20 dic 2014

Capitulo 16 - Cerrando ciclos.

Wooooow lo logré al fin!! subi el capitulo yeeey x)

Bueno, ni les cuento que tanto me paso, pero las semanas de finales estuvieron estresantes y demas, la verdad no fue tanto el tiempo que me afectó fue mas que nada que el estres no me dejaba pensar. No me podía conncentrar para escribir y bueno, asi no se escribe bien. Tenia la mitad del capitulo y ayer terminé la otra mitad gracias a que como no tenía que hacer me force a estar en humor. literalmente comencé a escuchar musica que me ayudara a manipular mi humor al que tenían los personajes y así poderlos escribir, incluso leí algo de Bajo el mismo techo. pero bueno esa es la historia. y ahora se vienen las fiestas así que intentaré seguir las actualizaciones que estan dichas en la lista de capitulos.

sin mas preambulos aquí ta.  (Algo largo por cierto)

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Cerrando ciclos

El ambiente entre ellos desde el inicio de la reunión había sido algo extraño y pesado. Tanto él, como ella, se encontraban incómodos y parecían ser incapaces de encontrar las palabras correctas a decir. Por un momento mientras Shikamaru miraba a Tenten acercarse hacia la mesa donde se encontraba sentado su corazón palpitó con fuerza, nervioso por lo que estaba por venir, fuese lo que fuera.

La noche anterior había estado esperando la respuesta a su mensaje por whatsapp, había tardado más de lo que hubiese deseado, pero pronto pudo observar aquellas dos palomitas que enseguida se volvieron azules en cuanto la chica las miró. Fue entonces cuando el verdadero nerviosismo empezó ¿Qué era lo que le respondería Tenten? él esperaba que cediera rápidamente, pero su respuesta tardo más aún en llegar. Posiblemente pasó una hora antes de que recibiera el mensaje.

“Está bien, quedemos en Green Leaf a las nueve” Y fue todo, Shikamaru respondió “está bien”, y hasta ahí quedo la conversación, pero para ambos terminó por ser una noche bastante pesada.
Tenten se  había quedado sola en el piso de abajo mientras Sasuke se encontraba arriba, en ese tiempo aprovechó para limpiar todo lo que fue ensuciado en su cena. No podía evitar ignorar sus pensamientos sobre Shikamaru reemplazándolos con pensamientos sobre aquella noche. Si que había sido una noche perfecta, solo dos amigos pasando el tiempo, riéndose un poco, y en si, relajándose. Seguramente Sasuke necesitaba tanto como ella aquel pequeño descanso, y aún así había dedicado toda la tarde de aquel día a cocinar aquella deliciosa cena.

Así se distrajo por un momento, hasta que terminó de limpiar, y decidió que era hora de ponerse a pensar en lo que le diría a Shikamaru el día siguiente. A partir de ahí, terminó por dormirse a las tres de la mañana, parecía  que  le había dado cuerda a su cerebro, y ahora se negaba a dormir. Suele pasar, en momentos así, en los que las preocupaciones son demasiado para uno, que el cerebro parece confabular en nuestra contra, que a pesar de que  intentemos con todas nuestras fuerzas dejar de pensar en aquellas cosas que nos atormentan e ir a dormir, simplemente parece imposible. Al final, solo el cansancio absoluto fue el que dejó que la chica pudiera descansar.

Cuando Tenten llegó a café él ya se encontraba en una mesa, ella se sentía decidida, la decisión ya había sido tomada la noche pasada, y a pesar que sabía que dolería, estaba consciente que aquello era lo mejor para ambos. Ella ya había tenido tiempo de pensar coherentemente las cosas. Su relación con Shikamaru por más perfecta que a ella le hubiera parecido hoy se daba cuenta que le faltaba algo de seriedad, de atención, de comprensión. De hecho, no estaba segura de cual era exactamente la pieza que hacía falta, pero ahora podía ver el vacío que dejaba.  

Durante el tiempo que no había logrado dormir había observado su relación con objetividad, de una manera que no había hecho hasta ese momento, y entre otras cosas podía darse cuenta de algo clave. Ella había cambiado, ella había madurado a lo largo de esos años. Y no sabía si era porque Shikamaru no lo había hecho, o porqué, pero en definitiva parecía haber un desbalance en su relación. Algo innegable, que había estado intentando ignorar pero ahora estaba tan a la vista que era imposible hacerlo.

Seguramente el terminar con él no era la mejor solución, pero en definitiva necesitaba un tiempo alejada de él, y él de ella, para revalorarlo todo. El problema era que no conseguiría la paz que deseaba, una paz completa y absoluta, si solo se daban un tiempo. Era por eso que estaba decidida a aquello. Por eso deseaba ir y llegar al punto, exponer sus razones y dejarlo sacar sus conclusiones. Como buena abogada que deseaba ser.
— Hola — saludó él con media sonrisa la cual ella pudo notar estaba algo temblorosa.

— Hola — correspondió Tenten con un asentimiento.

— Ordené tu café favorito — dijo mientas su acompañante se sentaba.

— Gracias, pero no te hubieras molestado.

— No es molestia.

— No, enserio — dijo con una pausa — No te hubieras molestado. Yo iré a desayunar con Hinata, me está esperando en el restaurante.

Shikamaru frunció el ceo extrañado y miró las manos inquietas de tente.

— ¿Te has arrepentido de desayunar conmigo?

— No es eso, creo que es mejor si resolvemos este problema sin preámbulos.

Ella se miraba tan tranquila al decir aquello que él realmente no sabía que esperar. Se mordió la lengua en desesperación.

— Entonces hablemos. Hay algo que quiero decirte.

— Dilo — asintió con una sonrisa ligera.

— En esta semana, lejos de ti, me he dado cuenta de algo que creo que había olvidado. Por mi egoísmo y por mis celos. Pero es algo tan sumamente importante que no debí de haberlo olvidado jamás… — en ese momento la miró a los ojos reflejando toda la honestidad que las palabras que enseguida diría cargaban, y tomó una de sus manos entre las suyas — recordé el motivo por el que te amo, cada una de esas tantas y tiernas razones. Y me di cuenta de que te extraño Tenten. Demasiado.

El roce de la mano del chico resultó casi escalofriante, a ella le daba miedo derretirse y que todas las decisiones que había tomado un día antes se terminaran por ir a la mierda.

— Yo también te extrañé — agregó con un nudo en la garganta.

— Me alegra escucharlo — dijo él con media sonrisa — También me alegra ver que te encuentras bien.

— Lo estoy — asintió.

— Tenten, seré directo contigo. Yo te amo, y quiero que resolvamos esto.

— Yo también te amo — dijo ella con una sonrisa que resultó nostálgica, pero triste.

— Pues…

— Pero — interrumpió ella antes de que el chico continuara. — Creo que el amor ya no es suficiente Shikamaru. Creo que debemos darnos un tiempo indefinido.

Él en definitiva se encontraba desconcertado, ella hablaba había retirado su mano y las había escondido bajo la mesa, donde ahora se encontraban recargadas sobre su regazo.

— Pero ¡Pensé que querías resolver esto! — exclamó exaltado.

— Y así es — contentó ella manteniendo la compostura, a pesar de que el grito que él había dado había logrado llamar la atención de uno que otro de los que se encontraban a su alrededor — Pero me parece que esa es la única solución.

— No entiendo — declaró el honestamente mascullando entre dientes. En aquel momento a Tenten le recordó a un niño mimado al que no le dejan jugar con un juguete que es suyo.

— Nuestro amor ya no es suficiente Shikamaru. Si hubiera sido suficiente no hubieras necesitado ir hacia Temari para obtener algo más.

— Pero ¡Eso no fue mi culpa!

— No me interesa saber de quién fue la culpa, lo que me interesa fue que sucedió y eso no puedes negarlo.

— Pero no significó nada — replicó de nuevo el muchacho cruzando los brazos sobre el pecho.

— Tal vez no para ti, pero si para mí. Significa alto tan fundamental e importante que no creo poder seguir siendo tu novia.

— Entonces, eso es todo, quieres terminar conmigo y no te interesa nada más que pueda decir — ella dejo que su silencio hablara por si solo — supongo que para ti nuestro amor tampoco es suficiente, o en lugar de tirar todo al cesto de basura intentarías arreglarlo.

— Lo pensé — interrumpió ella rápidamente — dedicarme a juntar y pegar los pedazos de nuestra relación. Pero entonces me di cuenta de algo… a mi no me corresponde arreglar algo que yo no rompí.

Los ojos de Shikamaru estaban tan abiertos de la sorpresa que casi se le salían como en las caricaturas. Pero Tenten se mantuvo firme y continuó hablando.

— Yo te amo Shikamaru, pero en el amor que te tengo he terminado por perderme a mí misma. Y creo que, si no puedo amarme, ¿Cómo puedo esperar que alguien más me ame como lo merezco? Necesito tiempo para  mí, pero no un tiempo en el que me sienta atada a algo o a  alguien, solo un tiempo para mí, para pensar en mí de una vez por todas y sentir que vuelvo a saber quién soy.

— Un tiempo para ti — al decir aquello rió secamente y volteó la mirada hacia la ventana del café intentando desviar la mirada, posiblemente buscando ser frio — Seguramente es solo eso. — entonces la miró con los ojos entrecerrados juzgándola — ¿Segura que es solo eso? ¿Segura que esta decisión no tiene nada que ver con Sasuke Uchiha?

— No puedo creer que hables de eso en este momento — comentó ella decepcionada, negando con la cabeza y suspirando con desespero — Él no tiene absolutamente nada que ver con esto. Y si no puedes creerme, eso solo hace que me quede aún más segura de que esta es la decisión correcta.

— No es normal en ti pensar de esta manera. — dijo queriendo justificar su comentario.

— Pues parece ser que ambos necesitamos aprender un poco más sobre mí. — dijo ella algo molesta en aquel instante, pero al siguiente momento recuperó la compostura — A pesar de todo lo que pasó últimamente Shikamaru, y a  pesar de mi decisión, quiero que sepas que te ame muchísimo durante todo este tiempo. Que no hubo nadie además de ti. Que no amé a nadie más que a ti. Pero es hora de comenzar a amar a alguien más, a alguien de quien debí de haberme enamorado desde hace mucho tiempo… a mí misma. Y creo que tú deberías de aprender a hacer lo mismo.

— No me salgas con tonterías psicológicas y profundas, estás terminando conmigo, esto es solo una versión con palabras más sofisticadas de “no eres tú, soy yo”. Es una tontería.

— El problema es que no fui solo yo, fuimos ambos, pero tu pareces incapaz de darte cuenta de eso — dijo entonces ella levantándose de la mesa — y espero por tu bien que te des cuenta pronto.

— Solo falta que te vayas deseándome la muerte — suspiró él entonces molesto fijando su ceño fruncido en el café.

— De eso nada, has sido, y aún eres la persona más importante para mí. No te deseo ningún mal, al contrario. Por eso te digo lo que te digo, espero de corazón que algún día te des cuenta de por qué haces las cosas, que aprendas a conocerte y amarte, para que puedas ser feliz con alguien. Porque honestamente Shikamaru, después de ver cómo te has comportado hoy, creo que para ti y para mí, no volverá a haber ni un tiempo, ni un lugar… ni nada.

Con aquellas palabras Tenten se retiró sin importarle si su acompañante deseaba agregar algo mas o no, aquella era su línea final. El punto final se había fijado y era hora de avanzar, de seguir adelante, y comenzar a cerrar aquel ciclo. Pero aun que quería fervientemente terminar con todo aquello y presionar el botón de reinicio, al subir al carro de Hinata, las lagrimas comenzaron a rodar sin aviso, y sin poder detenerse.
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Desde hacía unos años Sakura había comenzado a ser alguien egoísta, o al menos eso se repetía continuamente, solo se preocupaba por su bienestar y cualquier cosa que atentara contra su calma personal se merecía un buen lugar en el basurero de su vida. Era desechado, con total calma, con todo raciocinio, y objetividad, a un lugar donde no pudiese alterarla más. Sucedía con absolutamente todo, situaciones, cosas que ya no le eran útiles, e incluso personas.

Había sucedido cuando ella y Sasuke terminaron por segunda vez, ambos sabían que ya no había amor, que lo que sentían al estar juntos era más que nada debido a la confianza que solían tenerse, a esa comodidad que había entre ellos, pero no era suficiente, no era una relación que le beneficiara ya que poco a poco la chica comenzaba a sentir que la madurez que había ganado en los años después de dejarlo con Sasuke parecía esfumarse lentamente. Los celos regresaban al haber tanta distancia, y comenzaba a dejar de sentirse dueña de sí misma. El acuerdo fue mutuo, si, ambos decidieron que era lo mejor para ellos solo ser amigos y no volver a intentar nada, se hacían daño, pero la que saco el tema a la luz fue Sakura, ella fue la que  dio el primer paso, porque esa relación afectaba su bienestar. 

Todo había sucedido después de la muerte de Kimimaro, cualquier cosa sin importancia, sin relevancia y que no le traía ningún beneficio no era bienvenida en su vida. Esto era porque después de vivir con tanta intensidad ese amor por tan poco tiempo, Sakura había decidido que había mas cosas en la vida que conformarse y que no era cuestión de que ella fuese suficiente para alguien, la vida no se trataba de eso. Decidió que ella era una persona fuerte, independiente que no necesitaba más que de ella misma para salir adelante y que valía muchísimo por esa fuerza que poseía, y no merecía sufrir, no debía de conformarse por menos de lo que se merecía como persona, ni en el ámbito amoroso, ni en el profesional, ni en nada. Ese era su mecanismo de defensa, y no solo lo usaba para evadir situaciones vergonzosas, como en el momento que decidió quitarle importancia a lo que Menma había hecho en el bar, sino también con situaciones que no tenían nada que ver con ella.

Pero había algo que Sakura  no se había admitido a sí misma, y era una cuestión crucial. Su mecanismo de defensa no solo evitaba que se involucrara en situaciones desafortunadas, también la prevenía de salir lastimada, pero no porque no se mereciera salir lastimada, sino porque no quería volver a pasar por lo mismo que había pasado cuando Kimimaro murió, aquel amor tan fugaz y profundo también trajo consigo un sufrimiento que se arraigo con aun más profundidad a su alma. Tenía miedo, no, pavor a sufrir de nuevo de aquella manera. Ese era su verdadero mecanismo de defensa, y con esas acciones que la llevaban a ignorar las situaciones mundanas, lo que lograba también era alejarse un poco de las personas, mantener una distancia prudente para no involucrarse tanto con nadie y no volver a sentir aquel dolor que aún ahora se sentía muy real. Por eso tenía una barrera entre ella y el resto del mundo, ya que cualquier situación que pudiera recordarle a Kimimaro o su muerte, era una situación que le recordaba aquel dolor, y por consiguiente era un sentimiento que no le traería beneficio alguno.

Se había dado cuenta de eso cuando Ino salió con aquel chico por dos meses quien al final la terminó dejando por su ex, era verdad, la chica la había necesitado ya que se había deprimido bastante, pero Sakura no pudo estar con ella, había puesto la escusa de la escuela y la distancia, pero la realidad era que aun si hubiese estando en Konoha, seguramente tampoco la hubiera apoyado. Porque ver a alguien sufrir por amor solo le recordaba su propio dolor. Pero ni en aquel momento lo aceptó, decidió seguir diciéndose lo mismo, que era egoísta, y que era dado a que esas situaciones no le aportaban nada.

Sakura se creía una persona fría sin sentimientos, pero la realidad era  la contraria, ya que detrás de aquella dura pared de cemento se encontraba una chica temerosa, triste, que más que nada en el mundo tenía miedo a encariñarse con otra persona, a sentir amor otra vez, porque eso al final terminaría lastimándola incluso más que estar sola.

Por eso, aun que ella sabía cómo era  que Neji se sentía, era incapaz de ir a darle una mano, de ayudarlo y sacarlo de su miseria, porque tenía miedo que al intentar sanar su dolor el suyo reviviera.

Pero era mentira, ella no era alguien egoísta, por más que se lo repitiera, por más que quisiese creerlo. No lo era. Y por eso se encontraba ahí, frente a la puerta de la habitación del chico, de donde no había salido más que para ir a clase o a la biblioteca por una semana, y donde estaba enterrando en su dolor, solo, justo como ella lo había estado haciendo desde hace ya unos años. Ella lo entendía, había estado en su lugar tiempo atrás, completamente hundida en la miseria y soledad, ocultando su dolor tras libros y libros de medicina, escondiendo los sentimientos que queman como llamas ardientes detrás de una mirada fría y un aire indiferente. Detrás de la serenidad que Neji quería mostrar a todos había un mundo que estaba desmoronándose y consumiéndose en llamas. Entendía completamente su situación.

Ya lo había dejado llorar y sentir pena por si mismo demasiado, era hora de hacerlo despertar, avanzar, y seguir con su vida. Si él no podía darse cuenta por si mismo de que nada ganaba victimizándose, entonces ella como amiga se sentía con la responsabilidad de apoyarlo. A pesar de que tenía miedo de ella misma remover el puñal en sus heridas, tenía que hacerlo, ya que seguramente si alguien la hubiese apoyado a ella cuando estaba en esa misma situación ahora no estaría aún tan recelosa. Y lo que menos quería era que en Neji quedasen cicatrices tan grandes como las que ella tenía.

En aquel momento había decidido que sería la amiga que ella hubiese querido tener en el momento en el que paso por lo mismo, una amiga que a pesar de que ella hubiese gritado, pataleado, y golpeado por alejar a los demás, se hubiese quedado a su lado, porque sabía que a pesar de aquella mascara de tranquilidad que portaba, por dentro sufría. Ella quería ser esa amiga. Y además, si no era ella ¿Quién? Tenten tenía sus propios problemas en aquel momento, sus propias penas que tratar como para preocuparse por el buen Neji que tan lejos se encontraba, y Lee su mejor amigo estaba en quien sabe que parte de Brasil ocupado en aquel momento. Todos estaban centrados viviendo sus vidas, todo mundo estaba demasiado ocupado comiendo de su plato como para preocuparse por ver el de los demás, todos menos ella cuya única responsabilidad en aquel momento era estudiar, algo que posiblemente ya había hecho demasiado siendo que las finales habían terminado la semana pasada. Además, en aquel momento ella era la única persona que Neji tenía verdaderamente a su lado.

Por eso, aun que su subconsciente gritaba que no lo hiciera, tocó la puerta de la habitación, y lo que se encontró la conmocionó.
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Mientras el drama parecía florecer en todo su esplendor por todo el mundo, los chicos del grupo se encontraban discutiendo sus monótonas y aburridas vidas acompañados de un desayuno en un restaurante en el centro de la ciudad. Debido a que Shikamaru y Tenten hablaban en el café en el que desayunaban siempre, habían decidido tratar uno nuevo que Naruto y Hinata habían encontrado el otro día, el café JK, un lugar grande pero hogareño en el que cada mes cambiaban la temática, en aquel momento la temática era simple y sencillamente la cultura japonesa, y los adornos de arboles de cerezo, pinturas tradicionales, campanas de viento, y demás, les provocaba una tranquilidad que parecía casi inhumana al estar rodeados de tanto drama. En aquel momento los muchachos se sentían como si tomaran una taza de té en el centro del huracán, a sabiendas de que cuando terminaran volverían a sus vidas normales.

— Me gusta este lugar — dice Kiba sonriente mientras deja su taza de café sobre la mesa — Si ya no somos amigos de Shikamaru podemos hacer de este nuestro nuevo punto de reunión.

— No digas estupideces — dijeron al mismo tiempo Naruto y Sasuke quienes se miraron al instante. Pero solo Naruto continuó. — No porque esté pasando lo que esté pasando dejaremos de ser amigos — dijo el rubio estableciendo su punto y mirando a Sasuke — ¿tú que ibas a decir Teme?

— No, nada que este lugar queda muy lejos de nuestras casas — dijo medio en broma — No es cierto, iba a decir lo mismo que tu. No porque suceda esto con Tenten significa que dejaran de ser amigos.

— Me sorprende que tu digas eso — dice Chouji asombrado cruzándose de brazos — ¿A qué se debe?

— Yo no soy amigo de Shikamaru, a mi no me pesa o interesa, pero vamos si estuviera en su lugar, no importa lo estúpido que estuviera, no me gustaría que mis amigos me dieran la espalda.

— Resultaste ser mejor persona de lo que pensé — ameritó el antes robusto asintiendo orgulloso de aquellas palabras.

— Una vez ¡Una vez! les haces la vida insufrible a muchos en la preparatoria y ya te creen un amargado de por vida — dijo el Uchiha con algo de ironía, a lo que los demás rieron.

— No sean tontos — interrumpió Kiba negando — En todas las relaciones, cuando la pareja son amigos de todos, está claro que las personas van a terminar escogiendo un lado. Y yo la verdad me voy del lado de Tenten.

— No tiene porque ser así — puntualizó Naruto — después de todo ya somos adultos, me parece que podemos ser amigos de ambos sin tener que escoger un lado.

— Si, a ver ¿Y qué pasa cuando hagamos una reunión de grupo? Imagínense que de milagro ambos deciden aparecer, ¿Creen que se van a poner a hablar como si nada haya pasado y todos conviviéremos felices? Claro que no, Tenten se irá por su lado, Shikamaru por el suyo, y ahí señores tendremos que escoger un lado.

Todos se quedaron cayados al escuchar a Kiba hablar de aquella manera. Estaba claro que ninguno aceptaría aquellas palabras, pero en ellas había un poco de razón, la ruptura de sus amigos seguramente no sería una que les permitiera seguir siendo amigos, y aquello dificultaría un poco las cosas.

— A quien le importa eso — dijo Kankuro interrumpiendo el silencio incomodo que se había generado — nos preocupamos cuando pase, además, esto de las rupturas es incomodo al inicio. Ya que lo superen será más fácil, no creo que dejen que algo así interfiera con nuestra amistad.

— Y luego — interrumpió el inuzuka de nuevo — también están Temari y Neji, entre ellos vamos a tener que escoger también, ¡Y ni se diga si Neji sabe lo de Shikamaru! El grupo se va a partir en cuatro.

— Bien — Sasuke colocó la mano sobre la mesa haciendo suficiente ruido para detener la conversación pero no demasiado para llamar la atención de las demás mesas — Kiba parece muy interesado en arruinarnos el desayuno, y mi sushi está bastante bueno. Así que propongo que cambiemos el tema. ¿Cómo vas con los Hyuuga Naruto?

— Oh, pues bien. Hiashi sigue pidiéndome que tomemos té juntos en la tarde, siempre está la madre de Hinata pero me pone muy nervioso. Me hace todo tipo de preguntas sobre mi familia y me da miedito.

— Vives literalmente en la boca del lobo — rió Chouji.

— Pues algo así. Pero a pesar de la tensión y estrés constante con el que vivo por el cual creo que podría quedar calvo porque siento que cada día se me cae mas cabello, todo está bien.

Ante aquel comentario, todos, incluyendo el mismo Naruto, rieron e instantáneamente la situación se amenizó.

— Oh, yo tengo una novedad — dijo Kiba, recibiendo miradas despectivas de parte de Sasuke y Kankuro quienes pensaban que ya iba a volver a hablar de algún tema deprimente — No es nada malo, de hecho me parece que es bueno. ¿Recuerdan el colega de mi jefe que le terminó por dar una cuchillada en la espalda y le robo clientes? — Todos asintieron — Pues ya se salió de la compañía, definitivamente, ya no va para nada. Y ahora las responsabilidades principales recaerán sobre mí y la hija del jefe.

— ¿La hija de tu jefe? — indagó Kankuro — no sabía que estaba trabajando ahí.

— No lo estaba, comenzó esta semana. Está acostumbrándose a los procedimientos y todo lo relativo a lo administrativo de la empresa, ella será la administradora. Se puede decir que ambos estamos en entrenamiento ya que a mí, mi jefe me está también enseñando a hacer cosas que me faltan mejorar para poder ser el contador principal de la compañía.

— Vaya ¡Pues que alegría por ti! — exclamó Naruto sonriendo y alzando su taza de té en forma de respeto al chico.

— Si bueno, el único problema es que ahora que está ahí la hija de mi jefe…

— ¡Ya salió el veinte! — Se rió Kankuro inmediatamente, varios lo acompañaron.

— No me digas que te gusta por favor — añadió Chouji.

— Te vas a meter en un problema si te metes con la hija de tu jefe — rió también Sasuke.

— ¡No! depravados, nada de eso. Más bien es al contrario, mi jefe bromea demasiado diciéndome cosas sobre su hija, dice que si ella y yo nos casáramos el negocio seguiría siendo completamente familiar, que podría jubilarse en paz. Que sería un buen yerno, que si no me gusta su hija, que si no es bonita. ¡Me tiene pero si con los pelos de punta!

— ¿Y qué? ¿No te gusta? — inquiere el uchiha.

— ¡No!

— ¿Es que no es bonita? — pregunta Chouji.

— Pues… si, lo es, no está nada mal. Pero de todos modos, no solo me fijo en el físico.

— No veo el alboroto — añadió Kankuro — ¿Por qué no te casas con ella? de todos modos estás soltero, tendrías tu propio negocio, y siendo sinceros ya está a punto de que se te pase la fecha de caducidad amigo.

— Si, en cosa de nada te quedas soltero de por vida. — añadió bromeando Chouji.

— Virgen a los cuarenta — comentó Sasuke seriamente pero claramente en broma.

El resto se rió, pero claramente al chico no le pareció igual de gracioso, frunció el ceño y se cruzo de brazos.

— No es gracioso — interrumpió Naruto — el matrimonio no es algo de tomarse a la ligera, cuando decides casarte con alguien estas decidiendo que quieres compartir con esa persona el resto de tus días. Que quieres que su rostro sea lo primero que veas al despertar, y que su aroma te arrulle en las noches, quieres estar con ella en los buenos momentos para abrazarla y besarla, y en los malos para protegerla. Cuando decides que te vas a casar con alguien debe ser porque para ti no hay vida sin ella, no puedes imaginártela, porque incluso la muerte sería mejor que existir sin estar a su lado.

Todos se quedaron en silencio mirando al rubio, parecía concentrado mirando algo en su café, Sasuke se preguntaba mentalmente si aquellas palabras estaban escritas en la palma de su mano y era eso lo que leía, los demás estaban sumamente sorprendidos por la seriedad de sus palabras.

— Naruto, tu… — Chouji estaba conmovido hasta el alma.

— ¿Les gusta? He estado pensando en mis votos matrimoniales — rio el rubio tontamente. A más de uno le dieron ganas de darle un golpe en la cabeza.
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Sakura ya había terminado de limpiar aquel desorden, pero aun no lo podía creer. Al entrar al cuarto de Neji lo primero que llego a ella fue aquel olor repugnante a comida podrida el cual rápidamente identifico que provenía de aquellas cajas de pizza medio comidas amontonadas en la esquina de la habitación. El suelo apenas podía mirarse de tantos envoltorios de comida chatarra, tantas latas de refresco, de bebidas energizantes, casi se había sorprendido de no encontrarse un animal muerto ahí. Debajo de la cama no estaba mejor, y arriba se encontraba un pilar de ropa sucia que no sabía como demonios se había amontonado si Neji parecía que tenia puesta la misma ropa desde hace una semana. La pijama que portaba estaba sucia y llena de manchas de comida, al igual que su cabello enmarañado que había dejado suelto y hasta lucia algo graso.

El cuarto estaba encerrado, hacía un calor sofocante lo que no ayudaba para nada a disipar el olor. Y por último, sobre el escritorio estaban un millar de libros de medicina, todos cerrados y apilados, con la cabeza de Neji encima quien parecía estar muerto. Por eso ultimo había sido por lo que Sakura gritó al entrar, pero cuando el grito despertó al Hyuuga se tranquilizó un poco, y dejó que el pánico por la limpieza del área llegara.

— ¡¿Qué demonios es esto?! Si querías enterrarte vivo mejor lo hubieras hecho en tierra y no basura. ¡El sobrino de Hiashi Hyuuga viviendo en tales condiciones! No puedo creerlo.

— Ah, Sakura. Eres tu — dijo desanimado recostando su cabeza sobre la mesa de nuevo — solo tomaba una pequeña siesta. Iba a limpiar enseguida.

— ¿En verdad? Pues a mí me parece que este cuarto necesita limpieza desde hace ya bastante tiempo ¿Paso un huracán aquí dentro y no me he dado cuenta?

— No es nada, solo he descuidado un poco la limpieza es todo.

La chica frunció el ceño, puso los brazos en jarra y entonces gritó.

— ¡Arriba! — El sonido estridente de su voz hizo que Neji diera  un salto en su lugar, levantándose del asiento — Vamos, toma ropa y ve a bañarte.

— Pero es viernes.

— Mañana es lunes — corrigió la chica — anda, ya no es hora de holgazanear, y yo pensando que estabas estudiando.

— Si estaba — respondió tranquilamente — solo que apenas y he dormido, y tomo pequeñas siestas entre estudio.

— ¿Pero porque no duermes en tu cama?

— No he tenido tiempo de hacer la colada.

— Parece que ni eso, ni de prepárate una comida decente por lo que parece. — comentó mirando las cajas de pizza — anda, toma ropa y metete a bañar, yo iré limpiando aquí mientras lo haces.

— Pero…

— Nada de peros ¡ahora!

Sakura se sentía como la madre de Neji, además una madre bastante mandona, pero no habia podido creer lo que habían visto sus ojos, aquel desastre no era propio de ningún ser humano.

Ahora aún Neji no salía del baño, estaba tomándose su tiempo seguramente en la tina, pero a Sakura ya eso no le molestaba, le había repugnado tanto la suciedad que ya había dejado todo limpio. Lo único que aún requería tratamiento era la ropa sucia la cual había puesto en un rincón del cuarto mientras analizaba que  más era lo que se necesitaba hacer. Menos mal que no había alfombra y pudo barrer y trapear rápidamente el piso, porque de haberlo tenido que aspirar le hubiese dado un ataque ahí mismo. Pero ya  todo parecía estar bien, los libros organizados, la basura en una enorme bolsa que ahora estaba fuera del cuarto lista para ser depositada en el bote de afuera, la cama tendida con nuevas sabanas… si, todo estaba bien, solo faltaba poner la ropa sucia en el cesto de la ropa sucia para bajarla después a lavar.

Sakura no podía entender porque era que no la había puesto ahí antes, si tenía un gran cesto de ropa sucia Neji en su habitación. Pero cuando iba con la gran montaña de ropa en las manos y abrió aquel contenedor lo comprendió. Dentro estaban todas las cosas que Temari le había dado a Neji, todos los recuerdos, todas las fotos, las cartas que antes solía atesorar. No estaban rotas, al contrario, parecía que habían sido escondidas de su vista, era como si estando en aquel lugar Neji estuviera a salvo de su recuerdo. Ahora comprendía, Neji no era exactamente igual a ella, Neji podía fingir ante los demás que estaba bien pero no podía engañarse a sí mismo, salía con buena imagen para no preocupar a nadie, pero en el momento en el que se encontraba solo lo único que hacía era estudiar. Seguramente, y aquello era solo una suposición, ni siquiera podía dormir por las noches y era por ello que dormía solo pequeñas siestas y volvía al estudio.

— Neji — la chica toco la puerta del baño preocupada — ¿Estás bien? Llevas un buen rato.

El muchacho abrió en aquel momento la puerta, con su bóxer mostrándose un poco bajo los shorts de pijama limpia que se había puesto. De su cabello aun destilaba agua, ya que seguramente no se había secado el cabello, y mientras su mirada se miraba cansada, Sakura podía darse cuenta que aquellas cajas de pizza nada le habían hecho ya que aquel abdomen ligeramente marcado seguía intacto. Tal vez también se había entretenido haciendo ejercicio, y debido a eso su ropa apestaba incluso más.

— No tengo camisas limpias — comentó al ver que Sakura se sonrojaba un poco al ver la mitad de su cuerpo desnudo.

— Esta bien, siéntate — ordenó apuntando la cama, y como si él no tuviera control de si mismo así lo hizo — no puedo creer que te dejes caer de esta manera — murmuró mientras tomaba la toalla y comenzaba a secarle el cabello el muchacho — Neji Hyuuga, jamás pensé que llegaría el día en que te miraría de esta manera.

— Yo tampoco. — murmuró él desganado. Sakura en aquel momento sintió bastante pena, las defensas del chico parecían no funcionar en ese momento, no estaba intentando aparentar nada más de lo que era, una persona rota. — Lamento que hayas tenido que verme así.

— No te preocupes por eso.

— Lamento que hayas limpiado tú sola mi habitación.

— No te preocupes por eso — volvió a añadir ella. — vaya que tienes largo el cabello, aun no puedo terminar de secarlo.

— Lamento eso también.

Ella se detuvo, y mientras posaba sus manos sobre los hombros de Neji dijo mirándolo a los ojos.

— No te preocupes ¿Entiendes? Estoy aquí para eso, soy tu amiga, y siempre te voy a apoyar ¿Entiendes Neji-kun?

El chico asintió sonrojado por la pena, en verdad que no importaba que tan cansado se sintiera, ni que tan deprimido estuviera, le avergonzaba profundamente que Sakura le hubiera visto en aquellas condiciones. Pero en aquel punto no tenía ni fuerzas para fingir, había pasado toda la noche mirando los recuerdos de Temari, recordando su relación, pensando que había hecho mal. Sus fuerzas espirituales y reales estaban acabadas, y a pesar de que tenía mucho sueño las pesadillas siempre estaban presentes para despertarlo.

— Me tenias muy preocupada Neji-kun — siguió hablando Sakura mientras continuaba con su trabajo de secado — desde el viernes que no te he visto ni respondes los mensajes, debí de haber venido antes.

— ¿Quién iba a pensarlo, no? — dijo Neji con una media sonrisa que parecía requerir bastante esfuerzo — Neji Hyuuga, devastado por una chica. Tan fuerte que me hago ver.

Ahora no había vuelta atrás para Sakura, pero tampoco quería huir de aquel lugar, el ver las condiciones en las que su amigo se encontraba solo la hizo entender que en verdad su presencia era necesaria. Él la necesitaba, y no importaba lo que sucediera, ella estaba dispuesta a ayudarlo, porque para eso están los amigos.

— A veces las personas que nos vemos más fuertes, somos las más vulnerables.
Dijo sencillamente ella quedándose en silencio, y él asintió escondiendo su rostro.

— Pero sabes Neji-kun, el ser fuerte no se trata solo de verte duro y firme, se trata de levantarte una vez que has caído. Y sé que hay momentos en los que tocamos fondo, que parece que no vamos a salir. Pero siempre hay una manera de salir del pozo, a veces lo que necesitamos es que nos avienten una cuerda.

— Me da la impresión de que salir del pozo es incluso más doloroso — comentó el deteniendo a Sakura y mirándola a los ojos, la toalla cayó en sus hombros y su cabello aun algo húmedo aún goteaba un poco —Salir a la realidad, y darme cuenta que todo el futuro que tenía planeado, toda mi vida ha cambiado de una manera drástica. Para mí no solo fue una ruptura, el fin de un noviazgo, fue… el termino de mi mismo, de cómo me visualizaba, mi futuro y presente se desmoronaron y… no sé ni quién soy.

Sakura alzó una ceja algo sorprendida y se soltó del agarre del chico lentamente, entonces con toda la calma del mundo habló sin dejar de mirarlo a los ojos seriamente.

— Si necesitas de una mujer para saber quién eres y para poder ser feliz, discúlpame, pero que tristeza me das.

Las palabras fueron tan severas que el pecho de Neji ardió, se sintió más avergonzado que antes y no pudo evitar desviar la mirada.

— Entiendo que esto te cambie todo, pero ya lo has intentado y Temari no ha cambiado de opinión. No te aferres a algo que ya no es posible, por más bello que el futuro que te imaginabas fuese, no vale la pena perderte del presente por perseguir un sueño imposible. Abre los ojos y date cuenta, que Temari no va a ser la única ni la ultima, y que si sigues persiguiéndola solo recibirás el mismo resultado y te seguirás sintiendo miserable. No te vuelvas la definición de locura amigo mío.

— Pero yo no quiero que haya alguien más que Temari, yo la amo.

— ¿Y cómo esperas que ella te ame? Si para poderte amar a ti mismo necesitas la validación de alguien más. Ya te lo dije, abre los ojos, y date cuenta de las cosas.

— Roma no se hizo en un día — murmuró entonces bajando la mirada.

— Bueno, pero si no se hubiera comenzado a construir un día, jamás se hubiera terminado. Comienza tu cambio hoy, vamos yo te ayudare. Primero dejaremos tu ropa en la lavandería, y luego pedirás algo prestado para ir de compras. ¿Qué tal un corte de cabello? Ya te hace falta.

Tal vez era verdad y Sakura tenía razón, tal vez era hora de comenzar a  cerrar aquel ciclo. Neji no sabía si lo lograría o que tan difícil sería, solo sabía que en aquel momento se sentía alegre de tener a Sakura a su lado.
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Los celulares de todos sonaron al mismo tiempo en el café JK, en aquel momento todos se asustaron y miraron entre sí. Casi con las manos temblorosas tomaron sus celulares y miraron quien era.

— Trabajo — dijeron Kankuro y Kiba levantándose de la mesa tomando la llamada.

— Es Shikamaru — dijo Chouji respondiendo al mensaje de texto que había recibido — Tenten terminó con él y necesita verme.

— Es Hinata — añadió Naruto también contestando el mensaje que le llegó — Dice que ella e Ino se quedaran a dormir en tu casa hoy Sasuke, que tendrán noche de chicas.

— No era nada importante — aviso Kankuro acercándose a la mesa después de colgar el celular — Solo un recordatorio de una junta mañana temprano ¿Ustedes qué tal?

— Hay que pedir la cuenta para pagar — respondió Chouji — iré con Shikamaru.

— Yo estaré solo hoy en casa de los Hyuuga — dijo Naruto algo deprimido.

Kiba quien también había regresado de su conversación había escuchado las explicaciones y entonces habló también.

— Mi jefe me llamó, quiere que vaya a la oficina como extra hoy para terminar de mostrarle a su hija todo lo de la empresa.

— Te aseguro que quiere que le muestres más que solo la empresa — rió Sasuke con una sonrisa picara.

— Cállate, en todo caso ¿A ti quien te llamó? — le preguntó al uchiha.

— Ah, nadie me sonó una alarma. — Todos rieron entre dientes — ¿Qué? No siempre soy el señor popular.

— Bueno chicos ya me tengo que ir — dijo Kiba tomando sus cosas — Kankuro te encargo lo mío y mañana te lo pago en alcohol.

— Me parece bien.  Nos vemos.

— ¿Irán a tomar sin nosotros? — preguntó Naruto algo ofendido. — ¡Invítenme!

— Es que Kankuro quiere quejarse a gusto de los celos que le da que Yuki y Gaara sean tan amigos sin gente feliz porque se va a casar presente — dijo Kiba antes de desaparecer con una risotada originada por la expresión de furia de Kankuro.

— ¡Ver acá! No te pago nada — gritó molesto —  vaya amigo.

 — ¿Puedo ir yo? — propuso Sasuke — Yo estoy solo y despechado.

— No digas tonterías — bufó Kankuro — ahora  que Tenten y Shikamaru terminaron seguramente iras tras ella.

— No — declaró sencillamente, sonrió de  lado y explicó — Seré su amigo, estaré a su lado sin ninguna otra intensión  como hasta ahora, y entonces… ella vendrá sola a mí.


Sonrió de lado de una manera que los que aun estaban presentes temblaron un poco de miedo, pero a Sasuke no me importó lo que pensarán, él ya no  daría una explicación más, aun que lo cierto era que él decía aquello ya que era turno de Tenten hacer algo, él ya había estado demasiado tiempo detrás de ella, era su turno de ser el que estaba adelante. 


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Cheken la lista de capitulos para ver la fecha de actualización, lamento haberlos escho  esperar!!

FELICES FIESTAS <3

1 comentario:

  1. Ya voy por aquí! me encanta tu historia, apenas termine de leer Bmt seguí con esta enseguida xD al comienzo la parte de Shikamaru y Tenten me recordo muchísimo a este viejo vídeo https://www.youtube.com/watch?v=Iwk3t5I8lXg .Supe que tuviste un tiempo inactiva, lo que de algún modo me alegra por que se que la continuaras... y eso espero <3

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