18 abr 2015

Capitulo 19 - Mi querida suegra

Oh yeah, he regresado. Perdon por la ausencia, de nuevo. Yo se que lo digo muy seguido pero siempre tengo que disculparme, porque no puedo hacer nada con esas pausas que le doy a la historia. No fue falta de tiempo en si en esta ocación, no fueron problemas ni nada por el estilo. Solo me encontraba persiguiendo algo que sabía que no podía tener, y ahora he hecho paz con eso y parece que mi mente se calmó por fin. Como sea, son asuntos tontos que a nadie le interesan.

Aquí está el capitulo 19, mi querida suegra. Como me quedo muy largo he dejado hasta la mitad y hare una segunda parte de este capitulo, espero poder subir la segunda parte en dos semanas ya que se vienen examenes.

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Mi querida suegra
— Esta foto... Es mi papá ¿No es así? Mi papá es el hijo de Tobirama Senju. — Sasuke asintió, y ella volvió a ver la foto con asombro declarando enseguida rotundamente — Sasuke... tu y yo somos primos.

Para Tenten aquella afirmación había retumbado toda la semana en su mente "Mi padre es hijo de Tobirama Senju". Pero no era por el hecho de haberse enterado que en sus venas corría sangre Senju y Uchiha, eso no tenía nada que ver, en realidad. Lo que le preocupaba era su padre, su historia, ¿Sabría que era adoptado? ¿Sabría quien es él y que tan importante era? y por otro lado si no lo sabía, ¿Querría saberlo? Ella no había escuchado nada que le hiciera entender que su padre sabía que no era hijo biológico de sus abuelos, aunque por otro lado su padre no mantenía una buena relación con su familia, ¿Sería tal vez porque él sabía que le habían ocultado la verdad por tanto tiempo?

Pensar en todo aquello lograba darle dolores de cabeza a cada momento, y pesadillas por las noches. Su padre diciéndole que jamás debió de haber abierto aquella caja... su padre reclamándole por jamás decirle nada. De cualquier forma si hablaba o no, ella sentía que podría terminar lastimando a una de las personas más importantes de su vida. Era en ella en quien recaía la decisión de decirle o no a su padre, al menos eso lo había dejado bien claro Dante Senju.

Sasuke y ella se quedaron en silencio, mirando ambos las fotos sentados en el suelo. Un impulso la atacó de inmediato, y llamó a Dante sin decirle al Uchiha a quien llamaba, quería saber porque no dijo nada desde un inicio.

— ¿Bue...?

No terminó el saludo cuando Tenten ya había comenzado a hablar.

— ¿Porque no decir nada directamente? ¿Porque hacerte el interesante y dar tantas pistas extrañas?

— Asumo que ya sabes.

— Asumes correctamente.

— Tenten — previno Sasuke negando, no quería que involucraran más a ese tipo, aun que él mismo quería saber las respuestas a esa pregunta. Ella lo ignoró

— Dante, mi padre es hijo de Tobirama. Bien ¿Que es lo que querías que hiciera con esta información? Porque es obvio que querías que me picara la curiosidad e investigara.

— Sabía que lo descubrirías tarde o temprano. — declaró el muchacho con una voz que indicaba que sonreía del otro lado de la línea — Los Senju cuidamos de los nuestros, y cuando descubrimos lo de tu padre comenzamos a investigarlos a él y a su familia, así fue como descubrimos que eras amiga de Sasuke Uchiha.

— Así que si tiene que ver con Sasuke — declaró la muchacha y el aludido alzó las cejas en señal de interrogación.

— Sí y no. Tenten, cuando hablaba de la persona que podría unir a nuestros clanes nuevamente, no me refería a Sasuke, o a tu padre. Me refería a ti. El hecho de que seas amiga de Sasuke Uchiha el futuro líder del clan Uchiha y heredero de Uchiha corp, te hace la candidata ideal...

— Vaya, que no se si sentirme alagada o usada. ¿Me dices porque no te cuelgo ahora mismo?

— Cuelga si quieres, ya volverás a llamar. Solo escucha algo, la investigación del hijo de Tobirama fue llevada en secreto por mi parte de la familia, el resto no sabe nada, lo mantuve en secreto ¿Puedes pensar en la razón por la que haría algo como eso?

— ¿Por qué eres una persona retorcida la cual encuentra un placer morboso en hablar de manera extraña? — el muchacho solo rió detrás de la línea.

— Nada de eso. Yo lo hice ya que se perfectamente que a pesar de ser mi sangre, tu padre y tu pueden no querer nada que ver con la familia Senju. Hice esto de manera anónima para que conservaran su oportunidad de elegir.

— ¿Elegir qué?

— Todo... Cuando perteneces a un clan tan importante hay muchas reglas estipuladas, y también varias no habladas que deben de ser cumplidas. Códigos de conducta, deberes... en fin. Al final algunos de nosotros terminamos siendo despojados de nuestra capacidad de decidir por nosotros mismos, sobre nuestras vidas incluso. No deseo quitarles a ti y a tu padre esa clase de libertad... Por eso está en sus manos, si hacer algo al respecto y anunciarse ante el líder, o guardarse el secreto y nunca volver a mencionar nada. Es su decisión.

— Y por eso ¿Se supone que tengo que estar agradecida?

— Si. Pero no te preocupes, ya me lo agradecerás después. De eso estoy seguro. En fin, algo más sobre lo que tienes libertad es sobre decirle a tu padre o no...

Aquello fue lo último que aquel hombre mencionó antes de que Tenten colgara, no quiso seguir escuchando, ni agregar nada más, sabía que cualquier otra cosa que se dijera solo la haría confundirse más. Al repasar la conversación en su mente y las últimas palabras del muchacho estaba claro que era ella la que determinaría si aquello quedaba realmente en un secreto o no. ¿Guardárselo y privar a su padre de conocer sus raíces? o decirlo y arriesgarse a que su vida cambie para siempre. Aquello sonaba mucho más aterrador mencionado de aquella forma.

— ¡Despierta! — exclama Kiba dando un golpe sobre la mesa. — ¿Te quedaste dormida?

Tenten niega intentando despejar su mente, se da cuenta de que el cereal sobre la mesa ya está hecho papilla todo remojado y lo empuja lejos de ella. De todos modos no tenía mucha hambre, el apetito parecía haberse ido desde la última vez que habló con Dante.

— Animo Ten, ya es viernes — Kankuro sonríe ampliamente abriendo el refrigerador buscando que comer — No es como que eso signifique nada para mi ahora, mañana tengo una junta de cinco horas y el domingo una comida.

— Suena a que te vas a divertir — ríe Kiba — Yo en cambio no tengo pendientes así que mañana que salga tendré toda la tarde y el domingo libre ¿Quieres hacer algo Ten? Parece que te vendría bien animarte.

— ¿Animarme? — indaga exaltándose un poco, se levanta de la mesa tomando el plato de su desayuno fallido para ponerlo en el fregador — ¿Por qué necesitaría animarme? — pregunta ligeramente nerviosa.

— Bueno, pues... — el Inuzuka mira a Kankuro quien tiene en su boca un pan tostado. Kankuro le regresa la mirada también preocupado.

— No ha pasado tanto tiempo desde que tu y Shikamaru... Bueno, ya sabes. — comenta el chico con la boca llena de pan.

— Ah — suspiró calmándose — Se refieren a eso.

— Si — asintió Kiba con el ceño ligeramente fruncido — ¿Por qué? ¿Hay algo más que te preocupa?

— No — respondió ella rápidamente con una sonrisa ligeramente nerviosa — Es solo eso. ¿Qué quieres hacer?

— ¿Pizza y películas? — propone Kankuro con una gran sonrisa — Tengo libre la tarde del sábado si todo sale bien en la reunión.

— ¡Por mi está bien! — exclamó Kiba sacando su Pop tart del tostador — Pero hay que pedir pizzas de "rustico", que sean gourmet.

— Que elegante — comentó Tenten con media sonrisa — ¿Compramos vino?
— Suena como un plan — interrumpe Sasuke arreglándose las mangas del traje. — Listo, ¿Nos vamos Tenten?

— ¿Ya se van? No han ni desayunado — comenta Kankuro.

— Si, bueno. Sasuke tiene un desayuno, y yo no tengo hambre — dice ella sonriendo.

— Vale, si ustedes ya se van creo que nosotros también ¿Me vas a dar un aventón Kanky? — Kiba cantó el nombre del chico con una cara de chantaje enorme.

— ¿Cuando sale tu carro del mecánico? — pregunta el aludido tomando su maletín de la mesa.

— Pronto, pronto... tal vez lo venda y me compre una moto.

— Haz lo que quieras, solo encárgate de no tenerme de tu chofer. Anda vamos.

Ambos chicos salen de la cocina, los cuatro salen uno por uno por la puerta, pero seguramente si hubieran podido lo hubieran hecho al mismo tiempo ya que antes de abrirla se juntaron ahí como alumnos de instituto harían a la campana del receso. Al salir se encontraron con un taxi que parecía ir llegando a la casa.

— ¿Quien será? — pregunta Sasuke extrañado. Todos se quedan de pie en el portón observando como la puerta del carro se abre.

— Una señora, vaya que joven y guapa — comenta Kiba sonriendo de lado — ¿A quién le gustan maduritas? — Sasuke enseguida le da un golpe disimulado en el estomago — ¡¿Qué?! ¿Por qué es la agresión?

— Es mi mamá — responde Tenten avanzando al taxi.

— ¡Tenten cariño! — exclama la mujer saliendo del carro, intentando mantener el equilibrio con los tacones.

— ¿Mamá? ¿Qué haces aquí? — pregunta la chica sorprendida, abrazando a su madre. — ¿Por qué no llamaste?

— Oh, lo lamento pero tenía que venir de inmediato a verte. Tu y yo tenemos que hablar ¿No es así?

La madre de la chica es de comprensión, pero ella se pone completamente pálida. ¿Cómo es que su madre supo de lo de los Senju? ¿Cómo se había enterado de todo aquello?

— Lo siento mamá pero ahora voy saliendo al trabajo y...

— No te preocupes. Quédate con tu madre. — interrumpe Sasuke acercándose a la reunión, Kiba y Kankuro también se acercan — Buenos días señora, mi nombre es Sasuke Uchiha.

— ¡Claro! Sasuke, he escuchado mucho de ti. Muchas gracias por cuidar de mi hija — se inclina rápidamente como saludo — Y ustedes deben de ser Kiba y Kankuro — comenta ella acercándose a  saluda a los muchachos con un apretón de mano lleno de entusiasmo.

— ¿Tenten habla de nosotros? — indaga Kiba alagado.

— No tanto — responde ella con media sonrisa, entonces mira a su madre con cansancio — Mamá, ¿Has estado acosando a mis amigos en facebook de nuevo?

— Un poco, ¡Pero es porque me preocupo por ti! Casi nunca llamas y no nos presentas a tus amigos. Solo concomemos a Neji y a Lee y hace mucho que no los vemos.

— Viven en Suna mamá, no es como que puedan ir todos solo para presentarlos.

— Como sea, tú no quieres a tu madre — se queja con una voz melodramática que hizo suspirar a Tenten.

— Sasuke ¿Seguro que está bien si no voy hoy? — pregunta ella con la esperanza de que el muchacho entienda la indirecta, y si lo hace, pero sonríe con pena. Él ya había dicho aquello y seria una grosería retractarse de sus palabras. ¿Por qué tenía que ser tan educado el condenado?

— Tu madre ha venido de lejos para hablar contigo, sobreviviremos sin ti un día. Yo avisare de tu ausencia.

— Esta bien — responde con un suspiro.

— ¡Genial! — exclama la mujer.

— Disculpe, ¿Podría soltar mi mano? — pregunta Kankuro a quien desde que la mujer lo saludo no lo había soltado, y hasta el brazo le había agarrado.

— ¡Oh! lo lamento mucho — exclama ella soltándolo como si no se hubiese dado cuenta de nada.

— Creo que ya debemos irnos — dice Kiba mirando el reloj de su celular — ¿Vamos Kankuro? Ha sido un placer conocerla señora, espero poderla ver pronto.

— Un placer — dice sencillamente Kankuro inclinándose y comenzando a caminar hacia su carro con Kiba.

— ¡Nos vemos más tarde! — Kankuro se estremece ante tal afirmación.

— Bien, disfruta de el día con tu madre Tenten, nos vemos a noche. — Sasuke se despide con una inclinación de la señora y se va a su propio automóvil.

— ¿Vamos adentro? — propone Tenten.

— Disculpa — interrumpe el chofer del taxi que aún esperaba estacionado — Sus cosas están en el cajuela del carro, y no me ha pagado.

— Cierto, bebe ¿Puedes pagar? No tengo efectivo.

Aquel sería un largo día.

— ¿Qué pasa Kankuro? — indaga Kiba en el asiento del copiloto, el muchacho a su lado va demasiado callado. — ¿Por qué la seriedad?

— ¿No te diste cuenta? — pregunta el muchacho mirando consternado el retrovisor.

— No, ¿De qué hablas?

— La madre de Tenten... ella, me toco el trasero.

— ¡No juegos hombre! La mujer está casada.

— Lo sé, pero ¿Por qué te mentiría?

— No sé, pero no te creo nada. Anda, si sigues manejando a este paso de tortuga no llegaré hoy al trabajo.

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— ¿Quieres café? — pregunta Tenten entrando a la cocina.

— Si, por favor.

— ¿Bien? — la muchacha se acerca a la cafetera prendiéndola, y tomando dos tazas de la alacena. — ¿De qué has venido a hablar?

la muchacha quería dejar ese tema visto rápidamente, los nervios de lo que su padre pudiera decirle se la estaban comiendo viva.

— Oh, corazón. Tú ya sabes de que hablo — dice la mayor con un tono condescendiente. A su hija le pasa un escalofrío por la espalda — Sobre Shikamaru y tu. ¿Pensaste que no iba a enterarme que terminaron? Por dios hija, soy tu madre.

— Oh, ¿Era solo eso?

— ¡Claro que sí! ¿Qué más si no? Mi hija termina con su novio y no me entero por ella, sino por su padre ¿Que quieres que piense? He tenido que venir a pedirte una explicación.

— Lo lamento mamá, no es que quisiera ocultarlo, solo que sabía que te pondrías un poco... — pesada, molesta, chillona, alterada, odiosa —  mal por el asunto. Se lo bien que te cae Shikamaru.

— Por supuesto que me cae bien, es un chico inteligente y muy bueno. Siempre llama al menos cada dos semanas para ver como nos encontramos, y me sorprendió que esta semana no recibiéramos una llamada así que le pregunté a tu padre y me lo confesó todo.

— ¿Él hacía eso?

— Yo se lo pedí, le dije que no te lo comentara porque sabía que te molestarías pero hija, me preocupo y tu no llamas seguido.

— Lamento eso mamá, pero no debiste de haberle pedido algo así a Shikamaru. Hubieras hablado conmigo primero.

— Esta bien, no estoy aquí para hablar de eso. Estoy aquí para ver cómo te encuentras con todo.

— ¿En verdad?

— Por supuesto.

Aquello era nuevo para Tenten, su madre usualmente no la escuchaba. Siempre que tenía algo que decir sobre cualquier cosa se encargaba de dar solo su punto de vista sin escuchar lo que ella tenía que decir sobre el tema. Al final siempre terminaba aceptando todo lo que tenía que decir porque no la dejaba ni hablar, y eventualmente había dejado de decirle lo que pensaba. Con su padre era diferente, con él tenía más comunicación, si bien no era un hombre muy expresivo sobre sus propias emociones siempre estaba procurando escuchar a Tenten. Era como si el papel que ella pensó que su madre tenía que tener, hubiese sido asumido por su padre.

Por ello aquella frase era demasiado extraña, y se preguntaba que habría escondido en todo eso. Pero no desaprovecharía una oportunidad como aquella, al menos lo que fuese que durara.

— ¿Por qué han terminado? ¿Él te ha hecho algo?

— No es tanto como que me haya hecho algo — comenta colocando sobre la barra las dos tazas de café con leche que había servido, y sentándose junto a su madre — Él y yo somos personas completamente distintas a quienes éramos cuando comenzamos esta relación. Parece que yo maduré, pero él simplemente no lo hizo... Habían muchos conflictos que no podían resolverse, y honestamente comencé a darme cuenta de que una relación así no podía ser algo sano.

Ella no quería darle los detalles a su madre, no quería hacer que su imagen de Shikamaru se mirase afectada, porque sabía que a pesar de todo el chico era alguien a quien su madre apreciaba bastante. Fue el primer novio que alguna vez les presentó, parecía ser el chico perfecto para ella, y lo era, Shikamaru había sido el chico perfecto para su antigua yo. Pero la actual necesitaba algo más.

Su madre por la manera en la que asentía, parecía comprenderla. Sonrió, todo iba bien. Pero entonces habló y lo arruinó todo.

— Hija — comenzó la mujer tomando la mano de la chica sobre la mesa — Es normal, todas las parejas tienen problemas ¿Sabes? Incluso tu padre y yo los tenemos de vez en cuando. Lo importante es saber cuando ceder, muchas veces las mujeres somos muy inflexibles con los hombres.

— ¿Ceder? — repitió ella extrañada.

— Claro, no siempre podremos tener razón, no es sano para una relación. Los hombres necesitan sentir que son los machos alfa de la casa. ¿Y qué si el chico no ha madurado? ¿Crees que tu padre ha madurado? El hombre tiene el doble de la edad de Shikamaru y sigue siendo un niño, muchas veces me pregunto si no soy yo su madre en lugar de su esposa. Así son los hombres, no maduran como nosotras... es algo que tenemos que aceptar.

— Mamá, ¿En verdad estás haciendo esto?

— ¿Hacer qué querida?

— ¡Defender a Shikamaru!

— No es que lo defienda yo, simplemente quiero lo que es mejor para ti. Y creo que Shikamaru es la persona indicada.

— ¡Mamá, Shikamaru beso a una de mis mejores amigas! — exclamó poniéndose de pie, casi aventando la silla hacia atras — ¿Aún crees que merece que lo estés defendiendo?

  ¿Besar? Besar no es nada corazón, si supieras como encontré a tu padre una vez cuando éramos jóvenes. Tú eras pequeña y como te cuidaba todo el tiempo nunca tenía ganas de intimar con él, así que el termino buscando a alguien por otro lado. La verdad es que pude haberlo culpado, pero entendí que no había cumplido con mi responsabilidad de esposa y...

— Por favor — interrumpe la muchacha suspirando con desesperación — No sigas.

— Lo que quiero que entiendas es que todos los problemas pueden arreglarse. Tu padre y yo arreglamos lo nuestro, ambos cometimos errores pero pusimos de nuestra parte para arreglar nuestro matrimonio. Solo digo, que no tires todo por la borda a menos que hayas hecho todo para solucionarlo y te quedes sin opciones.

— ¡Shikamaru y yo no estamos casados! — grita exasperada, su madre se aleja ligeramente de ella sorprendida — Somos jóvenes, no nos vamos a casar. No vamos a volver tampoco ¿Entiendes? Es algo que es un hecho y tanto tu como él tendrán que aprender a superarlo.

Al decir aquello toma su bolso del perchero y se acerca a la puerta.

— ¿A dónde vas? — pregunta su madre.

— ¡No se! Todo es mejor que estar aquí con una persona que no me comprende. Hay unas llaves sobre la mesa de la sala, no olvides cerrar si quieres salir.

Sin dejar decir nada mas a su madre salió de ahí molesta.
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En las últimas semanas había ocurrido algo curioso. A Neji le había tocado convertirse en algo así como el amigo de Menma, iban a todos lados juntos, él lo invitaba a salir todos los fines de semana, y platicaban como personas. Aun que no era exactamente porque lo hubiera querido.

Habían pasado un par de semanas después del parque de diversiones en los que no habían visto al muchacho por ningún lado, ni en la escuela, ni en los bares, algunos comenzaron rumores diciendo que se había ido del país, o lo habían suspendido de clases. Pero al final de la segunda semana en la que ya varios pensaban que no lo volverían a ver, el muchacho apareció. Neji acababa de despedirse de Sakura quien lo acompañó a cenar a un café cercano al campus cuando notó a Menma. Se encontraba recargado en uno de los pilares de la entrada de su dormitorio, con los brazos cruzados y la mirada fija en algún punto a la distancia. No pareció darse cuenta de la presencia del muchacho hasta que estuvo a pocos metros de él y habló.

— Parece que no te han abducido los alienígenas — Comentó Neji.

— ¿Mnh? — lo miró sin verlo, para luego de unos instantes darse cuenta de quien estaba frente a él — Neji. — dice su nombre como reconociendo su existencia y entonces se separa del pilar — Te esperaba.

— ¿A mí?

— Si ¿Acaso hay alguien más aquí con ese nombre?

— Supongo que no. ¿En qué te puedo ayudar?

— ¿Podemos hablar un momento? ¿En tu habitación?

Neji había escuchado rumores de parte de Asahi, la compañera de habitación de Sakura, sobre Menma. En ellos el clan de Menma era una clase de mafia que se encargaba de ejecutar a personas en las sombras. Se decía también que el muchacho era el heredero al liderazgo de dicho clan, por lo que todo aquel que se metía con él desaparecía misteriosamente. Asahi parecía haber querido asustarlos, o al menos eso pensaba Sakura, ya que la chica pensaba que de ninguna manera alguien tal "bruto" como Menma podía liderar un clan completo.

Bien, tal vez Sakura no lo creía posible, pero Neji quien no tenía la visión nublada debido al desprecio podía darse cuenta de que a pesar de ser alguien infantil, Menma era inteligente -si es que se es capaz de decir ambas palabras en una frase sin perder coherencia- y era por eso que la idea de que fuese real no parecía tan disparatada. Después de todo los rumores tienen un inicio. Pues bien, en el momento en que el muchacho le pidió hablar con él a solas en su cuarto pensó que tal vez lo había ofendido bastante aquel día en el parque, tal vez se había pasado de la raya. ¿Y si lo mataba? Pero debía de conservar la calma, así que accedió.

Llegaron a la habitación en silencio.

— Toma asiento — pidió Neji apuntando la cama, mientras él se sentaba en la silla del escritorio esperando estar lo más cerca de la puerta posible solo por si acaso. No era miedo, era precaución, o al menos eso se repetía. — ¿Qué es de lo que quieres hablar?

— Mira, supongo que habrás notado que me ausenté.

— Si, de hecho rumores sumamente ridículos comenzaron a circular.

— Me imagino, la gente de aquí necesita conseguirse una vida. Pero bueno, no es exactamente mentira que no estaba aquí. Salí de Amanogawa, tuve que asistir a una junta en Konoha y otros asuntos.

— ¿Junta?

— Déjame hablar — le ordena seriamente. Lo curioso era que el rostro de Menma no buscaba intimidarlo, parecía realmente querer decir lo que tenía que decir sin interrupciones. No parecía querer matarlo.

— Lo lamento.

— Has escuchado del clan Tatsumaki ¿No es así?

— Lo único que se es que perteneces a él. — confesó el muchacho con una sonrisa torcida.

— Vaya, pensé... ¿No eres Hyuuga? — se miraba confundido, extrañado. Pero no ofendido.

— Si lo soy. Soy primo de Hinata Hyuuga, la futura cabeza del clan. ¿Por qué?

— Ah, ahora entiendo. Tu eres sobrino de Hiashi, no hijo. Pensé que eras hermano de Hinata-sama. — Parecía descolocado, mirando al suelo como si deliberara en hablar o  no más. Entonces suspiró y miró al chico de nuevo — Bueno, supongo que no rompo ninguna regla hablándote de esto, después de todo pudiste haber sido heredero si tu padre hubiese nacido minutos antes. Claro, tendrás que prometer que no hablarás de lo que te comente aquí ¿Entendido?

— ¿Está bien?

— No suenas muy convencido ¿Puedes guardar el secreto o mejor me voy de aquí?

— ¿Cómo puedo saber si puedo guardarlo si no se dé que se trata?

— ¿Tan poca confianza tienes en ti mismo? Está bien, yo me encargaré de ti si hablas de todas maneras.

Aquello había sonado como una amenaza, una amenaza que hizo que Neji se sentara derecho y pusiera alerta. La puerta estaba ahí cerca.

— Escucha, yo pertenezco a un clan. Como has de saber mi familia fundó Amanogawa, en un inicio éramos chamanes, curanderos, en fin. Nos dedicábamos a la medicina desde los comienzos, es por eso que Amanogawa es el mejor lugar del país para estudiar medicina.

— Eso lo había escuchado, también escuché que toda tu familia está conformada por médicos.

— Exacto, es algo que se puede decir que tenemos en las venas. Los integrantes más importantes y con rangos más altos estudian medicina, los demás también estudian algo parecido, farmacia, psicología, enfermería, y otras. Básicamente es tradición estudiar algo que tenga que ver con el ser humano y normalmente es lo mismo que tu familia cercana ha hecho. Yo no estoy en la carrera porque me hayan comprado el lugar, o por alguna de esas tonterías de las que Sakura ha hablado, estoy aquí porque desde pequeño me han enseñado que eso es lo que tengo que ser. No tengo opción más que convertirme en cirujano porque mi padre lo era.

— Suena a un peso muy grande, ¿Has querido hablar conmigo porque entiendo las implicaciones de estar en un clan importante?

— No, bueno... Tiene que ver porque seas Hyuuga, pero no es eso. — Se detuvo un momento, deliberando de nuevo si era prudente hablar o no. La verdad era que de alguna manera lo necesitaba, necesitaba a Neji de su lado aun si no le pudiera decir la razón en ese momento. Y seguramente no lo conseguiría a menos que hablara.

— ¿Qué es... entonces? — indagó el Hyuuga intrigado, lo que sea que parecía que Menma necesitaba tenía que ver con los Hyuuga, lo que decía que aquello era importante.

— Es una fachada — declaró mirando la ventana mientras su acompañante lo observa a él — El clan Tatsumaki no existe. — Comenta entonces mirándolo al rostro.

— ¿Cómo vas a decir que no existe? Si estás diciendo que son tu familia.

— El verdadero nombre del clan es otro. El nombre Tatsumaki es pura pantalla. — Explica el muchacho con media sonrisa — Mucho antes de llegar a Amanogawa, y de la última guerra, mi clan era tan grande que constituía un país entero. El país del remolino.

— Pero, según los libros de historia el país del remolino estaba liderado por los Uzumaki, antes de caer en la guerra y desaparecer casi por completo. — interrumpe Neji.

— O eso era lo que queríamos que pensaran. — agrega Menma cruzándose de brazos — Nuestro clan tenía un poder militar impresionante, era difícil de derrotar lo que nos hacía una amenaza para todos aquellos que fueran tras el clan Senju o sus aliados. Pero entonces llegaron las bombas y a pesar de que teníamos gran fuerza militar, en tecnología estábamos cortos. Vimos que estas maquinas de guerra podrían aniquilar nuestras espadas antes de poder gritar siquiera. Así que el líder del clan ordenó crear una ciudad subterránea en la que nos protegeríamos de las bombas. Había tanta mano de obra en aquel entonces que los túneles quedaron en pocos meses, justo antes de un ataque de bombas masivo el cual hubiera destruido a todo el clan. Perdimos a nuestros miembros más jóvenes en la guerra, pero no se perdió todo. La población volvió a crecer en el anonimato y al final la guerra terminó.

— Se escondieron del mundo.... y el mundo pensó que estaban muertos.

— Exactamente. El líder del clan decidió que dejaría que el mundo pensara que los sobrevivientes de la guerra eran los únicos Uzumaki que quedaban, creando así dos ramas de la familia; aquella que podía ejercer el apellido, y aquellos que estarían en las sombras. Y mientras el mundo se olvidaba de nosotros, el clan crecía, y prosperaba. Pero cuando vives bajo tierra por mucho tiempo las personas pueden contraer enfermedades, y fue entonces cuando comenzamos a adentrarnos en el mundo de la medicina. Ya que vimos que era seguro salir buscamos donde instalarnos y encontramos Amanogawa. Ahí es donde la historia del clan Tatsumaki nace.

— Así que eres Uzumaki, tu nombre real es Menma Uzumaki — declara Neji sintiendo como si de pronto mirase a Naruto frente a él. — ¿Pero porque me dices esto a mi?

— Porque los líderes de los clanes Senju y Hyuuga son los únicos que conocen sobre eso. Hay una alianza entre mi clan y el de ustedes, nuestros rangos más bajos sirven de guarda espaldas a sus familias ya que mientras ustedes se han ido reduciendo conforme a los años, nosotros hemos crecido bastante, pero al contrario de ustedes no tenemos tanto poder político. Es como una alianza porque nos necesitamos, y porque somos familia lejana, supongo.

— Jamás había escuchado nada de eso. Hasta donde yo sabía los únicos Uzumaki son la familia de Karin, la de Naruto, y la de Nagato.

— Sus familias son las descendientes de los tres sobrevivientes varones de la guerra, a los que se les permitió conservar su nombre.

— Así que tu y Naruto son familiares — puntualiza el Hyuuga.

— En efecto, pero nuestro parecido es pura coincidencia. Una broma mala del destino ¿Cómo puede usar mi rostro con cabello rubio? Se ve horrible, menos mal que nadie conocido lo ha visto. 

Neji no estaba para comenzar una pelea, que seguro sería lo que empezaría si le mencionaba a su acompañante que pensaba que a Naruto se le miraba mejor el rubio que a él el negro.

— Menma, pero ¿Que ganas tu contándome esto? Es lo que no entiendo.

— Bueno, te mencioné que estuve en Konoha todo este tiempo, esto no fue como turista. Asistí a una junta con las cabezas de las familias que viven en Konoha, las familias de tus amigos. — aclara como si estuviera mencionando algo muy importante — Los abuelos de Naruto, los de Karin, y los de Nagato. Fui a presentarme como el nuevo líder del clan, ya que mi padre falleció hace un par de meses.

— ¿Entonces es verdad que eres el líder de tu clan? — Menma asiente frunciendo ligeramente el ceño por haber sido interrumpido — Espera, si dices que tu clan sirve de guarda espaldas... ¿Entonces...?

— ¿Te preguntas si somos una especie de mercenarios? — Neji asiente a regañadientes — No bromees — el Hyuuga parecía aliviado — Claro que asesinamos pero vamos, mercenarios no nos llamaría. Asesinos a sueldo tal vez... Es broma. — Agrega al ver la cara del chico. Su afirmación había sido demasiado seria para ser una broma — No nos encargamos de desaparecer a la gente, solo servimos a los clanes honrados. Todos tienen su sangre escondida en el armario, pero no todos siguen siendo de esa manera. Podrás estar de acuerdo conmigo con que el clan Hyuuga y el Senju son clanes bastante pacíficos después de la guerra.

— En eso tienes razón.

— No es tanto como una mafia como se puede pensar, pero debo admitir que hay bastante agresión. Somos guerreros por naturaleza después de todo, éramos militares. Pero no vamos por ahí matando gente, solo aquellos que amenazan a los nuestros. Tranquilo — agrega con media sonrisa — Eres familia, o algo así.

— Está bien, me quedo tranquilo.

— En fin, necesito tu ayuda. Naruto Uzumaki es  uno de tus mejores amigos ¿Cierto?

— Cierto.

— Bueno, su madre se alejó de la familia por motivos personales. Pero Naruto sigue siendo parte de ella, y además cabe decir que es una persona muy importante. En nuestra familia no hay un líder rotundo, hay dos. Generalmente nacen en el mismo año, Naruto y yo tenemos la misma edad, por algún chiste raro de la naturaleza nacimos incluso el mismo día... Aún que claro, yo fui prematuro.

— ¿Cuánto tiempo?

— ¿Importa?

— ¿Entonces porque lo mencionas?

— Olvídalo. — dijo negando exasperado — Pero si entendiste que quiero decir ¿No? Naruto es el segundo líder del clan, pero debido a la mala relación de su madre con el clan me preocupa que no vaya a aceptarlo.

— Pero esa es decisión de Naruto.

— Si, y no. Recuerda que significa pertenecer a un clan importante — agrega con una mirada de advertencia — Si Naruto no acepta liderar conmigo, entonces se le hará aceptar. Es su obligación de nacimiento, no es un derecho.

— ¿Cómo podría obligársele?

— Eso es algo que no me dirán, el consejo es el que se encarga de eso.

— Entonces ¿Necesitas de mi ayuda para convencerlo?

— Cuando sea el momento — asiente — Pero por lo pronto te necesito de mi lado.

— No sé si pueda hacerlo, es mi amigo, yo debo de respetar sus decisiones.

— Entonces se mi amigo también — por un momento Neji pensó que aquello era una broma, pero parecía que no. — Es enserio. Se mi amigo Neji, apóyame... no es como que tengas otra opción de todos modos, ya te he contado todo.

Neji de pronto se sintió acorralado, como si lentamente y sin que él se diera cuenta Menma lo hubiera engañado para que le debiera algo. Después de todo, parecía que el hecho de que el clan Uzumaki seguía vivo, debía de seguir en secreto. Pero ahora él sabía el secreto, aun que no debería. ¿Que podrían hacerle? Parecía que ahora tenía un nuevo amigo inesperado. Y desde entonces fue que ambos parecían ser como uña y carne.
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Cuando Tenten regresó a la casa no encontró a su madre, en cambio había una nota sobre la mesa de la cocina donde explicaba que había salido a comer con unas amigas. Aquello le venía bastante bien ya que había regresado porque tenía hambre y se había dejado la cartera en la habitación, y no porque quisiera hablar con ella. La nota no decía nada más y enseguida la hizo bola y la tiró.

Dejó su bolso y enseguida subió a su habitación. Se suponía que se encontraba sola, ya que no había carro alguno estacionado fuera de la casa, por lo que al escuchar un golpe en el tercer piso se sobresaltó. Sasuke y Kankuro, quienes duermen en ese piso, seguramente aún se encontraban trabajando, y Kiba de ninguna manera estaría en ese piso, ya que era demasiado flojo para subir otras escaleras. Por lo tanto quien estuviera en el piso debía ser su madre, quien había llegado y olvidado tirar la nota, o tal vez... un ladrón.

Un escalofrío le recorrió la espalda mientras pensaba cual sería peor, si encontrarse con un ladrón en su propia casa, o ver de nuevo a su madre. Se sorprendió deseando que fuese un ladrón. Ella no era una chica indefensa, podría noquear a quien fuese que estuviera ahí. Claro, asumiendo que no fuese un tipo de dos metros que pesa doscientos kilos, pero definitivamente podría con alguien normal. Así que no tenía miedo.

Subió despacio las escaleras, cuidando de no hacer ni un solo ruido. Al estar a punto de cruzar el pasillo escuchó otro ruido, esta vez más fuerte, y extraño. Era descuidado, parecía estar tirando cosas al azar. La chica se asomó al pasillo pero no vio nada, el ruido provenía de la oficina, la cual se encontraba abierta. Incluso con más cuidado -si es posible- se acercó a la puerta, asomándose solo un poco, lo suficiente para observar de reojo sin ser vista. Pero para su sorpresa no había nada ahí.

— Que raro — dijo en voz alta calmándose y parándose delante de la puerta, efectivamente no había nada — Las demás puertas están cerradas, de aquí debe de venir...

No pudo terminar la frase ya que mientras abría la puerta en su totalidad una enorme paloma salió volando directamente hacia ella. Gritó tan alto que seguramente hubiese despertado a alguien de haber sido de noche, se tiró al suelo como si alguien hubiera aventado una bomba y se cubrió la cara. Pero la paloma no le tomó la mas mínima importancia a sus actos, voló al pasillo y se detuvo en el marco de la ventana, la cual se encontraba abierta.

— Pero qué demonios — murmuró para sí misma mientras se descubría el rostro y se sentaba en el suelo donde se encontraba. La paloma la miraba con sus ojos inexpresivos, pero ella sabía que se burlaba.

— ¡¿Estás bien?! — exclamó Sasuke subiendo a trompicones por las escaleras, al llegar al piso casi se cae al lado de Tenten — Escuche el grito — comentó casi sin aliento.

— Lo lamento — Mira a la paloma con el ceño fruncido — Me asusto ese bicho.

— ¿Te dan miedo las palomas? — inquiere Sasuke con una ceja alzada.

— No, solo que esa me asustó. Salió de la nada. Estoy bien. — Aclara.

— Menos mal — al decir aquello se sentó en el suelo al lado de ella suspirando — Pensé que te habías caído o que se yo, subí tan rápido que creo que casi me quedo sin piernas.

— Lo lamento. Gracias por venir a mi rescate — dijo ella con un poco de burla, tanto a si misma por asustarse de una paloma, como de Sasuke por sobre actuar.

— Yo siempre ire a tu rescate. — dice el chico seriamente. La ve a los ojos con una sonrisa sincera, que logra ponerla ligeramente nerviosa.

— Oye pero, ¿Y si hubiera sido algún ladrón? Tal vez fui asesinada y tu irías a tu muerte segura. — lo comenta desviando la mirada, aquel comentario era para aligerar el asunto, ya que aún que fuese un poco, Sasuke había logrado ponerla nerviosa con aquellas palabras.

— Valdría la pena — responde de nuevo con aquel tono de voz que a la chica le hacía recordar varias cosas, el pasado principalmente, aquel viaje a disney.
Tenía que regresar a la realidad.

— ¿Como la sacamos? — preguntó mirando a la paloma que movia su cabeza de un lado a otro burlándose.

— Supongo que con espantarla a fuera bastara — responde Sasuke levantándose y ofreciendo su ayuda a la chica.

Se acercó a la ventana con cuidado a la par que se quitaba el saco del traje que llevaba y lo ponía delante de él. Aquello lo hacía para que no volara hacia adentro de nuevo, y si lo hacía fuese capaz de atraparla. Pero no hubo necesidad de tanta agresión, ya que al ver la paloma que el muchacho se acercaba con intenciones oscuras, voló al cielo azul y aire libre. Donde se estrelló contra el retrovisor de un carro y murió lentamente... o al menos eso quería pensar Tenten.

— Maldita paloma — masculla la chica entre dientes mientras Sasuke cierra la ventana.

— Seguramente Kankuro dejó abierta la ventana y aprovechó para entrar.

— Criaturas detestables — exclama Tenten ligeramente fastidiada — Se encuentran por todos lados, uno pensaría que está libre de ellas en nuestras casas pero ¡No! Incluso aquí encuentran como entrar las desgraciadas.

— Vamos, pensé que no te daban miedo las palomas.

— No, miedo no, es precaución — puntualiza la última palabra y añade — Es que a mí me parece que son tantas que va a haber un momento en el que van a conquistar al mundo.

— Oh, ¿Si?

— Ya te lo digo yo.

— Así que eres como esa gente que dice que las maquinas van a dominar al mundo, solo que con las palomas.

— ¿Te burlas de mi? — inquiere ella fingiendo molestia, entonces ambos ríen.

— ¿Cómo te fue con tu madre? — pregunta el muchacho mientras bajan las escaleras de vuelta a la cocina.

— Mal — responde con una sonrisa lo cual extraña al muchacho — Vamos que yo sabía que mi madre estaba loca pero no sabía cuánto.

— ¿Paso algo malo?

— No sé si llamarlo malo. Es simplemente algo que ella suele hacer, todo el tiempo, por lo que ya no se realmente si llamarlo "Malo". Ignorancia le queda más. Que se yo...

En ese momento la sonrisa falsa se borró y Sasuke pudo ver que lo que fuese que hubiera pasado con la madre de Tenten, a la chica le afectaba. Era como si le molestara.

— ¿Quieres hablar de ello?

— ¿Honestamente? — se detuvieron en el último escalón del primer piso y ella lo miró a los ojos algo consternada — No lo sé. No sé si me haga más mal o bien hablar de ello.

— Está bien, pero si sientes la necesidad de hablar, sabes que aquí estoy — declara el muchacho sonriendo ligeramente, ella asiente como agradecimiento y le regresa la sonrisa de la misma manera — ¿Qué quieres comer?

— Quería pedir pizza, iba por mi cartera a ver si me alcanzaba pero ahora que estas aquí tu la invitas — dice rotundamente agrandando la sonrisa.

— Vaya, que segura de ti misma — se ríe también Sasuke, saca su celular del bolsillo y al mismo tiempo desvía la mirada para colgar su saco sobre el perchero al lado de la escalera — Está bien yo la invito. ¿De dónde quieres pedirla?

Al voltear a ver a Tenten parece encontrarse seria de nuevo, mirando el pasillo que va al cuarto de juegos, pero con la vista perdida.

— Mi madre ha estado ocupada — comenta distraídamente — El cuadro al final del pasillo, tiene desde la última reunión ligeramente volteado. Ahora está en su posición correcta.

— ¿Estaría limpiando toda la mañana?  Recuerdo que dijiste que estaba obsesionada con la limpieza.

— Es posible. Es un habito que tiene, lo adquirió cuando era pequeña, mi abuela la hacía tener todo nítidamente arreglado o de lo contrario la golpeaba. Ella dice que así era como antes los padres educaban a sus hijos, yo pienso que la ha hecho obsesiva y que algo que se aprende con violencia no puede llamarse costumbre, es miedo.

— No sabía que tu madre había tenido una infancia difícil.

— Porque no la tuvo, si, mi abuela la golpeaba si se portaba mal y cuando no hacía sus deberes. Pero según ella nunca la golpeó sin que lo mereciera. Era solo la manera que ella conocía de educar. Pero aún así tengo la sospecha de que mis abuelos le hicieron mucho daño.

— ¿Por qué piensas eso?

— Creo que si quiero hablar — admite Tenten sentándose en uno de los escalones más cercanos al suelo.

— Eso fue rápido — comenta Sasuke sentándose a su lado. — Pensé que tardaría mas en convencerte.

Tenten ríe entre dientes y continúa.

— Algo que me molesta a mares de mi madre es su manera tan sumisa de ser — comenta la chica mirando al frente, al cuadro en la pared — Desde que tengo memoria no hace nada para contradecir a mi padre incluso cuando sabe que él está equivocado. No es como que mi padre la maltrate ni nada por el estilo, pero a veces siento que sin darse cuenta la subestima. Y ella está tan acostumbrada a esto que creo que ni cuenta se da. Que la hace menos.  Todo el tiempo le está sirviendo todo, mi padre no puede hacer absolutamente nada sin ella, no está ni dos minutos sentado sin pedirle algo. Si soy honesta, es como su sirvienta.

— Los matrimonios de antes, solían ser así. ¿Será porque son muy conservadores?

— No es solo eso. Al menos no lo creo... Mi madre cuando era niña una vez me dijo que debía convertirme en una buena esposa, atender a mi marido, la mujer no es nadie sin su hombre, y si su hombre no está feliz no es mujer.

— Suena...

— Yo soy alguien que cree fervientemente en la equidad de géneros, desde pequeña era así, me gustaba el deporte porque me gustaba ser mejor que los niños que decían que las niñas no podían hacer las cosas porque éramos más débiles. Para mí aquellas palabras eran impensables, ¿Por qué la mujer no podría existir sin el hombre pero el hombre si sin la mujer? Incluso en aquel entonces eso fue una completa tontería, creo que ahí perdí el respeto por mi madre.

— ¿Crees que tus abuelos tuvieron que ver con eso?

— Seguramente, la manera en la que la criaron, atendiendo a mi abuelo, preparándole comida, cuidando a sus hermanos mientras mi madre salía... Que se yo, igual no parece maltrato infantil, pero hay más que solo maltrato físico, hay maltrato psicológico, y yo no lo sé a ciencia cierta pero creo que forzar a un niño a comportarse como un adulto lo es. Y si no lo es debería serlo.

— Era algo muy normal en el pasado.

— Yo creo que es normal incluso ahora. Pero no tendría que serlo, un niño debería de tener el derecho de ser un niño...

— Pues sí, tienes razón. Aún que tristemente a veces no queda de otra.

— Si, lo sé. — suspiró profundamente y miró a Sasuke — Como sea, mi madre tiene esa ideología del hombre en un pedestal, y por lo mismo creo que piensa que soy muy poca mujer, por haber dejado a Shikamaru sin darle una oportunidad de enmendar sus errores.

— Tenten...

— ¿Sabes que es lo peor? Que por un momento pensé que tenía razón, pensé que seguramente me apresuré al terminar la relación sin hacer todo lo que había por hacer. — una risa desganada se escapa entre sus dientes, y sonríe tristemente — Pero luego recobré la conciencia, recordé porque había pasado lo que pasó y me di cuenta que no importa cuántas veces lo intentáramos, cuantas veces intentásemos volver, seguramente pasaría de nuevo. Tal vez no lo mismo, tal vez distinto, o algo peor... Lo que sea, creo que es mejor haber terminado con todo ahora que no estoy tan lastimada, que haberlo hecho después y terminar odiándolo.

— Y odiándote a ti misma — agrega el muchacho — Porque te conozco, y estoy seguro que te odiarías por haberte dejado lastimar así.

— Seguramente si — asiente la muchacha — Que bien que me conoces.

— Tenten — en ese momento ambos se miran a los ojos seriamente. Ella con un poco de miedo de lo que sea que Sasuke fuese a decir — Tú no eres tu madre, y no porqué ella tenga esas creencias significa que tú debes creer lo mismo. Entiendo que te haya molestado porque no te entiende, porque como ya lo has mencionado en varias ocasiones, nunca te escucha. Pero así como tu deseas ser comprendida por ella, tal vez deberías comprenderla un poco. Tal vez lo único que quiso decir con sus palabras era que deseaba lo mejor para ti, y que tal vez eso lo tendrías con Shikamaru.

— Tal vez, tienes razón — medita la muchacha sonriendo de lado — Solo quisiera que por un momento pudiera escucharme, y entenderme.

— ¿Y alguna vez se lo has pedido? ¿Con esas palabras?

— No — admite avergonzada — Alguna vez lo intenté, cuando era más pequeña, y me ha soltado el verbo de "Yo soy el adulto aquí".

— Pero ahora tú también eres adulto, tal vez ahora si le hablas con sinceridad te entienda.

— Lo intentaré, gracias.

Sasuke le rodea los hombros con un brazo y la acerca a él para abrazarla de lado.

— No las des, que para eso estoy.

— Igual, gracias. Por escucharme.

— El gusto es mío.

— Intentaré llamarle ahora — comenta la chica tomando su celular de la bolsa del pantalón de vestir, Sasuke retira el brazo.

— ¿Quieres que te deje sola?

— No, no tardaré. Solo llamaré para ver donde se encuentra, y pedirle que venga a cenar con nosotros.

— Está bien, aquí espero.

El teléfono marcó dos veces, y contestó enseguida.

¿Bueno? ¿Tenten? ¿Donde estas?

— Eso te quería preguntar a ti, yo estoy en la casa.

Estoy llegando con las chicas a un restaurante divino, se llama Seven Thrones. Te mandan saludos.

Salúdalas de mi parte también.

Claro que si... Tenten ¿Estas molesta conmigo?

— No mamá, no lo estoy.

Lamento mucho mi comportamiento, debí de escuchar tu punto de vista. ¿Qué te parece si vamos a cenar? Yo pago, será mi manera de decir lo siento, y podrás decir todo lo que tengas que decir.

— Me parece bien — comenta después de una ligera pausa en la que se preguntaba si hablaba con su madre o con un clon — ¿Te parece comida china?

No, estoy harta, tu padre no para de llevar a la casa. Hice una reservación en "Las iguanas" comida española.

Suena bien ¿Nos vemos allá?

Si, estaré toda la tarde con las chicas. A las ocho y media nos vemos, la reservación está a mi nombre querida.

Hablamos más tarde mamá, disfruta de la comida.

— Gracias bebe, besos.

— ¿Todo bien? — inquiere Sasuke levantándose de las escaleras.

— Si — responde algo extrañada mirando el celular como si hubiera hablado — Ha hecho una reservación, como disculpa. Y quiere escuchar lo que tengo que decir.

— ¿No es eso bueno?

— Si, pero... Es raro, su voz, sonaba como si me ocultara algo. Además no es típico de ella pedir disculpas, usualmente solo regresa como si nada hubiera pasado. ¿Qué habrá sido lo que le pico?

— Seguro no es nada, tal vez habló con sus amigas y le dijeron que debía de disculparse.

— Pues sería un milagro que las escuchara. — dice sonriendo, levantándose también de las escaleras. — Entonces, ¿Pizza?

— Claro, de hecho la ordené por internet mientras llamabas por teléfono.

— ¡Que listo! Ahora llegarán más rápido — Exclama sonriente. — Sasuke... ¿Qué pasó con tus cosas?

Al acercarse al pasillo pudo ver la entrada, la cual se encontraba parcialmente abierta con el maletín de Sasuke evitando que pudiera cerrarse completamente. Pero no era todo, esparcidos en el pasillo habían un par de libros, varias plumas, unos papeles y folders, además de las llaves y un zapato de Sasuke el cual apenas ahora Tenten notaba que no llevaba puesto el chico, casi como si de pronto el Uchiha hubiera decidido usar de confeti el contenido del maletín y tirado el zapato para terminar la celebración.

— Te dije que subí a prisa — declaró sonriendo apenado.


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Bueno pues eso, no se si se dieron cuenta pero lo de Neji y Menma me lo saqué de la manga, en realidad ahí debía de pasar otra cosa, que escribiré seguramente en el siguiente capitulo pero de pronto me di cuenta que no tenía mucho sentido lo que iba a poner y decidí darle sentido con esto de la amistad con Menma. Como sea espero que adquiera sentido luego, y bueno eso fue lo que me comió mucho del capitulo, y como no me gusta hacer las cosas muy largas pues lo corté.

Gracias a todas esas personas que me han comentado!! n.n en especial a las que comentaron en abril que fueron las que me incitaron a escribir. hahaha voy a sonar muy cliché al hacerlo pero si ven que dejo de actualizar sin avisar manden mensajes presionando!! no me molesta, de hecho me agrada saber que hay gente que aun quiere leer esta historia tan rara.

Bueno pues les hago una pregunta, ¿Quieren que Tenten y Sasuke sean primos? ¿O que me encargue de que no sean familiares?  Si les molesta que sean primos o les da asco o algo así diganme haha tengo un plan para arreglarlo, pero si no pues de todos modos estaran juntos.... Bueno quiero escuchar su opinion al respecto

Gracuas por comentar y leer!

2 comentarios:

  1. Sin ser familiares por favor.
    Jajajajajaja UuU
    Que gusto tenerte de regreso ;)

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  2. ¡Hola!
    Primero que nada, quiero disculparme por la falta de comentarios míos en los capítulos. Empecé la uni y estoy un poco más ocupada con todo, pero no dejo de leerte <3
    Ahora pasemos a lo importante...
    ¡No puedo creer que los hayas hecho primos! Arrelga eso, pleasee jajaja
    Pobre Ten, qué horrible debe ser que tu madre te diga que estuviste mal en lo que hiciste, cuando no fue así. Pero claro, su madre fue educada para vivir para su marido, y no entiende razones, para ella las mujeres deben perdonar todo, "ceder".
    Me sorprendió lo de Menma. Ya sospechaba algo, pero no imaginé que fuera tan así.
    Quiero ver más SasuTen, me encantan *-*
    Ya, espero que actualices lo antes posible que yo empiezo con exámenes el 2 de mayo justo D:
    ¡Nos leemos! Un beso <3

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