cuentes, que vergüenza —
declara la chica sonrojándose.
— ¿¡Que paso!? — Kiba luce excesivamente
emocionado — ¡Ya se! Tenten se emborrachó e hizo el ridículo frente a todos.
— Ya quisieras — dice la aludida
mordazmente mirando al chico. — Nada de eso. En realidad Momochi-san hizo una
subasta doble, la primera fue la subasta de objetos y la segunda… pues…
— Subastaron personas — termina de
decir el Uchiha al no ver señal alguna de que Tenten termine antes de fin de
año. — Momochi le pidió ayuda a Tenten sin decirle de que se trataba y
terminaron subastándola a ella también.
El chico ríe entre dientes, mientras
la mirada de Kiba cambia a una medio burlona, medio sorprendida. Shikamaru no
muestra reacción alguna, al escuchar aquello perdió el interés, pensó que algo
había sucedido entre Sasuke y Tenten y comenzaba a molestarse. Pero en ese
momento tenía algo mas importante en que pensar, ¿Qué iba a hacer ahora? No sabía
si lo que recordaba haber hecho era un sueño o era real, y si era real entonces
había metido la pata en grande… con una de las mejores amigas de su novia ¿Cómo
la iba a mirar a los ojos ahora? No se sentía con confianza, así que en cambio
se entretenía con aquel café negro, mirándolo como si fuera lo más interesante
del mundo, con la vista ausente claro, ya que sus pensamientos estaban ya de
por sí muy ocupados para preocuparse verdaderamente por el café.
— ¿Y qué paso? ¡Nadie quiso a Tenten!
— Maldito perro del demonio —
masculla la aludida, se acerca rápidamente y le da un golpe en la cabeza —
claro que no, en realidad recaude más que todas.
— No, esa si no te la creo. Ni ella
se la cree ¿No es así Sasuke? — Pero cuando Kiba mira al Uchiha este solo
sonríe y asiente — ¿En verdad? No lo creo ¿¡Como sucedió ese milagro!? ¡¡Tenten
no me golpees tanto!! Me que quedo sin neuronas.
— Deja de decir tonterías.
— ¿Y bien? ¿Qué paso?
— Pues veras…
“La
chica pelirroja que estaba antes de Tenten había recaudado una gran cantidad de
dinero, proporcionado por un hombre mayor de un clan de Suna, un total de cien
mil dólares. Antes de bajar al escenario miró a Tenten con una sonrisa de
satisfacción, que hizo sentir algo molesta a la chica.
— La
última joven es una habitante de Konoha, estudia derecho en el último semestre
de universidad. Tenten Tamura. — Suigetsu terminó la presentación con una
sonrisa y ademan para que la aludida se acercara al micrófono.
Tenten
intentó lucir lo más natural posible, sonriendo.
— La
subasta comienza por 5 mil dólares — exclama Karin.
Al
instante la chica se sonrojó, aquello eran muchísimos yens, pero esa era la
cantidad inicial para todas las chicas, y esa gente tenía mucho dinero para
gastar, ya que la anterior recaudó cincuenta mil dólares. Esa sí que era una
manera extraña de gastar su dinero. Un hombre mayor del publico ofreció la
cantidad, Tenten se sonrojó, solo ahora que vivía aquello se daba cuenta de lo
realmente vergonzoso que la situación era. Pronto, otro joven agrego dos mil
mas a la cuenta, el viejo ofreció diez mil como contraataque y el chico dejó de
ofrecer. Entonces algo interesante sucedió.
—
¡Veinte mil!
La
voz de Hikaru resonó en las paredes, Sasuke lo miró con el ceño fruncido y alzó
la mano con ímpetu.
—
Veinticinco.
—
¿Qué haces Sasuke? — murmura extrañado Fugaku. — Los Uchiha ya hemos aportado.
Sasuke
no respondió, solo continuó mirando a Hikaru algo molesto, este sonrió
aceptando el reto.
—
Treinta. — arremetió el chico, las muchachas que habían sido subastadas
comenzaban a murmurar en el publico algo molestas y asombradas, no pensaron que
llegaría tan lejos.
—
Treinta y cinco — Dijo Sasuke de nuevo. Entonces susurró a su padre para que
dejase de mirarlo con aquellos ojos — Creé una cuenta aparte para las
beneficencias padre, hay al menos setenta mil. No dejare que gane a Tenten. No
Hikaru.
Fugaku
lo miró algo sorprendido, pero quedo en silencio, y volvió la mirada al
escenario. Sasuke mantenía su mueca de serenidad, pero por unos segundos,
cuando Hikaru hacia sus contra ofertas, esta mascara se miraba perturbada.
Alguien a lo lejos, notó aquello, y sonrió.
—
¡Cuarenta! — Hikaru sonreía emocionado, aquello lo estaba divirtiendo bastante.
—
Cincuenta.
—
Ciento veinte — exclamó una tercera voz. Todos sorprendidos miraron al dueño de
aquella voz — Ofrezco ciento veinte mil dólares.
—
Cien a la una — Sasuke ya no tenía más que aportar, miró a Hikaru quien se
miraba demasiado sorprendido para hacer nada. Ya no parecía haber problema en
que el chico ganara la subasta. — Cien a las dos — Sasuke sonrió, pero no por mucho, ya que la
mueca se le fue del rostro al ver quien era aquel que había aportado más. En su
desesperación pensó en alzar la mano y casi lo hizo, pero Hiashi Hyuuga colocó
su mano sobre la de Sasuke deteniéndolo — Cien a las tres ¡El ganador es Dante
Senju de la corporación Senju! Gracias por hacer la mayor aportación de la noche.
Tenten
en el escenario miró asombrada al ganador. Aquel muchacho parecía joven, pero
aun así más grande que ella, de cabello largo castaño, atado en una cola de
caballo baja, ojos alargados y curiosos de azul pálido. En su rostro una
sonrisa traviesa, que repetía en un eco las palabras de Sasuke “Dante
Senju parece tenerme cierto disgusto”.
El
joven se acercó al escenario, y ayudó a bajar las escaleras a Tenten tomándola
de la mano, en silencio la dirigió unos metros más atrás, donde poca gente se
juntaba. Solo la miró, de arriba hacia abajo, como si mirase un objeto nuevo
que acababa de comprar y sonrió complacido.
— ¿Me
puedes dar tus datos para contactarte? — dijo con una sonrisa ladina mientras
sacaba su celular del bolcillo. Tenten lo tomó algo confusa.
—
Aquí tiene — le entregó el celular con su número en pantalla. — Dígame ¿Por qué
alguien daría tanto dinero por alguien como yo?
— ¿En
verdad quieres saber? — La chica asintió. Dante llevó una de sus manos hacia el
rostro de Tenten acariciando ligeramente su mejilla — Entonces lo conversaremos
en nuestra cita.
Sasuke
se abría paso entre la gente, seguido de Naruto, Dante sonrió al ver aquello.
Tenten no podía evitar estar un poco sorprendida y sonrojada.
— Si
me disculpas — el joven se inclina, pero cuando parece comenzar a dar la vuelta
la chica lo toma del brazo.
—
¿Cuándo? — Pregunta en voz baja.
— En
una semana, tal vez. Yo te llamare. Nos vemos luego Tenten-chan.
Entonces
desapareció de su vista grácilmente, entre la multitud. Sus amigos llegaron
entonces algo apurados.”
— Y eso sucedió — declaró Tenten mirando de
reojo a Shikamaru quien miraba a Sasuke con suspicacia.
— Entiendo porque Hikaru querría una cita con
Tenten, pero ese tal Dante ¿Qué beneficios obtiene? — indaga el Nara quien
parece haber prestado atención después de un largo rato de estar de mente
ausente.
— Oye, yo tengo mis encantos — ríe la chica.
— No lo niego, pero igual. Es demasiado
dinero.
— Creo que tuvo que ver con mi entusiasmo —
comenta Sasuke en un suspiro de derrota — Me enfrasque tanto en no dejar ganar
a Hikaru que posiblemente deje de dar la impresión de querer solo aportar a la
subasta. — Pero Shikamaru seguía sin entender — Dante y yo no estamos en buenos
términos. No tengo idea de porque, pero desde hace unos años parece detestarme.
Me pregunto que abre hecho para molestarlo tanto…
— ¡Tal vez te acostaste con una de sus novias!
— exclama Kiba completamente emocionado.
— No creo, lo recordaría… o al menos creo que
lo recordaría.
— ¡Ja! No estás seguro, mira este — ríe, pero
entonces mira a Tenten — Y bueno ¿Tendrás esa cita con el tal Dante?
— No puedo negarme, después de todo ha
aportado mucho a beneficencia. Me sentiría mal si no lo hiciera ¿Entiendes
verdad? — pregunta esta vez mirando a Shikamaru quien asiente de forma ausente.
— Yo no creo que debas — interrumpe Sasuke —
No confió en el tal Dante. —dice imitando la manera con la que Kiba se había
referido al aludido.
— Confíes o no, tengo una deuda moral. — dice
la chica retirando la taza de Shikamaru y los platos de los demás — Además,
Shikamaru confía en mis decisiones ¿No es así Shika?
— Claro que si — el Nara sonríe débilmente.
— Hoy estas raro — declara Sasuke frunciendo
el ceño — en cosas como estas normalmente estás de acuerdo conmigo.
— Normalmente estoy en desacuerdo contigo, así
que creo que estoy completamente bien.
Se miran de forma retadora por un segundo, el
cual es interrumpido por los pasos tambaleantes de alguien que se acerca por el
pasillo. Se escucha pesado, y en un momento golpea la pared.
— Ahí viene el gigante Temari, fi fai fo —
gruñe Kiba agravando la voz para que suene como la de un “gigante” y
levantándose de la mesa, imitando los pasos del gigante de jack y las habichuelas
mágicas.
— Buenos días dormilona ¿Dormiste bien?
Tenten le sonríe abiertamente, pero Temari se
detiene en la entrada de la cocina algo confundida. Mira a su amiga quien lava
los platos y no presta mucha atención, y luego a Sasuke quien parece insistir
en ayudarla pero esta no se deja, enseguida cuando mira a Shikamaru se sonroja.
Da un paso hacia atrás. El Nara la mira previniéndola con la mirada, y se
levanta de la silla. Y como la suerte siempre parece torcida en sus vidas,
Naruto y Hinata entran en ese momento, tomados de la mano y sonrientes. Aquella
aparición desvía la atención de todos hacia ellos, aun que claro, el corazón de
Temari sigue latiendo al mil por hora y su mente sigue navegando en un mar de
culpas y remordimientos.
— Buenos días — saluda Hinata alegremente.
— Buenos días parejita — canturrea Tenten
alegremente — ¿Desayunaron bien? Sasuke ya me dijo que fueron a hacer la barba
con sus mamis.
— Nada como eso, fue idea de ellas — declara
Naruto sonrojándose. — Como sea, queríamos saber si querían festejar con una
cena esta noche. Nosotros invitamos.
— Nada de eso — interrumpe Sasuke — yo invito,
los festejados serán ustedes. Decidan donde quieren cenar.
— Sasuke-kun eso no es — Hinata quería decir
que eso no era necesario, pero Sasuke sonrió petulantemente y Naruto
comprendió, no habría manera de convencerlo.
— Esta bien, gracias.
— No hay de qué. Así de buena persona soy. Ah,
Naruto ¿No quieres hacer las compras de la casa conmigo? Había algo que… había
algo que querías comprar ¿No es así?
Naruto se quedo pensando un momento, entonces
entendió la mirada de Sasuke. Desde la tarde pasada le había dicho que le comentaría
porque el día anterior parecía decaído, y al parecer su amigo deseaba enterarse
ahora. Era una buena oportunidad así que el rubio siguió el juego y dijo que sí,
que quería hacer ramen y que deseaba comprar los ingredientes.
— No se preocupen, yo voy — interrumpe Kiba —
Igual era mi turno esta semana ¿Compro todo para un ramen de cerdo?
— Ah… si — asiente derrotado el rubio.
— Yo te acompaño — propone Temari algo
nerviosa — quiero comprar unos sueros, y medicina.
— Yo también voy, los llevo en mi carro — dice
de pronto Shikamaru, Temari entre abre la boca, para decir que mejor se queda,
pero se detiene al darse cuenta de que eso se vería demasiado extraño — ¿Se les
ofrece algo más de lo usual?
Nadie agrega nada más, y los tres chicos salen
por la entrada.
— Bueno, yo necesito hablar con Naruto de
todos modos — comenta Sasuke tomando los lentes de la mesa de la cocina — ¿Qué
tal si caminamos en el parque un rato?
— Me parece bien — asiente el rubio — Ahora
regreso Hinata-chan.
— Entonces solo seremos tu y yo Hinata —
comenta Temari con una sonrisa — ¿Qué tal si subimos a mi habitación?
La aludida asiente, y los dos chicos salen de
la casa. No necesitan carro, comienzan a caminar tranquilamente por la acera de
la cuadra en dirección al parque del lugar. Al principio se quedan en silencio
hasta que ya se han alejado tres casas.
— ¿Y bien? — El Uchiha es el primero en romper
el silencio.
Naruto parecía sumido en los mismos
pensamientos que ayer, ya que de pronto se miraba algo preocupado.
— Sasuke, tú debes de saber ¿No? Que
normalmente una familia como los Hyuuga no escoge a los prometidos de sus hijas
a la ligera. La palabra amor para ellos es solo una palabra que tiene menos
poder y peso que la palabra poder. Un
compromiso debe de venir con un beneficio al clan ¿Lo sabes, no?
— Si, lo sé.
— Hiashi Hyuuga no es alguien que decida cosas
a la ligera. Eso es algo que me dijo Neji tiempo atrás, cuando Hinata-chan y yo
nos hicimos novios oficiales.
“Honestamente
Naruto me sorprende que Hiashi-sama haya decidido que aceptaba esta relación.
No es que no crea que eres un gran chico, y no niego que harás feliz a Hinata…
pero si algo no viene con beneficios para Hiashi-sama o para el clan Hyuuga, a
mi tío no le importara rechazarlo. Debe de haber algo muy impresionante sobre
ti o tu familia que hizo a Hiashi-sama decir que si.”
— En aquel momento me pareció muy exagerado —
continua Naruto — Pensé No es para tanto,
no es como si me fuese a casar con ella tan pronto. Pero la verdad es que
Hiashi no acepta una relación sin pensar en que esta llevara a una unión. En
ese momento no solo estaba siendo aceptado como pretendiente de Hinata, sino
como su posible futuro marido… y para que un Hyuuga te considere con ese
potencial, debe de haber algo muy impresionante sobre ti ¿No crees?
— Tal vez sea debido a tu padre, después de
todo es un héroe — comenta Sasuke algo extrañado.
— También pensé lo mismo al principio, así que
pregunte a mis padres, pero ellos me comentaron algo más… Sasuke ¿Conoces cual
es la historia del clan Uzumaki? Posiblemente no.
— Es un clan antiguo, que fundó un pueblo en
el país del fuego ¿No es así? Después de la guerra muy pocos sobrevivieron, y
los pocos que vivieron se dispersaron. Es como un clan extinto, ahora son solo
tú y tu familia ¿No es eso? — Naruto solo hace una mueca, y Sasuke suspira —
así que Hiashi va tras la historia de tu familia ¿Hay cuentos de un gran tesoro
o algo así?
— Los Uzumaki si tenían en su poder grandes
tesoros, también guardaban muchos secretos. Pero me parece que lo que en verdad
le interesa a Hiashi es el actual clan Uzumaki.
— Pero están todos extintos, ellos…
— No Sasuke, al parecer, el clan Uzumaki ha
vivido todo este tiempo… en la sombras. ¿Quieres escuchar? La historia del clan
Uzumaki ¿y el hecho por el que Hiashi esta tan interesado en mi?
Naruto se miraba algo sombrío al decir
aquello, sin darse cuenta habían llegado al parque, no estaba muy lejos después
de todo. Se acercaron a un árbol en medio del pasto y mientras Naruto se
sentaba en las raíces, Sasuke se recostaba en el tronco. Y el rubio le conto
todo lentamente.
....................................................
Pense en llamar a este capitulo algo asi como "La historia de Madara" o algo por el estilo, pero como la historia no esta completa y hay mucho por ver me reservare ese nombre (despues de todo no soy muy creativa para los titulos).
Como podran ver hay muchos cabos sueltos, que se iran hilando poco a poco, algunos ya tendran sus teorias de lo que puede pasar. pero nose dejen engañar porque para mi hay muchas opciones de historias, no hay algo concreto, asi que puede suceder lo que se me ocurra.
Gracias a esas personas que votan en la encuesta :) me doy cuenta que Sakura parece ser popular como pareja de Shikamaru, cosa que no me hubiera imaginado. Veremos que sucede al final, aun es algo pronto para decidirlo.
Bueno, no tengo mucho tiempo para divagar, ya es noche y alguien tiene que comprar leche -_- si, desgraciadamente ese alguien soy yo.
Espero que les haya despertado algo de curiosidad este capitulo, o al menos les haya entretenido n.n aun que este confuso poco a poco ire aclarandolo.
gracias por leer!! ^ ^
me encato
ResponderEliminarel misteriosa chica
ten ten ganando la subasta
la rivalidad de clanes
me encato sigue asi
la hermana de naruto embarazada posibilidad
me gusto mucho
seguiré con la historia
Gracias! :D hoy es un dia que todo me hace alegre, y si bien siempre me alegran tus comentarios hoy mas, asi que gracias por tomarte el tiempo.
Eliminarcuidate!!
Hola Mara,
ResponderEliminarQue soy Pete, siento no haberte comentando antes, soy un desastre pero tu sabes que sigo esta historia con mucho interés, es que me encanta, de veras que si, todo, todo, como narras, los personajes tan bien logrados, los diálogos... es que no puedo más que repetirte lo de siempre
No he podido votar en tus encuestas porque alguien ya lo ha hecho desde mi IP, lo he intentado varios días pero dice que ya he votado, no se que pasará, lo mismo ha votado alguien de por aquí que te lee también, puede ser, que yo sepa esto va por IP dinámica y lo mismo coincide el repetidor con Valentina o Tenshiko, una vez incluso coincidí con Grazara que estamos bastante lejos. Mañana lo volveré a intentar, de todas formas ya sabes que yo no votaría nunca por Temari, tampoco por Ino mas que nada para que haya variedad, puede que me interese Sakura pero mi voto sería para otra pero como no va a ser para la "otra" que yo quiero pues me da igual quien sea con tal de que no sea Temari. Y la otra votación pues todas me gustan pero creo que votaría por la primera
Creo que pensarás que estoy un poco loca con eso de Shikamaru y va a ser que tienes razón
Sigue escribiendo igual de bien y cuida mucho de ti
Pete
Gracias por comentar!!
EliminarNo te preocupes por no hacerlo de todos modos, x) no hay problema, pero aun asi gracias por tus palabras.
Ya he añadido a la cuenta tus votos, llevo una hoja por fuera ya que tomo consideraciones de unas amigas que me ayudan a decidir que han votado por cierto lo mismo que tu, mas que nada porque saben mis planes xD
De nuevo muchas gracias por el comentario, me ha hecho muy feliz!
que tengas muy buen dia, yo actualizo mas tarde.
besos
Primero que nada historia increible felicitaciones
ResponderEliminarahora si jejeje
no se si me perdi de algo, pero que paso con la propuesta de matrimonio de naruto
o eso lo oviaste??
a! otra cosa me leí bajo el mismo techo dos veces y quisiera leerla otra vez jajaja pero 1ero termino esta q tambien me fascina
eres muy buena suerte!!