Bueno ¿Como la han pasado? a mi me queda completamente la frase en ingles "what did you get for christmas? Fat i got fat" 4 hermosos kilitos que comienzan a morir a partir de hoy xD Como sea, espero que hayan tenido unas vacasiones esplendidas y que este año 2015 se les cumplan todas sus metas y blah blah ya se la saben.
Como sea, aqui esta la continuacion del capitulo pasado, la verdad es que le puse el mismo nombre porque por desgracia no se me ocurrió otro pero pues a falta de motivación... ahi esta.
es un capitulo medio raro, que me salio algo disparatado creo, especialmente la parte de Menma, Neji y Sakura, igual y piensan que no tiene ni pies ni cabeza o que fue sacado de una mala comedia, pero se olviden que mi imaginación es una mala comedia y por lo tanto este fanfic tambien xD okay no. pero si. o no... yo que se.
Espero que les guste el dramita y el nuevo look de Neji, ojala consiga un dibujo en internet de como me lo imagino porque si lo hago yo quedaría horrible ¡Hace años que no dibujo!
Okay lets go.
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Cerrando ciclos II
Estos días todos parecían
tener un plan, Ino y Chouji tenían uno para ayudar a Shikamaru a darse cuenta
por el mismo que parecía tener un problema de actitud; Sasuke, Kiba y Kankuro
-quienes eran los que quedaban en la casa junto con Tenten- tenían también un
plan para ayudar a la chica a relajarse y enfocarse en sí misma en lugar de
evadirse cumpliendo los caprichos de los demás; luego estaba Sakura con un plan
para ayudar a Neji, el cual incluía dejarlo solo poco y sacarlo mucho para que
no se terminara sumiendo en la miseria de sus propios pensamientos de manera
que pudiera superar a Temari.
Por otro lado también
estaba Naruto que tenía un plan para evadir al padre de Hinata con todas esas preguntas
de acerca de su familia, el cual no iba del todo bien que digamos.
El rubio entró exaltado a
la casa de los demás, los varones estaban en la cocina, los tres cocinado para
su sorpresa pero el rubio no se dio tiempo de asimilar aquella situación
espectacular de lo aturdido que estaba por sus propios pensamientos. Se sentó
en la mesa con todos mirándolo asombrados, y entonces dio el suspiro más largo
de su vida.
— ¿Todo bien? — indagó Sasuke,
los demás aun observaban, pero el rubio no respondió, solo continuó mirando la
mesa. El resto se observó mutuamente y enseguida desviaron las miradas a lo que
se encontraban haciendo segundos antes como si nada hubiese pasado.
— Es el padre de Hinata —
dijo Naruto mirando a Sasuke quien fue el único que volteó, entonces habló solo
moviendo los labios pero sin emitir sonido alguno, como esperando que solo el Uchiha
se enterara de lo que iba a decir — Creo
que sabe lo de la familia Uzumaki.
— Chicos, ¿les molesta
terminar con esto? — Kankuro solo le hizo una seña con la mano esperando que se
largara de una buena vez, parecía ser la primera vez que ambos cocinaban un
desayuno tradicional japonés y estaban teniendo muchas dificultades. — Vamos
afuera.
Ambos salieron
tranquilamente, y se sentaron en el portón de la entrada. Solo en ese momento
el rubio comenzó a hablar, pero en un tono algo bajo.
— Te juro que me siento
acosado, me encontré esto ayer bajo la almohada — de la bolsa del pantalón
logró sacar con un poco de dificultad un pequeño sobre negro. — Lo que hay
dentro es el símbolo del clan Uzumaki.
— Este símbolo es el que
tu madre solía coser en tus chamarras de pequeños — puntualizó Sasuke regresándole
la tarjeta, la cual solo eso contenía, un pequeño papel con el símbolo del
supuesto clan perdido de Naruto.
— No sé que trata de
decirme Hiashi pero me asusta.
— ¿Qué es lo que crees que
quiere decir?
— Te estoy diciendo que no
tengo idea, por eso es que estoy asustado.
— ¿Has pensado en la
posibilidad de que esto no lo haya mandado Hiashi Hyuuga?
Naruto mira a su acompañante
de reojo, y luego mira al suelo con una mirada consternada. Enseguida asiente
lentamente.
— Eso me preocupa aún más.
— No entiendo que es lo
que te preocupa tanto. Si quieren que seas su líder, acepta, tendrás un estatus
mayor, mejor vida, que se yo.
— Es el problema, yo no
soy ningún líder, no soy alguien que pueda estar en una oficina alegando con
otros y haciendo contratos. Creo que la vida de oficina no me pega para nada.
— Tampoco ser ingeniero informático
y aun así es lo que decidiste estudiar. Creo que hay muchísimas incongruencias
en tu vida.
— Es que... — se toma las
manos y comienza a jugar con ellas, enseguida suspira un poco mas antes de
comenzar a hablar — Sucede que, después de que mi padre se fuera a la guerra,
ver todo lo que paso en mi familia me hizo entender que algo así era impensable
para mí. A pesar de que por un tiempo pensé que mi padre era un héroe, y realmente
quería ser un héroe como él. Cuando era pequeño solía pensar así. Pero cuando
regreso dañado, y todo comenzó ir hacia abajo, decidí que lo mejor para mi
familia era si tenía un trabajo que resultara tener menos emoción.
— Si, recuerdo eso. Querías
ser algo así como Capitán América.
— Como un héroe, eso quería
ser. — agrega el rubio asintiendo — Ser alguien que todos miraran hacia arriba,
que respetaran y del que no se burlaran por... por lo que sea.
— Ahora entiendo. Sabes,
mucha gente piensa que eres como un libro abierto, pero a decir verdad, a pesar
de que soy tu mejor amigo no conozco varias cosas sobre de ti.
— Lo mismo digo.
— Supongo que son nuestros
secretos los que nos mantienen unidos.
— Quiero decir, hay muchas
cosas que nos guardamos, para nosotros mismos, que no pensamos en decirlas a
nadie de ninguna manera. pero sabemos que si necesitáramos hacerlo, si la carga
se volviese muy grande, la única persona confiable seria el otro.
— Creo que tienes razón. —
dijo sonriendo de lado mirando a su amigo, el azabache coloca su mano sobre la
espalda del rubio y el vuelve a suspirar. — Cualquiera de las dos opciones me
preocupa. Me preocupa que Hiashi solo me haya aceptado por ser un Uzumaki, y me
preocupa que mi clan me este buscando.
— Aun no logro comprender,
porque te afecta tanto que te haya aceptado por eso. Lo hizo, punto, y ahora te
casaras con su hija.
— Por dos cosas. — dijo
colocando dos de sus dedos frente al Uchiha como para hacer énfasis en sus
palabras — Una muy importante, es que no quiero ser líder de mi clan,
simplemente no quiero tener la responsabilidad de liderar a unas personas con
las que ni siquiera crecí, de las que mi madre se separó. Entonces al
rechazarlos podría pasar el problema número uno. Porque, qué tal si al
rechazarlos, Hiashi decide que no soy adecuado para Hinata, que lo que me había
hecho potencial Hyuuga ha desaparecido.
— No creo que a Hinata le
importe eso, ella seguirá contigo a pesar de lo que sus padres digan de ti.
— Lo sé — Naruto sonríe
ante la seguridad de, no solo sus palabras, sino las de su mejor amigo — Pero
yo no quiero que tenga problemas con su familia por mi cumpla.
— Con el tiempo todo
mejora, ya ves Itachi y mi padre, a pesar de todo ellos volvieron a hablar y
todo va mejor.
— Pero aun así en las
cenas familiares hay ciertas discusiones fuera de lugar, ¿No es así? — Sasuke
solo asiente comprendiendo — pues yo no quiero que Hinata éste así con su
familia.
— Y ¿Cuál es la segunda razón?
— Yo quiero que Hiashi vea
mi potencial, quiero que vea la buena persona que soy y me acepte por eso, no
por mi dinero, mi prestigio, mi familia, sino por lo que yo como persona soy,
por lo que siento por su hija, por lo que puedo ofrecerle con el simple hecho
de amarla. Quiero que Hiashi me acepte porque entienda que Hinata y yo nos
amamos, y ese amor vale mucho más que todo el prestigio del mundo, y que a
pesar de que yo fuese pobre, tonto, y raro, este amor que tenemos nos hará
crecer como personas. Quiero que entienda que tengo algo que aportarle a su
hija aún sin todas esas cosas que son esperadas de mi.
— Lo lamento, pero pobre,
tonto y raro ya eres — Naruto lo fulminó con la mirada, pero Sasuke bromeaba —
aun que no te niego eso de que tienes un buen corazón. Igualmente dobe, no creo
que tengas mucho de qué preocuparte, eres de esas personas que una vez que
entras a la vida de alguien es difícil sacarte. Como un chicle en el zapato, no,
espera — hizo una pausa de un segundo y enseguida continuó ya más convencido en
lo que diría a continuación — ese es un mal ejemplo porque sí, se batalla para
sacarlos, pero al final puedes lograrlo. Bueno, eres como el cáncer — corrigió
con media sonrisa — nocivo para los humanos porque una vez que llegas a nivel
celular nos jodimos. No sabes cuantas veces trate de removerte con
quimioterapia cuando estábamos en la preparatoria, pero aun así insististe y
seguiste insistiendo hasta que me sacaste del hoyo en el que estaba. Me hiciste
mejor persona. Y es lo mismo con Hinata, al inicio era una chiquilla tímida que
no podía ni siquiera pisar un salón lleno de gente sin ponerse roja como un
tomate, y ahora mírala, tan llena de confianza que puede dar conferencias
enfrente de los inversionistas de la empresa Hyuuga. Créelo o no eso es gracias
a ti, a la fuerza que tu le das y creo que Hiashi no es nada tonto, él se ha
dado cuenta del cambio que has producido en su hija, y me parece que es por eso
por lo que te consideró digno de ella.
— Vaya, gracias. Digo, por
un momento ahí me sentí algo ofendido, pero gracias.
— No me agradezcas a mí,
esas no son mis palabras. — dijo el Uchiha sonriendo de lado — son las de Tenten,
mucho de lo que dije lo mencionó ella después de que fuimos a una conferencia
que auspiciaron los Hyuuga.
— Vaya con Tenten — dijo
sonriendo el rubio.
— Yo tengo una teoría —
agregó Sasuke algo orgulloso de si mismo ya que parecía que efectivamente su
discurso estaba ayudando a levantar el ánimo de su amigo — y esto si sale de
mi. Si las amigas de tu novia o casi esposa, te aceptan y además coinciden en
que eres buena influencia para ella, es que debe ser cierto. Las amigas son muy
celosas, no creo que importe mucho si son amigas tuyas también o no, ya ves lo
que pasó recientemente con Tenten, incluso Ino quien es amiga de Shikamaru de
tiempo antes que de Tenten, concluyó que su relación no les hacia bien.
— Supongo que tienes
razón.
— ¿Vez como todo va a ir
bien?
— Por cierto, hablando de
Shikamaru y Tenten. Tu e Ino, se pasaron un poco con eso, los hicieron
terminar.
— Tal vez no entrometimos
un poco de mas.
— El que estuvo más fuera
de lugar aquí fuiste tú, espero que no lo hayas hecho con intereses ocultos. —
lo dijo medio en broma, y Sasuke sonrió de lado, pero para que todo quedase
claro respondió a aquello tranquilamente.
— Cuando se trata de Tenten
puedo tener muy poco juicio, pero estoy consciente de que cosas pueden hacer
que termine odiándome, y créeme que jamás haría una de ellas. No me lo
perdonaría.
— Lo sé. Te conozco. Igualmente
ten cuidado con Shikamaru, tiene demasiada influencia en Tenten, aun si no
quiere aceptarlo. Hinata me dijo que cuando terminó la conversación tuvo que
arrancar el carro porque estuvo a punto de regresar con él.
— Si escuché algo de Ino.
Se sintió culpable, comenzó a culparse de nuevo y pidió a Hinata que salieran
de ahí.
— Hinata-chan me dijo algo
sobre el síndrome de Peter pan, y el que viene conjunto a ese, pero que le
afecta a las mujeres, el síndrome de Wendy.
— Si, mujeres que tuvieron
muchas responsabilidades desde pequeñas y por lo tanto se acostumbraron a ello
al grado de que lo sienten como una necesidad, o algo así. Da igual... No creo
que Tenten lo tenga, lo que si se es que está enamorada, y el amor es ciego,
tiende a hacernos perdonar hasta los errores imperdonables, y no ver los
problemas más evidentes. pero ella sabe que siguiendo ese patrón solo se hará
daño.
— Entonces Tenten está
bien. — afirmó el rubio.
— Eso creemos, pero igualmente
intentamos quitarle muchas responsabilidades. Sabes, nunca nos dimos cuenta de
cuantas cosas hacia ella en la casa, cuando comenzamos a pensar en ello
observamos que casi todas las mañanas ella preparaba el desayuno, levantaba las
sabanas de las habitaciones y hacia la colada, además de la limpieza de la
casa, ella ayuda bastante incluso con Akamaru. Hacía demasiado, y estábamos tan
acostumbrados que nos está costando un poco de trabajo acoplarnos al nuevo
estilo de vida donde no dependemos tanto de ella.
— Pues menos mal, pero
seguro que se aburrirá a mares.
— Hinata se está
encargando un poco de eso, de vez en cuando Ino también, han ido de copras, al
parque, y creo que mañana saldrán junto con Konan y los demás a un parque de
diversiones de esos ambulantes que pusieron en el centro.
— Bueno, menos mal que
ella está bien, dos amigos loquitos ya es demasiado — dijo medio en broma
recordando a Shikamaru, pero Sasuke se puso serio.
— ¿Tú crees que si esté
enfermo?
— Yo creo que Ino lo cree,
pero ella lo conoce desde hace mucho y me parece que como Temari, no quieren
aceptar que simplemente Shikamaru ha cambiado mucho en estos años y que ya no
es la persona que conocimos.
— Pero en ningún momento
lo dejamos de ver, ¿Como pudo cambiar tanto?
— Creo que tal vez, no
cambió, sino que comenzó a sacar su verdadero ser. Si pensamos en Shikamaru
pensamos en alguien listo y racional, alguien con poca motivación lo cual hizo
que sus padres lo sacasen de su casa que fue lo que lo metió aquí en primer
lugar — comentó apuntando la casa detrás de ellos — Quiero decir, su mayor
cualidad es su inteligencia, y aun ahora la posee, pero creo que como a todos
nos ha pasado en algún momento de nuestra vida, él se encontró con una
situación que no estaba en sus manos, que no podía manejar con su inteligencia
y se descolocó porque no sabía qué hacer. Entonces comenzó a actuar de una
manera diferente a la que estábamos acostumbrados porque miró que su forma de
ser usual no funcionaba a su beneficio.
— Estas diciendo que no
sabemos de lo que alguien es capaz hasta que se encuentra en determinadas
situaciones.
— Como cuando estás en
peligro — asintió — una persona muy valiente puede decir que atacaría a un
ladrón en el acto del robo, pero en el momento en el que se encuentra frente a
la persona con una pistola se congela y no puede hacer nada. No tiene nada que
ver con como pensamos de nosotros, o como somos, sino con nuestros instintos.
— Pero eso es incluso más
triste.
— ¿Por qué?
— Porque significa que perdí
contra un idiota. Que siempre ha sido un idiota pero que lo ocultaba muy bien.
— Les pasa a los mejores.
Oye pero ahora que lo pienso, tú debes estar algo frustrado porque no puedes
pasar tanto tiempo con Tenten como te gustaría, ¿no es así?
— Al contrario, nos vemos
en la empresa cuando trabajamos, además de que me manda bastantes mensajes,
pero a decir verdad yo he tenido otros asuntos familiares importantes y por eso
no la he invitado a salir.
— Pensé que ibas a decir
que no porque era muy pronto siendo que acababa de terminar con su novio hace
una semana.
— Claro, también está eso —
estaba claro que aquel punto a Sasuke le valía un cacahuete — Pero más que nada
los asuntos familiares, de hecho hoy veré a mi abuelo, quería preguntarle algo
sobre los Senju y los Uchiha.
— Interesante, ¿Porque
ahora el interés en eso?
— Es que tengo mis dudas,
algo no cuadra con la historia.
Con aquella respuesta tan
vaga Naruto notó de inmediato que era un tema del cual no podía hablar en aquel
momento, por lo mismo entonces cambió de tema, y decidieron irse a desayunar
dentro de la casa.
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Una semana ya había pasado
desde que Sakura había sacado a Neji de su miseria -o en otras palabras, su
habitación- y a pesar de que para Neji las mejoras no eran la gran cosa ya que
se seguía sintiendo como una mierda de perro pisoteada, para el resto de las
chicas de la universidad, y para Sakura, si lo era. Aún que claro para las
chicas del campus la mejora física era la que más les atraía, porque gracias a
los consejos de la de ojos jade el Hyuuga había cambiado su apariencia
bastante.
Para empezar su ropa ya no
era la de alguien que se la pasaba con la nariz en los libros, las camisetas de
botones y pantalones holgados estaban en el bote de basura, ahora el chico vestía
con lo mejor que se podía encontrar en aquel pueblo, que a pesar de no
parecerlo tenía muy buenas marcas de ropa. A Neji no le gustaba al inicio, le
recordaba a la ropa que Sasuke solía usar, pero parecía que a todo el mundo le
encantaba. Los pantalones entubados, no demasiado pegados para que quedase poco
para la imaginación, pero tampoco muy holgados para nadar en ellos, camisetas
de su talla, algunas con botones, otras sin ellos, boinas para el cabello,
botas militares, zapatos para vestir, sacos y corbatas pero sin el pantalón de
abajo, bufandas, y demás, la colección de ropa que Sakura había escogido casi había
terminado con todo lo que tenían en la tienda a la que fueron. Pero ese no era
el cambio más grande, ni más ni menos, era el nuevo corte de cabello.
El largo cabello de Neji
al que todo mundo estaba acostumbrado desde que tenían memoria se había
esfumado. Ahora quedaba un cabello corto, estratégicamente desarreglado que era
sencillo de lavar, de peinar y que requería poco cuidado, pero que al mismo
tiempo se miraba endemoniadamente sexy - como varias chicas del salón habían
estado comentando- con todo y eso,
Sakura se sentía satisfecha con su amigo, y esperaba que la teoría de Ino de
"si te sientes bien por fuera comenzaras a sentirte bien por dentro"
realmente funcionara.
Neji no iba a admitirlo,
pero a pesar de que no había dejado de pensar en Temari, comenzaba a centrar su
atención también a otras cosas. Esta vez ponía atención de verdad a las clases,
hacía las tareas correctamente y no solo por hacerlas, y aun que aun tenía
problemas para dormir, parecía poder hacerlo más seguido. Sakura estaba
sorprendida con el por dos cosas, por su esfuerzo para mejorar, y por el hecho
de que hubiera caído tan duro por amor. Esta clase de depresiones ella solo se
las imaginaba en las telenovelas o películas, realmente no pensó que algo así
pudiera pasarle a uno de sus amigos, por supuesto mucho menos a Neji. No cavia
duda que así como el amor es algo que nos puede hacer muy poderosos, es también
algo que puede significar nuestra ruina. El amor es poder, ya sea para nuestro
beneficio o en nuestra contra, pero lo que Neji no parecía visualizar era que
más importante aún que el amor de alguien más hacia nosotros -o de nosotros
hacia alguien más- es el amor propio. En el momento en el que Sakura encontró a
su amigo una semana antes, el chico no parecía tener rastros de su amor propio,
y era eso mismo lo que Sakura quería que recuperara.
Tal vez no fuese capaz de
superar a Temari en un corto lapso de tiempo, posiblemente le tomaría mucha
paciencia para poder tener otra relación sería, o incluso solo para plantearse
tener una nueva relación, pero una vez que el chico recuperase su amor propio,
todo sería mejor para él. Podría enfocarse en mejorarse como persona para su
propio beneficio, más que para complacer a alguien más. Podría incluso
reinventarse, ser alguien que siempre quiso ser, quien sabe, tal vez hasta
terminase descubriendo que la persona que él realmente es, y como más se siente
cómodo siendo, es alguien completamente distinto al que era en aquel momento.
Cada día Sakura se convencía mas, y más de que había hecho lo correcto como
amiga al haberlo ayudado a dar el primer paso, porque seguramente algún día lo
hubiese hecho por su cuenta, pero uno nunca sabe si ese primer paso se dará al
mes, o incluso al año. muchas personas no son capaces de cerrar los ciclos que
necesitan ser concluidos y terminan obsesionándose por largo tiempo. Sakura
realmente esperaba que su apoyo ayudara a Neji a no estancarse.
Los sábados usualmente
Neji y Temari tenían la conversación más larga de la semana, siempre temprano,
siempre muy alegre. Aquella mañana al salir a desayunar Sakura pudo notar que
ese sábado Neji parecía mucho mas deprimido que días anteriores, y para salir
de la rutina propuso algo que ni ella ni él estaban acostumbrados a hacer,
mucho menos con el otro.
— ¿Un parque de
diversiones? — inquirió el chico deteniendo el tenedor a la mitad del camino
hacia su boca.
— Si — afirmo Sakura
sonriendo ligeramente — Ya sabes, hay uno a las afueras, podemos ir. Después de
todo hemos estado aquí un par de años y jamás nos hemos dado una vuelta ¿Qué te
parece?
— Me parece que te has
vuelto loca, seamos honestos Sakura, tu y yo no somos las personas más
aventureras del mundo. Preferimos la calma, con un paseo al parque de la
escuela me conformo. Además no estoy de humor.
Al terminar de decir
aquello Neji continuó comiendo el pastel de chocolate que había pedido de
postre. Sakura hizo un mohín, sintiéndose ligeramente ofendida ya que las
palabras de su acompañante tenían el mensaje oculto "no somos personas
divertidas".
— Vamos a ir — declaró la
chica cruzándose de brazos — Y nos vamos a divertir.
— Suena más a una amenaza
que a una invitación. — el muchacho sonrió entre dientes, y entonces suspiró —
Está bien, si en verdad quieres ir.
— ¡Claro! Además servirá
para salir de la rutina, siempre venimos a desayunar y luego a la biblioteca,
tal vez Ino y el inútil de Menma tengan razón, tal vez también debemos de darle
un poco de tiempo a la diversión.
Neji apreciaba los
esfuerzos de su amiga, porque se daba cuenta que todo aquello le costaba a Sakura,
él le robaba parte de su energía, la hacía salirse de su rutina, incluso
cambiar las actividades que realizaba por él. Se sentía un poco mal por hacerla
pasar por aquello, pero al mismo tiempo lo agradecía tanto, por lo que siempre decidía
seguir la corriente. Como afirmación simplemente asintió y continuó con su postre.
— ¿No pedirás nada de
postre? — inquirió al notar que ella ya había terminado su plato y solo
continuaba tomando la taza de té de chocolate que había pedido.
— No — dijo sonrojándose
un poco y desviando la mirada — He subido unos cuantos kilos por la semana de exámenes,
no tuve mucho tiempo de comer sanamente.
— No seas tonta, así estas
perfecta.
El chico no había pensado
mucho lo que había dicho, simplemente lo dijo y continuó comiendo, pero ella no
pudo evitar sonrojarse un poco ante el comentario, solo asintió, no dándole la
razón pero aceptando su comentario.
Aquella pequeña escena fue
vista por alguien que desde hace unos meses había decidido que todos los sábados
iría a desayunar a aquel pequeño café que era apenas visitado por los alumnos
de la ciudad. Menma y Kazuo se encontraban terminando su desayuno también, y
ahora tomaban café mientras el de ojos azules miraba de reojo la mesa de sus
compañeros a los que decía despreciar.
— Gracias — sonrió Kazuo a
la mesera que le serbia su segunda taza de café americano.
— ¿Necesitan algo más? —
preguntó la muchacha sonriendo amablemente, Kazuo negó y miró a su acompañante
que estaba completamente distraído.
— ¿Tu estas bien Menma?
— Si, no necesito nada. —
respondió saliendo del trance y regresando a su taza de café.
— Sabes, me encanta este
lugar — comentó Kazuo tomando uno de los panecillos que se encontraban en el
centro de la mesa — Hasta hoy que me has invitado a unirme no podía comprender
por qué era que te gustaba venir aquí todos los sábados sin excepción. Además
solo.
— Es un lugar tranquilo,
con vista al rio — respondió escuetamente el muchacho tomando un trago de su café
caliente, hizo una mueca de disgusto al notar que había olvidado poner azúcar —
Además hacen buenos desayunos.
— Si claro, pero con
tantos lugares. siempre me pregunté porque este en especial. — Kazuo mira a lo
lejos, la mesa donde se encontraban Sakura y Neji — Ahora lo comprendo
perfectamente.
Mientras Menma le ponía azúcar
al café fingía desinterés a las palabras de su amigo, simplemente concentrado
en aquella ligera espuma que se provocaba al mezclar con la cuchara la sustancia
oscura. El sabor del café siempre le había disgustado, es amargo y te deja una sensación
horrible en la boca, además de que podía oler en tu aliento por horas, pero era
necesario para mantenerse despierto cuando le tocaba desvelarse por el trabajo
o la escuela, siempre que tenía que asistir a juntas profesionales le ofrecían
una taza de café, y a él le habían enseñado que era de mala educación rechazar
algo que te ofrecían. Por eso le ponía azúcar, para disfrazar su sabor, pero
nunca leche, después de todo era intolerante a la lactosa.
— ¿Y porque será eso? —
indagó tentando a su amigo a terminar lo que deseaba decir. Kazuo sonrió.
— Pues por ella — dijo
directamente apuntando la mesa de sus compañeros de clase con la cabeza —
Porque ella viene aquí todos los sábados. ¿No es así?
— ¿A sí? No lo había
notado.
— Vaya, pues no te conocía
tan despistado.
— ¿Algo realmente
interesante que quieras decir?
— Pues algo así, mi oído
es más bueno que el tuyo — declaró. Menma no logró comprender a que se refería
con eso. Lo que quería decir era una incógnita — Van a salir juntos, como
amigos claro, al parque de diversiones. Hoy.
— ¿A si? y a mí eso que me
interesa.
— ¿No es amigo tuyo el
dueño? No sé, pensé que podrías invitarlos gratis.
— ¿Porque haría eso? —
preguntó severamente tomando de su café, pero sin despegar la vista de su
acompañante.
— Oh, pues. No sé, se me
ocurrió que como esa chica te fastidia tanto, podrías acorralarla o algo así en
el parque. Digo, aun querías venganza porque te ignora como si fueras
cualquiera ¿No?
Menma no estaba consciente
de porque hacia las cosas, y Kazuo comprendía porque. Por lo tanto él como su
amigo, acompañante y guarda espaldas -o algo así- tenía que ayudarlo a darse
cuenta de sus sentimientos. No podía permitir que la primera vez que a Menma le
gustase una chica terminara mal porque no sabía identificar el sentimiento.
.
.
.
— Ese fue realmente el
peor desayuno de todos — declaró Naruto dejando la taza de café vacía de lado.
— Pues hubieras cocinado
tu, señor sabe-lo-todo — gruñó Kiba sintiéndose ofendido, había puesto mucho
esfuerzo en aquel desayuno.
— Hay que admitir que aun
nos hace falta mejorar — aceptó Kankuro con media sonrisa, y medio plato de
comida aún intacto en la mesa.
— Solo me alegra que
Tenten se haya ido a desayunar a casa de Hinata — agregó Sasuke levantándose de la mesa y tomando la taza de
Naruto la cual era la única vacía en aquel momento. — Pondré pan tostado, creo
que si no comemos otra cosa lo poco que comimos nos caerá mal.
— Intenta no arruinar eso
también — se burló el rubio, Sasuke sonrió de lado.
— Yo no fui el que cocinó —
recordó el Uchiha — lo único comestible fueron mis huevos dulces después de
todo.
— Un poco demasiado dulces
— agregó Kiba algo molesto, aun que en realidad habían quedado perfectos.
— A mi me parecieron bien —
comentó Kankuro, al recibir la mirada fría de su amigo al comentar aquello
corrigió inmediatamente, pero con algo de sarcasmo — Oh si, estaban malísimos.
Me das asco Sasuke.
— Como sea, hablemos de
algo más alegre que comida quemada y salada — interrumpió Naruto tomando de
regreso la taza de café que Sasuke le entregaba ahora llena — El lunes es
festivo, y pensé que tal vez podíamos hacerle una fiesta a Shino el domingo, ya saben para celebrar que será
padre.
— Y tú tío — agregó Kiba
sonriendo — Vaya que nos hacemos grandes.
— No se ocupa ser grande para
tener hijos — corrigió Kankuro, entonces miró a Naruto — ¿No es un poco
apresurado? Es mañana.
— Claro, pero yo me
encargaría de todo, además solo seremos nosotros, y posiblemente mi hermano
¿Que les parece?
— ¿Es tu manera de
enmendar el golpe que le has dado? — indagó Kiba.
— ¿¡Tu como sabes de eso!?
— se exaltó el rubio.
— ¡Tranquilo viejo no me
vayas a golpear a mi también! Sabes que
Shino y yo somos mejores amigos.
— Pensé que yo era tu
mejor amigo — murmuró Kankuro fingiéndose deprimido.
— Pues pensaste mal —
declaró con una sonrisa burlona.
— Oye, eso era para que
dijeras si Kankuro tu también eres mi
mejor amigo. Y me hicieras sentir mejor.
— ¿Qué crees que somos?
¿Mujeres? Si ya sabes que lo somos para que lloriqueas.
— Que maldito eres. — dijo
riéndose entre dientes el muchacho.
— Pues a mí me parece bien
— dijo Sasuke interrumpiendo la discusión marital
— Puedes hacerla aquí.
— ¡Genial! Eso era lo que
quería escuchar — exclamó sonriente el rubio.
— Me imaginé, solo que
tendrá que ser en el patio, no quiero que la casa quede hecha un desorden.
— Va a ser una reunión
tranquila Sasuke, solo chicos. Algo así como un baby shower pero de hombres.
— Eso suena algo gay,
¿Puedo no venir? — indagó Kiba.
— No, todos tendrán que
venir ¿Queda claro?
Todos se quedaron pensando
en sus respectivos trabajos, Sasuke asintió declarando que tendría tiempo,
Kankuro también dio una afirmativa. Kiba por otro lado grito.
— ¡Tengo muchísimo
trabajo! — declaró alarmado.
— Oh, ¿Pensabas trabajar
en domingo? — preguntó suspicaz Kankuro.
— Claro. Hay muchas cosas
que hacer para el Lunes. Pero está bien, me parece que puedo ir a la noche a
avanzar y terminar en la mañana.
— Oh, ¿En verdad harás
tantos sacrificios por la reunión?
— Claro, Shino es mi amigo
después de todo.
— Si, tu mejor amigo —
murmuró despectivamente Kankuro, aun que su desprecio era fingido.
.
.
.
— ¡Kazuo quiero una crepa!
Vamos a comprar una — exigió Menma a la par que arrastraba al aludido hacia los
puestos de comida.
Neji y Sakura mientras
tanto se quedaron de pie mirándolos mientras se alejaban.
— Aun no entiendo porque
aceptaste — murmuró Neji de modo que nadie fuese a escucharlo por error,
siempre que se encontraba al rededor de Menma sentía que era observado — Pensé
que te caía mal.
— Pensé que nos daría la
entrada gratis y luego se largaría, no tenía idea de que fuera a seguirnos a
todos lados. — murmuró ella de regreso con el ceño ligeramente fruncido.
— Aún que hay que admitir
que no se está comportando como usualmente hace — comentó Neji en voz normal
esta vez, aquellos dos parecían ya estar suficientemente lejos. — Incluso
parece emocionado por estar aquí ¿No te parece? Yo tampoco me la estoy pasando
tan mal.
Sakura simplemente
asintió, y al Neji decir aquello recordó el momento en el que llegaron al
parque.
Habían ido en el carro de Menma hasta el parque, lo que
también les había ahorrado el viaje en autobús, e incluso les invitaría la
entrada, para Sakura aquella era una manera de aprovecharse de él. Claro, si
resultaba que estaba mintiendo y no les dejaban pasar no había problema ya que
podían pagar la entrada, e incluso podían tomar
el bus de regreso. Pero si en dado caso dijese la verdad y en realidad podía
meterlos sin pagar, y cumplía con su palabra, entonces de alguna manera aquello
cobraba un poco de las que Menma le debía. Después de todo según Sakura había
varias maneras e vengarse de una persona, una de ellas era regresarle con la
misma medicina, otra -y que era la que Sakura estaba aplicando en aquel
momento- era aprovecharse lo más posible de los atributos de la persona, y
siendo que las conexiones y el dinero eran los únicos atributos de Menma,
aquello correspondía.
A decir verdad la sorpresa de que en realidad les dejaran
pasar gratis, y Menma no los dejara afuera, había sido algo grande para Sakura.
Ella iba más preparada para pagar por desprecio del muchacho que para realmente
recibir aquel favor. Pero su sorpresa fue incluso más grande cuando al llegar
al área de los juegos.
— ¿A dónde vamos primero? — preguntó el azabache mirándola
a ella, su mirada no era burlesca, ni nada por el estilo, en cambio era
tranquila. era la mirada de un chico cool que no teme a nada porque es
demasiado genial para tener miedo. Era la mirada que Sasuke tenía en la
preparatoria, pero en este caso era azul.
— ¿Juntos? — preguntó la chica extrañada, ella tenía la
idea de que el favor quedaba solo en eso, y no en una visita en conjunto.
— Claro. — dijo sencillamente el muchacho. A pesar de
que había sido una simple afirmación, Sakura la sintió como una amenaza, era
algo como "claro, ¿O a caso quieres irte de aquí?".
— ¿No es más divertido entre varios? — indagó sonriente
Kazuo aligerando la situación.
— Supongo que entre más mejor — asintió Neji no muy
convencido, pero como Sakura se había sentido amenazado de la declaración de
Menma.
— ¿Entonces? — volvió a preguntar el azabache.
— No conozco el lugar — declaró Neji — ¿Que es lo que
hay?
— Tomé un mapa en la entrada — dijo Sakura sacando el
respectivo de su bolsa, la cual colgaba hasta la cintura de la chica — Es
grande, creo que jamás terminaremos de recorrerlo todo.
— Me recuerda al de Suna — murmuró Neji.
Aquella aclaración no significaba nada para los otros
dos muchachos, pero para Sakura significó peligro, Neji estaba a punto de caer
en un circulo depresivo recordando el momento en el que él y Temari se habían
hecho novios. Aquel día en el parque acuático de Suna.
— ¿El acuático? — interrumpió Menma sacando a Neji de
sus cavilaciones — Este es del mismo dueño, es amigo de mi padre y por eso le
conozco.
— Un amigo nuestro es hijo del dueño — comentó Neji
siguiendo con la conversación.
— ¿Son amigos de Suigetsu? — inquirió Kazuo, los otros
dos asintieron — es un mundo pequeño.
— Normal — comentó Menma desviando la mirada al mapa
que Sakura había abierto — Después de todo Suigetsu es amigo de Sasuke Uchiha,
el ex novio de Sakura.
Sakura frunció severamente el ceño instantáneamente, ¿Por
qué era que este tipo sabia de aquello?
— Tranquila rosadita — dijo Menma mirándola de reojo — Conozco
a Itachi, él me dijo que su hermano tenía una ex aquí. Yo aún ni te conocía — después
de aquello regresó al mapa, Neji y Sakura se miraron entre sí confundidos. — ¿A
dónde quieres ir?
La pregunta era para Sakura, y la chica volteó a ver el
mapa de nuevo. Neji en cambio miró a Kazuo quien sonreía ligeramente, y por
primera vez una pregunta le vino a la mente ¿Quien era realmente Menma
Tatsumaki? De él se sabía que venía de una familia adinerada, pero que toda su
vida había vivido en Amanogawa, entonces ¿Como era que conocía a tanta gente de
Konoha? además, a tanta gente importante ¿Quién era ese tipo? Y además, si era
alguien importante ¿Porque él nunca había escuchado de él?
— ¿Y si vamos a las montañas rusas? — sugirió Kazuo
quien era el único que no había mirado el mapa, de hecho, se encontraba a
varios metros de donde los otros tres decidían que hacer. — Eso siempre es
bueno.
— Me parece bien — asintió Menma separándose del mapa y
caminado hacia su amigo — ¿Vamos?
De nuevo como si no supieran que hacer Neji y Sakura se
voltearon a ver y enseguida asintieron algo dubitativos.
La segunda sorpresa para Sakura no fue la grandeza de
aquel parque, ni mucho menos, en realidad se trató de Menma mismo. En aquel
momento ella se encontraba pensando en lo mismo que Neji había pensado momentos
atrás, ¿Quien era verdaderamente Menma Tatsumaki? y por lo tanto no podía
evitar dedicarle miradas furtivas. Y es que el chico se parecía tanto a Naruto,
en realidad eran casi idénticos, pero el aura que de él emanaba le hacía
recordar al Sasuke de su adolescencia. Por un momento incluso llegó a pensar
que tal vez era un clon de ambos, o de alguna manera los chicos se encargaron
de tener un bebe o... las locuras comenzaban a amontonarse en su mente cuando
de pronto lo miró, a Menma sonreír.
No era una sonrisa malvada, ni "seductora", mucho
menos fingida, era una sonrisa de verdad que no duró más de unos segundos.
Sucedió seguramente ya que bajó la guardia, y olvidó que estaba con otras tres
personas, pero pasó. Justo cuando llegaron a las montañas rusas extremas,
aquella sonrisa sincera apareció. Parecía que estaba realmente emocionado de
estar ahí. Pero segundos después recobró su compostura, se sonrojó ligeramente
al notar que Sakura había mirado su desliz y continuó como si nada.
Desgraciadamente parecía que ella era la única que se había dado cuenta.
— Gracias — dijo Neji de
pronto interrumpiendo las cavilaciones de la chica.
— ¿Porque?
— A pesar de que no fue
como pensamos, y tenemos a dos individuos más siguiéndonos. Esta salida sí que
me hizo bien... ahora estaría encerrado en mi habitación, o en la biblioteca
estudiando.
— Es bueno despejar la mente
de vez en cuando, además la adrenalina de los juegos ayuda ¿No crees?. Pero no
tienes que agradecerme por eso.
— No es solo eso — declaro
volteándola a ver — Es por todo, esta semana has sido una excelente amiga,
incluso antes cuando me diste mi espacio y me dejaste hundirme en mi depresión,
creo que eso también lo necesitaba. Pero tienes razón, cuando uno toca fondo lo
único que puede hacer ahora es subir, y si no hubiera sido por ti jamás hubiera
subido el primer escalón. Gracias Sakura, por ser una buena amiga.
— No me agradezcas Neji — sonrió
ella sonrojada de vergüenza, nadie le había agradecido por algo así nunca, se
sentía bien, casi como la madre teresa de Calcuta haciendo un bien. Aun que
claro, nunca tan grande. — Para eso estamos las amigas.
La chica le dio un abrazo agradeciéndole
por sus palabras el cual él apenas regreso, era demasiado rígido para esas expresiones
de cariño, Sakura lo sabía, pero aún así después de tal agradecimiento sentía
que le debía eso.
— Neji — repitió su nombre
con una sonrisa nerviosa — ¿Hemos perdido los honoríficos? — Sakura se sonrojó
al darse cuenta de aquello y se separó del abrazo, era cierto, aquella era la
primera vez que le decía por su nombre solamente.
— Tu también Neji-kun —
dijo recordando que hace unos momentos también la había llamado solo por su
nombre. — ¿Que paso con Sakura-san?
— Me parece que ya pasamos
eso ¿No crees? — dijo sonriendo de lado — Después de todo tenemos años de
conocernos, y creo que hay que admitir que el estar aquí solo nosotros nos ha
unido un poco más como amigos.
— Supongo que tienes razón
Neji — asintió ella sonriendo.
— ¿Que hacen? — interrumpió
Menma con cara de pocos amigos y una crepa en cada mano.
— Nada que te importe —
respondió Sakura de mala gana. Menma frunció el ceño.
— Toma — dijo entregándole
una de sus crepas — No sé si te guste ni me importa, cométela.
— ¿Es para mí? — indagó
extrañada mirando aquella crepa, era de nutella con plátano, y además tenía
crema batida arriba
— No, solo que le pusieron
crema a esa y no puedo comer lácteos. Tuve que pedir otra. — Dijo el chico de
mala gana dándole la espalda a Sakura para seguir caminando — Ahora te la
comes.
— No se debe desperdiciar
comida — dijo Kazuo con una sonrisa misteriosa, él por su lado le entregó otra crepa a Neji.
— No era necesario — dijo
el chico aceptando la crepa con un poco de pena.
— Lo sé, se lo dije, pero
no quiso escucharme — respondió Menma fulminando a Neji por sobre su hombro —
Vamos a caminar un poco por los juegos donde ganas premios antes de seguir.
— ¿Y a ti quien te ha
hecho el líder? — indagó Sakura acercándose al muchacho y caminado ligeramente
mas rápido que él para adelantarse.
Kazuo y Neji se quedaron atrás
mientras aquellos dos parecían competir a ver quién era el más veloz, a decir
verdad parecía un empate.
— ¿Te gusta la crepa? —
indagó Kazuo a Neji, quien en realidad ni la había tocado.
— Ah, sí gracias. En
verdad no debiste molestarte.
— Pensé que si Menma solo
le daba a Sakura se miraría como una grosería.
— ¿Por qué Menma querría
darle una crepa a Sakura? — indagó Neji volteando a ver a su acompañante quien
le sonrió de lado en respuesta.
— ¿Los alcanzamos? Parece
que ya se han sentado.
Kazuo comenzó a caminar
segundos antes que Neji, quien no podía creer lo que el muchacho estaba
implicando.
— Que lentos son — se quejó
Menma.
En la banca había un
espacio enorme entre Sakura y el muchacho, parecía que ninguno quería estar al
lado del otro ya que incluso tenían las piernas cruzadas para el lado
contrario. Sakura comía su crepa con el ceño ligeramente fruncido, al igual que
Menma.
— Puedes sentarte Neji-san
— sugirió Kazuo ya que el espacio era solo para una persona.
— No yo estoy bien...
— Incisito, por mi no hay
problema.
— Si Neji, siéntate —
sonrió Sakura.
— Está bien Sakura.
Menma al escuchar aquella
frase miró a la chica sorprendido, Neji se sentó entre ellos pero incluso en
ese momento el muchacho no dejó de verse sorprendido, solo que ahora en lugar
de mirar a la chica miraba el suelo. ¿Neji? ¿Sakura? ¿Ahora no usaban honoríficos?
El muchacho realmente no lograba entender porque aquello le molestaba tanto.
— Ya no quiero — declaró levantándose
con la mitad de su crepa y el ceño fruncido. Comenzó entonces a caminar hacia
el bote de basura que se encontraba ahí cerca — Apúrense para seguir.
— Yo no me apuro o me
darán nauseas — dijo Sakura decidida. — Además Menma-san si quieres irte vete,
aquí no se te extraña.
— Tsk... mal agradecida —
murmuró cruzándose de brazos. Kazuo pudo ver que tan molesto estaba, ya que su mandíbula
estaba completamente tensa. El chico sabía que algo no muy bueno estaba por
pasar, Menma después de todo tenía muy corto temperamento.
— Sakura ¿No quieres algo
de tomar? — sugirió Kazuo — hay una maquina aquí cerca ¿Qué tal si vamos por
jugos para todos?
— Me parece bien — dijo levantándose
— ahora volvemos — le dijo a Neji quien asintió.
Entonces ambos chicos se
quedaron solos. Y no paso mucho tiempo antes de que el Hyuuga sintiera la
mirada fría que el otro le estaba dado. casi parecían navajas filosas, encajándose
en su cara, pecho, espalda, literalmente sentía punzadas en todo el cuerpo, y
no pudo evitar voltearlo a ver con algo de miedo. Ahí estaba, con el ceño
fruncido, y cuando lo vio a los ojos este comenzó a acercarse.
— ¿Que te traes? — dijo
agresivamente.
— ¿De qué hablas? — indagó
extrañado.
— ¡Con Sakura! ¿Que se
traen ustedes dos?
El azabache se había
acercado tanto que Neji se sintió amenazado en otro nivel, tuvo que pararse y
en el proceso la crepa que tenía en la mano cayó al suelo. La miró por dos
segundos, pero era más importante mirar al frente en ese momento.
— ¿Con Sakura? — repitió
extrañado — No entiendo a que te refieres.
— Abrazándose, hablándose
sin honoríficos ¿Es que son pareja? ¡Porque déjame decirte que eso no impedirá
que la haga sufrir! A mí me da igual si eres un Hyuuga, no eres más que el
sobrino del hermano muerto de Hiashi Hyuuga, no eres nadie.
— ¡Tranquilo! — exclamó
Neji comenzando a exaltarse — Para empezar no te voy a permitir que hables de
mi familia en ningún contexto. Y en segundo lugar Sakura y yo solo somos
amigos.
— Mnh, yo hablo de lo que
se me da la gana. Y como ya te dije, ya sean pareja o no, a mi no me interesa.
Después de todo seguirá siendo mi juguete personal.
— Sakura no es tu juguete —
declaró tranquilamente Neji — y jamás lo va a ser, eso lo sabes, y eso es lo
que te frustra.
— Cállate.
— Pero sabes que creo, que
más que tu juguete tu quieres que Sakura sea algo más que eso. No sé cómo no me
había dado cuenta, pero tus acciones.. está tan claro ahora.
— Silencio.
— Todas las tonterías de
tirarle papeles en clase, aviones, molestarla y llamarle de nombres, son las
actitudes más infantiles de la historia. Es como actúa un niño de primaria
cuando le gusta una niña.
— ¡Cállate de una vez!
— Me voy a callar, pero
primero te diré esto. No sé porque en lugar de intentar conquistarla de otras
maneras actúas así, pero si no cambias tu actitud, vas a terminar perdiendo
compañero. Sakura no es de esas chicas que del odio le nace el amor, créeme, un
amigo mío muy parecido a ti de hecho, actuaba bastante infantil para lograr
atraerla, pero no fue hasta que actuó de manera madura que ella comenzó a
notarlo. E incluso en ese instante ella no lo notó del todo, porque aún era muy
infantil. Si quieres que Sakura te note, más te vale cambiar tus actitudes.
— ¿Es alguna clase de
amenaza?
— Para nada, en realidad
es un consejo de buena fe. Creo que si resuelves tus sentimientos hacia Sakura,
tu actitud podría cambiar, y entonces tal vez la vida de ambos sería mucho mas fácil.
— Estas loco — declaro
suspirando, el susto que aquellas palabras le habían dado, y el palpitar de su corazón
en ese momento habían hecho que se le olvidara el porqué del enojo que tenía.
— Dime loco si quieres,
pero si en algún nivel de tu subconsciente, o consciente, piensas que mis
palabras pueden tener razón y a ti lo que te pasa es que te gusta Sakura, ten
en cuenta mi consejo.
Justo en el momento que
Menma iba a decir que Neji podía meterse su consejo por un lugar en el que no
debe de entrar algo así, Sakura y Kazuo regresaron con las bebidas.
— ¿Qué pasó? — indagó la
chica mirando a ambos muchachos frente a frente, y la crepa en el medio.
— Nos vamos — Declaró
Menma mirando a Kazuo, y entonces repitió — Nos vamos.
— No, por favor. —
interrumpió Neji — No tienen porque irse, comenzaba a apreciar la compañía.
— Creo que es mejor que
nos vayamos — dijo Kazuo sonriendo con pena — me parece igualmente que Menma
tiene que reunirse con su padre ¿No es así? — el aludido asintió — No se
preocupen — dijo dándole a Neji la bolsa de jugos que llevaba — diviértanse, y
hay que repetirlo pronto.
— Sin duda — asintió Neji.
— Nos vemos — dijo Menma detrás
de un rostro tranquilo.
— Menma-san — interrumpió
Sakura antes de que se fuera — Gracias.
El muchacho solo asintió y
comenzó a caminar, seguido de Kazuo.
— ¿Que paso en verdad? —
preguntó Sakura a Neji.
— Se me cayó la crepa —
dijo el chico sonriendo con pena — Menma se ofreció a comprar otra y al negarme
creo que se molestó un poco.
— Ay, es que hasta en lo
más mínimo ese muchacho quiere salirse con la suya. No entiendo porque es así.
— Yo tampoco, pero sabes,
creo que tiene sus motivos por ser como es. Hay que recordar que lo que
conocemos de él es muy poco.
— Supongo que tienes
razón.
Por otro lado Kazuo y
Menma iban caminando tranquilamente hacia la entrada, el primero miraba al
segundo con interés mientras que este solo quería evadir la mirada. En aquel
momento no quería que nadie lo mirara, el corazón le palpitaba demasiado rápido,
y muchos recuerdos de momentos absurdos con Sakura tomaban lugar en su mente.
Parecía que por primera vez en su vida había escuchado el comentario de alguien
que no fuese superior a él, e incluso... tal vez.... sería necesario tomar su
consejo también. Y es que sus mejillas sonrojadas no podían significar que se
encontraba enfermo.
Primero que nada: FELIZ NAVIDAD (recibiste lindos regalos?? ), AÑO NUEVO Y REYES MAGOS (aunque falta para eso jaja), me gusto el capitulo aunque reconozco que me cuesta horrores imaginar a Neji con el pelo corto y mas con un peinado moderno.... espero la continuación. besos y nos estaremos leendo.
ResponderEliminarErika
PD: que significa la frase del inicio mi ingles esta muy oxidado :P JAJA