2 ene 2015

Capitulo 17 - Cerrando ciclos 2

Hola! FELICES FIESTAS XD super atrazado pero dicen por ahi que mas vale tarde que nunca.

Bueno ¿Como la han pasado? a mi me queda completamente la frase en ingles "what did you get for christmas? Fat i got fat" 4 hermosos kilitos que comienzan a morir a partir de hoy xD Como sea, espero que hayan tenido unas vacasiones esplendidas y que este año 2015 se les cumplan todas sus metas y blah blah ya se la saben.

Como sea, aqui esta la continuacion del capitulo pasado, la verdad es que le puse el mismo nombre porque por desgracia no se me ocurrió otro pero pues a falta de motivación... ahi esta.

es un capitulo medio raro, que me salio algo disparatado creo, especialmente la parte de Menma, Neji y Sakura, igual y piensan que no tiene ni pies ni cabeza o que fue sacado de una mala comedia, pero se olviden que mi imaginación es una mala comedia y por lo tanto este fanfic tambien xD okay no. pero si. o no... yo que se.

Espero que les guste el dramita y el nuevo look de Neji, ojala consiga un dibujo en internet de como me lo imagino porque si lo hago yo quedaría horrible ¡Hace años que no dibujo!

Okay lets go.

.
.
.
.
.



Cerrando ciclos II

Estos días todos parecían tener un plan, Ino y Chouji tenían uno para ayudar a Shikamaru a darse cuenta por el mismo que parecía tener un problema de actitud; Sasuke, Kiba y Kankuro -quienes eran los que quedaban en la casa junto con Tenten- tenían también un plan para ayudar a la chica a relajarse y enfocarse en sí misma en lugar de evadirse cumpliendo los caprichos de los demás; luego estaba Sakura con un plan para ayudar a Neji, el cual incluía dejarlo solo poco y sacarlo mucho para que no se terminara sumiendo en la miseria de sus propios pensamientos de manera que pudiera superar a Temari.

Por otro lado también estaba Naruto que tenía un plan para evadir al padre de Hinata con todas esas preguntas de acerca de su familia, el cual no iba del todo bien que digamos.

El rubio entró exaltado a la casa de los demás, los varones estaban en la cocina, los tres cocinado para su sorpresa pero el rubio no se dio tiempo de asimilar aquella situación espectacular de lo aturdido que estaba por sus propios pensamientos. Se sentó en la mesa con todos mirándolo asombrados, y entonces dio el suspiro más largo de su vida.

— ¿Todo bien? — indagó Sasuke, los demás aun observaban, pero el rubio no respondió, solo continuó mirando la mesa. El resto se observó mutuamente y enseguida desviaron las miradas a lo que se encontraban haciendo segundos antes como si nada hubiese pasado.

— Es el padre de Hinata — dijo Naruto mirando a Sasuke quien fue el único que volteó, entonces habló solo moviendo los labios pero sin emitir sonido alguno, como esperando que solo el Uchiha se enterara de lo que iba a decir — Creo que sabe lo de la familia Uzumaki.

— Chicos, ¿les molesta terminar con esto? — Kankuro solo le hizo una seña con la mano esperando que se largara de una buena vez, parecía ser la primera vez que ambos cocinaban un desayuno tradicional japonés y estaban teniendo muchas dificultades. — Vamos afuera.

Ambos salieron tranquilamente, y se sentaron en el portón de la entrada. Solo en ese momento el rubio comenzó a hablar, pero en un tono algo bajo.

— Te juro que me siento acosado, me encontré esto ayer bajo la almohada — de la bolsa del pantalón logró sacar con un poco de dificultad un pequeño sobre negro. — Lo que hay dentro es el símbolo del clan Uzumaki.

— Este símbolo es el que tu madre solía coser en tus chamarras de pequeños — puntualizó Sasuke regresándole la tarjeta, la cual solo eso contenía, un pequeño papel con el símbolo del supuesto clan perdido de Naruto.

— No sé que trata de decirme Hiashi pero me asusta.

— ¿Qué es lo que crees que quiere decir?

— Te estoy diciendo que no tengo idea, por eso es que estoy asustado.

— ¿Has pensado en la posibilidad de que esto no lo haya mandado Hiashi Hyuuga?

Naruto mira a su acompañante de reojo, y luego mira al suelo con una mirada consternada. Enseguida asiente lentamente.

— Eso me preocupa aún más.

— No entiendo que es lo que te preocupa tanto. Si quieren que seas su líder, acepta, tendrás un estatus mayor, mejor vida, que se yo.

— Es el problema, yo no soy ningún líder, no soy alguien que pueda estar en una oficina alegando con otros y haciendo contratos. Creo que la vida de oficina no me pega para nada.

— Tampoco ser ingeniero informático y aun así es lo que decidiste estudiar. Creo que hay muchísimas incongruencias en tu vida.

— Es que... — se toma las manos y comienza a jugar con ellas, enseguida suspira un poco mas antes de comenzar a hablar — Sucede que, después de que mi padre se fuera a la guerra, ver todo lo que paso en mi familia me hizo entender que algo así era impensable para mí. A pesar de que por un tiempo pensé que mi padre era un héroe, y realmente quería ser un héroe como él. Cuando era pequeño solía pensar así. Pero cuando regreso dañado, y todo comenzó ir hacia abajo, decidí que lo mejor para mi familia era si tenía un trabajo que resultara tener menos emoción.

— Si, recuerdo eso. Querías ser algo así como Capitán América.

— Como un héroe, eso quería ser. — agrega el rubio asintiendo — Ser alguien que todos miraran hacia arriba, que respetaran y del que no se burlaran por... por lo que sea.

— Ahora entiendo. Sabes, mucha gente piensa que eres como un libro abierto, pero a decir verdad, a pesar de que soy tu mejor amigo no conozco varias cosas sobre de ti.

— Lo mismo digo.

— Supongo que son nuestros secretos los que nos mantienen unidos.

— ¿Cómo? — indagó extrañado el rubio, para él eso no tenía ni pies ni cabeza.
— Quiero decir, hay muchas cosas que nos guardamos, para nosotros mismos, que no pensamos en decirlas a nadie de ninguna manera. pero sabemos que si necesitáramos hacerlo, si la carga se volviese muy grande, la única persona confiable seria el otro.

— Creo que tienes razón. — dijo sonriendo de lado mirando a su amigo, el azabache coloca su mano sobre la espalda del rubio y el vuelve a suspirar. — Cualquiera de las dos opciones me preocupa. Me preocupa que Hiashi solo me haya aceptado por ser un Uzumaki, y me preocupa que mi clan me este buscando.

— Aun no logro comprender, porque te afecta tanto que te haya aceptado por eso. Lo hizo, punto, y ahora te casaras con su hija.

— Por dos cosas. — dijo colocando dos de sus dedos frente al Uchiha como para hacer énfasis en sus palabras — Una muy importante, es que no quiero ser líder de mi clan, simplemente no quiero tener la responsabilidad de liderar a unas personas con las que ni siquiera crecí, de las que mi madre se separó. Entonces al rechazarlos podría pasar el problema número uno. Porque, qué tal si al rechazarlos, Hiashi decide que no soy adecuado para Hinata, que lo que me había hecho potencial Hyuuga ha desaparecido.

— No creo que a Hinata le importe eso, ella seguirá contigo a pesar de lo que sus padres digan de ti.

— Lo sé — Naruto sonríe ante la seguridad de, no solo sus palabras, sino las de su mejor amigo — Pero yo no quiero que tenga problemas con su familia por mi cumpla.

— Con el tiempo todo mejora, ya ves Itachi y mi padre, a pesar de todo ellos volvieron a hablar y todo va mejor.

— Pero aun así en las cenas familiares hay ciertas discusiones fuera de lugar, ¿No es así? — Sasuke solo asiente comprendiendo — pues yo no quiero que Hinata éste así con su familia.

— Y ¿Cuál es la segunda razón?

— Yo quiero que Hiashi vea mi potencial, quiero que vea la buena persona que soy y me acepte por eso, no por mi dinero, mi prestigio, mi familia, sino por lo que yo como persona soy, por lo que siento por su hija, por lo que puedo ofrecerle con el simple hecho de amarla. Quiero que Hiashi me acepte porque entienda que Hinata y yo nos amamos, y ese amor vale mucho más que todo el prestigio del mundo, y que a pesar de que yo fuese pobre, tonto, y raro, este amor que tenemos nos hará crecer como personas. Quiero que entienda que tengo algo que aportarle a su hija aún sin todas esas cosas que son esperadas de mi.

— Lo lamento, pero pobre, tonto y raro ya eres — Naruto lo fulminó con la mirada, pero Sasuke bromeaba — aun que no te niego eso de que tienes un buen corazón. Igualmente dobe, no creo que tengas mucho de qué preocuparte, eres de esas personas que una vez que entras a la vida de alguien es difícil sacarte. Como un chicle en el zapato, no, espera — hizo una pausa de un segundo y enseguida continuó ya más convencido en lo que diría a continuación — ese es un mal ejemplo porque sí, se batalla para sacarlos, pero al final puedes lograrlo. Bueno, eres como el cáncer — corrigió con media sonrisa — nocivo para los humanos porque una vez que llegas a nivel celular nos jodimos. No sabes cuantas veces trate de removerte con quimioterapia cuando estábamos en la preparatoria, pero aun así insististe y seguiste insistiendo hasta que me sacaste del hoyo en el que estaba. Me hiciste mejor persona. Y es lo mismo con Hinata, al inicio era una chiquilla tímida que no podía ni siquiera pisar un salón lleno de gente sin ponerse roja como un tomate, y ahora mírala, tan llena de confianza que puede dar conferencias enfrente de los inversionistas de la empresa Hyuuga. Créelo o no eso es gracias a ti, a la fuerza que tu le das y creo que Hiashi no es nada tonto, él se ha dado cuenta del cambio que has producido en su hija, y me parece que es por eso por lo que te consideró digno de ella.

— Vaya, gracias. Digo, por un momento ahí me sentí algo ofendido, pero gracias.

— No me agradezcas a mí, esas no son mis palabras. — dijo el Uchiha sonriendo de lado — son las de Tenten, mucho de lo que dije lo mencionó ella después de que fuimos a una conferencia que auspiciaron los Hyuuga.

— Vaya con Tenten — dijo sonriendo el rubio.

— Yo tengo una teoría — agregó Sasuke algo orgulloso de si mismo ya que parecía que efectivamente su discurso estaba ayudando a levantar el ánimo de su amigo — y esto si sale de mi. Si las amigas de tu novia o casi esposa, te aceptan y además coinciden en que eres buena influencia para ella, es que debe ser cierto. Las amigas son muy celosas, no creo que importe mucho si son amigas tuyas también o no, ya ves lo que pasó recientemente con Tenten, incluso Ino quien es amiga de Shikamaru de tiempo antes que de Tenten, concluyó que su relación no les hacia bien.

— Supongo que tienes razón.

— ¿Vez como todo va a ir bien?

— Por cierto, hablando de Shikamaru y Tenten. Tu e Ino, se pasaron un poco con eso, los hicieron terminar.

— Tal vez no entrometimos un poco de mas.

— El que estuvo más fuera de lugar aquí fuiste tú, espero que no lo hayas hecho con intereses ocultos. — lo dijo medio en broma, y Sasuke sonrió de lado, pero para que todo quedase claro respondió a aquello tranquilamente.

— Cuando se trata de Tenten puedo tener muy poco juicio, pero estoy consciente de que cosas pueden hacer que termine odiándome, y créeme que jamás haría una de ellas. No me lo perdonaría.

— Lo sé. Te conozco. Igualmente ten cuidado con Shikamaru, tiene demasiada influencia en Tenten, aun si no quiere aceptarlo. Hinata me dijo que cuando terminó la conversación tuvo que arrancar el carro porque estuvo a punto de regresar con él.

— Si escuché algo de Ino. Se sintió culpable, comenzó a culparse de nuevo y pidió a Hinata que salieran de ahí.

— Hinata-chan me dijo algo sobre el síndrome de Peter pan, y el que viene conjunto a ese, pero que le afecta a las mujeres, el síndrome de Wendy.

— Si, mujeres que tuvieron muchas responsabilidades desde pequeñas y por lo tanto se acostumbraron a ello al grado de que lo sienten como una necesidad, o algo así. Da igual... No creo que Tenten lo tenga, lo que si se es que está enamorada, y el amor es ciego, tiende a hacernos perdonar hasta los errores imperdonables, y no ver los problemas más evidentes. pero ella sabe que siguiendo ese patrón solo se hará daño.

— Entonces Tenten está bien. — afirmó el rubio.

— Eso creemos, pero igualmente intentamos quitarle muchas responsabilidades. Sabes, nunca nos dimos cuenta de cuantas cosas hacia ella en la casa, cuando comenzamos a pensar en ello observamos que casi todas las mañanas ella preparaba el desayuno, levantaba las sabanas de las habitaciones y hacia la colada, además de la limpieza de la casa, ella ayuda bastante incluso con Akamaru. Hacía demasiado, y estábamos tan acostumbrados que nos está costando un poco de trabajo acoplarnos al nuevo estilo de vida donde no dependemos tanto de ella.

— Pues menos mal, pero seguro que se aburrirá a mares.

— Hinata se está encargando un poco de eso, de vez en cuando Ino también, han ido de copras, al parque, y creo que mañana saldrán junto con Konan y los demás a un parque de diversiones de esos ambulantes que pusieron en el centro.

— Bueno, menos mal que ella está bien, dos amigos loquitos ya es demasiado — dijo medio en broma recordando a Shikamaru, pero Sasuke se puso serio.

— ¿Tú crees que si esté enfermo?

— Yo creo que Ino lo cree, pero ella lo conoce desde hace mucho y me parece que como Temari, no quieren aceptar que simplemente Shikamaru ha cambiado mucho en estos años y que ya no es la persona que conocimos.

— Pero en ningún momento lo dejamos de ver, ¿Como pudo cambiar tanto?

— Creo que tal vez, no cambió, sino que comenzó a sacar su verdadero ser. Si pensamos en Shikamaru pensamos en alguien listo y racional, alguien con poca motivación lo cual hizo que sus padres lo sacasen de su casa que fue lo que lo metió aquí en primer lugar — comentó apuntando la casa detrás de ellos — Quiero decir, su mayor cualidad es su inteligencia, y aun ahora la posee, pero creo que como a todos nos ha pasado en algún momento de nuestra vida, él se encontró con una situación que no estaba en sus manos, que no podía manejar con su inteligencia y se descolocó porque no sabía qué hacer. Entonces comenzó a actuar de una manera diferente a la que estábamos acostumbrados porque miró que su forma de ser usual no funcionaba a su beneficio.

— Estas diciendo que no sabemos de lo que alguien es capaz hasta que se encuentra en determinadas situaciones.

— Como cuando estás en peligro — asintió — una persona muy valiente puede decir que atacaría a un ladrón en el acto del robo, pero en el momento en el que se encuentra frente a la persona con una pistola se congela y no puede hacer nada. No tiene nada que ver con como pensamos de nosotros, o como somos, sino con nuestros instintos.

— Pero eso es incluso más triste.

 — ¿Por qué?

— Porque significa que perdí contra un idiota. Que siempre ha sido un idiota pero que lo ocultaba muy bien.

— Les pasa a los mejores. Oye pero ahora que lo pienso, tú debes estar algo frustrado porque no puedes pasar tanto tiempo con Tenten como te gustaría, ¿no es así?

— Al contrario, nos vemos en la empresa cuando trabajamos, además de que me manda bastantes mensajes, pero a decir verdad yo he tenido otros asuntos familiares importantes y por eso no la he invitado a salir.

— Pensé que ibas a decir que no porque era muy pronto siendo que acababa de terminar con su novio hace una semana.

— Claro, también está eso — estaba claro que aquel punto a Sasuke le valía un cacahuete — Pero más que nada los asuntos familiares, de hecho hoy veré a mi abuelo, quería preguntarle algo sobre los Senju y los Uchiha.

— Interesante, ¿Porque ahora el interés en eso?

— Es que tengo mis dudas, algo no cuadra con la historia.

Con aquella respuesta tan vaga Naruto notó de inmediato que era un tema del cual no podía hablar en aquel momento, por lo mismo entonces cambió de tema, y decidieron irse a desayunar dentro de la casa.

.
.
.
Una semana ya había pasado desde que Sakura había sacado a Neji de su miseria -o en otras palabras, su habitación- y a pesar de que para Neji las mejoras no eran la gran cosa ya que se seguía sintiendo como una mierda de perro pisoteada, para el resto de las chicas de la universidad, y para Sakura, si lo era. Aún que claro para las chicas del campus la mejora física era la que más les atraía, porque gracias a los consejos de la de ojos jade el Hyuuga había cambiado su apariencia bastante. 

Para empezar su ropa ya no era la de alguien que se la pasaba con la nariz en los libros, las camisetas de botones y pantalones holgados estaban en el bote de basura, ahora el chico vestía con lo mejor que se podía encontrar en aquel pueblo, que a pesar de no parecerlo tenía muy buenas marcas de ropa. A Neji no le gustaba al inicio, le recordaba a la ropa que Sasuke solía usar, pero parecía que a todo el mundo le encantaba. Los pantalones entubados, no demasiado pegados para que quedase poco para la imaginación, pero tampoco muy holgados para nadar en ellos, camisetas de su talla, algunas con botones, otras sin ellos, boinas para el cabello, botas militares, zapatos para vestir, sacos y corbatas pero sin el pantalón de abajo, bufandas, y demás, la colección de ropa que Sakura había escogido casi había terminado con todo lo que tenían en la tienda a la que fueron. Pero ese no era el cambio más grande, ni más ni menos, era el nuevo corte de cabello.

El largo cabello de Neji al que todo mundo estaba acostumbrado desde que tenían memoria se había esfumado. Ahora quedaba un cabello corto, estratégicamente desarreglado que era sencillo de lavar, de peinar y que requería poco cuidado, pero que al mismo tiempo se miraba endemoniadamente sexy - como varias chicas del salón habían estado comentando-  con todo y eso, Sakura se sentía satisfecha con su amigo, y esperaba que la teoría de Ino de "si te sientes bien por fuera comenzaras a sentirte bien por dentro" realmente funcionara.

Neji no iba a admitirlo, pero a pesar de que no había dejado de pensar en Temari, comenzaba a centrar su atención también a otras cosas. Esta vez ponía atención de verdad a las clases, hacía las tareas correctamente y no solo por hacerlas, y aun que aun tenía problemas para dormir, parecía poder hacerlo más seguido. Sakura estaba sorprendida con el por dos cosas, por su esfuerzo para mejorar, y por el hecho de que hubiera caído tan duro por amor. Esta clase de depresiones ella solo se las imaginaba en las telenovelas o películas, realmente no pensó que algo así pudiera pasarle a uno de sus amigos, por supuesto mucho menos a Neji. No cavia duda que así como el amor es algo que nos puede hacer muy poderosos, es también algo que puede significar nuestra ruina. El amor es poder, ya sea para nuestro beneficio o en nuestra contra, pero lo que Neji no parecía visualizar era que más importante aún que el amor de alguien más hacia nosotros -o de nosotros hacia alguien más- es el amor propio. En el momento en el que Sakura encontró a su amigo una semana antes, el chico no parecía tener rastros de su amor propio, y era eso mismo lo que Sakura quería que recuperara.

Tal vez no fuese capaz de superar a Temari en un corto lapso de tiempo, posiblemente le tomaría mucha paciencia para poder tener otra relación sería, o incluso solo para plantearse tener una nueva relación, pero una vez que el chico recuperase su amor propio, todo sería mejor para él. Podría enfocarse en mejorarse como persona para su propio beneficio, más que para complacer a alguien más. Podría incluso reinventarse, ser alguien que siempre quiso ser, quien sabe, tal vez hasta terminase descubriendo que la persona que él realmente es, y como más se siente cómodo siendo, es alguien completamente distinto al que era en aquel momento. Cada día Sakura se convencía mas, y más de que había hecho lo correcto como amiga al haberlo ayudado a dar el primer paso, porque seguramente algún día lo hubiese hecho por su cuenta, pero uno nunca sabe si ese primer paso se dará al mes, o incluso al año. muchas personas no son capaces de cerrar los ciclos que necesitan ser concluidos y terminan obsesionándose por largo tiempo. Sakura realmente esperaba que su apoyo ayudara a Neji a no estancarse. 

Los sábados usualmente Neji y Temari tenían la conversación más larga de la semana, siempre temprano, siempre muy alegre. Aquella mañana al salir a desayunar Sakura pudo notar que ese sábado Neji parecía mucho mas deprimido que días anteriores, y para salir de la rutina propuso algo que ni ella ni él estaban acostumbrados a hacer, mucho menos con el otro.

— ¿Un parque de diversiones? — inquirió el chico deteniendo el tenedor a la mitad del camino hacia su boca.

— Si — afirmo Sakura sonriendo ligeramente — Ya sabes, hay uno a las afueras, podemos ir. Después de todo hemos estado aquí un par de años y jamás nos hemos dado una vuelta ¿Qué te parece?

— Me parece que te has vuelto loca, seamos honestos Sakura, tu y yo no somos las personas más aventureras del mundo. Preferimos la calma, con un paseo al parque de la escuela me conformo. Además no estoy de humor.

Al terminar de decir aquello Neji continuó comiendo el pastel de chocolate que había pedido de postre. Sakura hizo un mohín, sintiéndose ligeramente ofendida ya que las palabras de su acompañante tenían el mensaje oculto "no somos personas divertidas".

— Vamos a ir — declaró la chica cruzándose de brazos — Y nos vamos a divertir.

— Suena más a una amenaza que a una invitación. — el muchacho sonrió entre dientes, y entonces suspiró — Está bien, si en verdad quieres ir.

— ¡Claro! Además servirá para salir de la rutina, siempre venimos a desayunar y luego a la biblioteca, tal vez Ino y el inútil de Menma tengan razón, tal vez también debemos de darle un poco de tiempo a la diversión.

Neji apreciaba los esfuerzos de su amiga, porque se daba cuenta que todo aquello le costaba a Sakura, él le robaba parte de su energía, la hacía salirse de su rutina, incluso cambiar las actividades que realizaba por él. Se sentía un poco mal por hacerla pasar por aquello, pero al mismo tiempo lo agradecía tanto, por lo que siempre decidía seguir la corriente. Como afirmación simplemente asintió y continuó con su postre.

— ¿No pedirás nada de postre? — inquirió al notar que ella ya había terminado su plato y solo continuaba tomando la taza de té de chocolate que había pedido.

— No — dijo sonrojándose un poco y desviando la mirada — He subido unos cuantos kilos por la semana de exámenes, no tuve mucho tiempo de comer sanamente.

— No seas tonta, así estas perfecta.

El chico no había pensado mucho lo que había dicho, simplemente lo dijo y continuó comiendo, pero ella no pudo evitar sonrojarse un poco ante el comentario, solo asintió, no dándole la razón pero aceptando su comentario.

Aquella pequeña escena fue vista por alguien que desde hace unos meses había decidido que todos los sábados iría a desayunar a aquel pequeño café que era apenas visitado por los alumnos de la ciudad. Menma y Kazuo se encontraban terminando su desayuno también, y ahora tomaban café mientras el de ojos azules miraba de reojo la mesa de sus compañeros a los que decía despreciar.

— Gracias — sonrió Kazuo a la mesera que le serbia su segunda taza de café americano.

— ¿Necesitan algo más? — preguntó la muchacha sonriendo amablemente, Kazuo negó y miró a su acompañante que estaba completamente distraído.

— ¿Tu estas bien Menma?

— Si, no necesito nada. — respondió saliendo del trance y regresando a su taza de café.

— Sabes, me encanta este lugar — comentó Kazuo tomando uno de los panecillos que se encontraban en el centro de la mesa — Hasta hoy que me has invitado a unirme no podía comprender por qué era que te gustaba venir aquí todos los sábados sin excepción. Además solo.

— Es un lugar tranquilo, con vista al rio — respondió escuetamente el muchacho tomando un trago de su café caliente, hizo una mueca de disgusto al notar que había olvidado poner azúcar — Además hacen buenos desayunos.

— Si claro, pero con tantos lugares. siempre me pregunté porque este en especial. — Kazuo mira a lo lejos, la mesa donde se encontraban Sakura y Neji — Ahora lo comprendo perfectamente.

Mientras Menma le ponía azúcar al café fingía desinterés a las palabras de su amigo, simplemente concentrado en aquella ligera espuma que se provocaba al mezclar con la cuchara la sustancia oscura. El sabor del café siempre le había disgustado, es amargo y te deja una sensación horrible en la boca, además de que podía oler en tu aliento por horas, pero era necesario para mantenerse despierto cuando le tocaba desvelarse por el trabajo o la escuela, siempre que tenía que asistir a juntas profesionales le ofrecían una taza de café, y a él le habían enseñado que era de mala educación rechazar algo que te ofrecían. Por eso le ponía azúcar, para disfrazar su sabor, pero nunca leche, después de todo era intolerante a la lactosa.

— ¿Y porque será eso? — indagó tentando a su amigo a terminar lo que deseaba decir. Kazuo sonrió.

— Pues por ella — dijo directamente apuntando la mesa de sus compañeros de clase con la cabeza — Porque ella viene aquí todos los sábados. ¿No es así?

— ¿A sí? No lo había notado.

— Vaya, pues no te conocía tan despistado.

— ¿Algo realmente interesante que quieras decir?

— Pues algo así, mi oído es más bueno que el tuyo — declaró. Menma no logró comprender a que se refería con eso. Lo que quería decir era una incógnita — Van a salir juntos, como amigos claro, al parque de diversiones. Hoy.

— ¿A si? y a mí eso que me interesa.

— ¿No es amigo tuyo el dueño? No sé, pensé que podrías invitarlos gratis.

— ¿Porque haría eso? — preguntó severamente tomando de su café, pero sin despegar la vista de su acompañante.

— Oh, pues. No sé, se me ocurrió que como esa chica te fastidia tanto, podrías acorralarla o algo así en el parque. Digo, aun querías venganza porque te ignora como si fueras cualquiera ¿No?

Menma no estaba consciente de porque hacia las cosas, y Kazuo comprendía porque. Por lo tanto él como su amigo, acompañante y guarda espaldas -o algo así- tenía que ayudarlo a darse cuenta de sus sentimientos. No podía permitir que la primera vez que a Menma le gustase una chica terminara mal porque no sabía identificar el sentimiento.
.
.
.
— Ese fue realmente el peor desayuno de todos — declaró Naruto dejando la taza de café vacía de lado.

— Pues hubieras cocinado tu, señor sabe-lo-todo — gruñó Kiba sintiéndose ofendido, había puesto mucho esfuerzo en aquel desayuno.

— Hay que admitir que aun nos hace falta mejorar — aceptó Kankuro con media sonrisa, y medio plato de comida aún intacto en la mesa.

— Solo me alegra que Tenten se haya ido a desayunar a casa de Hinata — agregó Sasuke  levantándose de la mesa y tomando la taza de Naruto la cual era la única vacía en aquel momento. — Pondré pan tostado, creo que si no comemos otra cosa lo poco que comimos nos caerá mal.

— Intenta no arruinar eso también — se burló el rubio, Sasuke sonrió de lado.

— Yo no fui el que cocinó — recordó el Uchiha — lo único comestible fueron mis huevos dulces después de todo.

— Un poco demasiado dulces — agregó Kiba algo molesto, aun que en realidad habían quedado perfectos.

— A mi me parecieron bien — comentó Kankuro, al recibir la mirada fría de su amigo al comentar aquello corrigió inmediatamente, pero con algo de sarcasmo — Oh si, estaban malísimos. Me das asco Sasuke.

— Como sea, hablemos de algo más alegre que comida quemada y salada — interrumpió Naruto tomando de regreso la taza de café que Sasuke le entregaba ahora llena — El lunes es festivo, y pensé que tal vez podíamos hacerle una fiesta a Shino  el domingo, ya saben para celebrar que será padre.

— Y tú tío — agregó Kiba sonriendo — Vaya que nos hacemos grandes.

— No se ocupa ser grande para tener hijos — corrigió Kankuro, entonces miró a Naruto — ¿No es un poco apresurado? Es mañana.

— Claro, pero yo me encargaría de todo, además solo seremos nosotros, y posiblemente mi hermano ¿Que les parece?

— ¿Es tu manera de enmendar el golpe que le has dado? — indagó Kiba.

— ¿¡Tu como sabes de eso!? — se exaltó el rubio.

— ¡Tranquilo viejo no me vayas a golpear a mi también!  Sabes que Shino y yo somos mejores amigos.

— Pensé que yo era tu mejor amigo — murmuró Kankuro fingiéndose deprimido.

— Pues pensaste mal — declaró con una sonrisa burlona.

— Oye, eso era para que dijeras si Kankuro tu también eres mi mejor amigo. Y me hicieras sentir mejor.

— ¿Qué crees que somos? ¿Mujeres? Si ya sabes que lo somos para que lloriqueas.

— Que maldito eres. — dijo riéndose entre dientes el muchacho.

— Pues a mí me parece bien — dijo Sasuke interrumpiendo la discusión marital 

— Puedes hacerla aquí.

— ¡Genial! Eso era lo que quería escuchar — exclamó sonriente el rubio.

— Me imaginé, solo que tendrá que ser en el patio, no quiero que la casa quede hecha un desorden.

— Va a ser una reunión tranquila Sasuke, solo chicos. Algo así como un baby shower pero de hombres.

— Eso suena algo gay, ¿Puedo no venir? — indagó Kiba.

— No, todos tendrán que venir ¿Queda claro?

Todos se quedaron pensando en sus respectivos trabajos, Sasuke asintió declarando que tendría tiempo, Kankuro también dio una afirmativa. Kiba por otro lado grito.

— ¡Tengo muchísimo trabajo! — declaró alarmado.

— Oh, ¿Pensabas trabajar en domingo? — preguntó suspicaz Kankuro.

— Claro. Hay muchas cosas que hacer para el Lunes. Pero está bien, me parece que puedo ir a la noche a avanzar y terminar en la mañana.

— Oh, ¿En verdad harás tantos sacrificios por la reunión?

— Claro, Shino es mi amigo después de todo.

— Si, tu mejor amigo — murmuró despectivamente Kankuro, aun que su desprecio era fingido.

.
.
.
— ¡Kazuo quiero una crepa! Vamos a comprar una — exigió Menma a la par que arrastraba al aludido hacia los puestos de comida.

Neji y Sakura mientras tanto se quedaron de pie mirándolos mientras se alejaban.

— Aun no entiendo porque aceptaste — murmuró Neji de modo que nadie fuese a escucharlo por error, siempre que se encontraba al rededor de Menma sentía que era observado — Pensé que te caía mal.

— Pensé que nos daría la entrada gratis y luego se largaría, no tenía idea de que fuera a seguirnos a todos lados. — murmuró ella de regreso con el ceño ligeramente fruncido.

— Aún que hay que admitir que no se está comportando como usualmente hace — comentó Neji en voz normal esta vez, aquellos dos parecían ya estar suficientemente lejos. — Incluso parece emocionado por estar aquí ¿No te parece? Yo tampoco me la estoy pasando tan mal.

Sakura simplemente asintió, y al Neji decir aquello recordó el momento en el que llegaron al parque.

Habían ido en el carro de Menma hasta el parque, lo que también les había ahorrado el viaje en autobús, e incluso les invitaría la entrada, para Sakura aquella era una manera de aprovecharse de él. Claro, si resultaba que estaba mintiendo y no les dejaban pasar no había problema ya que podían pagar la entrada, e incluso podían tomar  el bus de regreso. Pero si en dado caso dijese la verdad y en realidad podía meterlos sin pagar, y cumplía con su palabra, entonces de alguna manera aquello cobraba un poco de las que Menma le debía. Después de todo según Sakura había varias maneras e vengarse de una persona, una de ellas era regresarle con la misma medicina, otra -y que era la que Sakura estaba aplicando en aquel momento- era aprovecharse lo más posible de los atributos de la persona, y siendo que las conexiones y el dinero eran los únicos atributos de Menma, aquello correspondía.

A decir verdad la sorpresa de que en realidad les dejaran pasar gratis, y Menma no los dejara afuera, había sido algo grande para Sakura. Ella iba más preparada para pagar por desprecio del muchacho que para realmente recibir aquel favor. Pero su sorpresa fue incluso más grande cuando al llegar al área de los juegos.

— ¿A dónde vamos primero? — preguntó el azabache mirándola a ella, su mirada no era burlesca, ni nada por el estilo, en cambio era tranquila. era la mirada de un chico cool que no teme a nada porque es demasiado genial para tener miedo. Era la mirada que Sasuke tenía en la preparatoria, pero en este caso era azul.

— ¿Juntos? — preguntó la chica extrañada, ella tenía la idea de que el favor quedaba solo en eso, y no en una visita en conjunto.

— Claro. — dijo sencillamente el muchacho. A pesar de que había sido una simple afirmación, Sakura la sintió como una amenaza, era algo como "claro, ¿O a caso quieres irte de aquí?".

— ¿No es más divertido entre varios? — indagó sonriente Kazuo aligerando la situación.

— Supongo que entre más mejor — asintió Neji no muy convencido, pero como Sakura se había sentido amenazado de la declaración de Menma.

— ¿Entonces? — volvió a preguntar el azabache.

— No conozco el lugar — declaró Neji — ¿Que es lo que hay?

— Tomé un mapa en la entrada — dijo Sakura sacando el respectivo de su bolsa, la cual colgaba hasta la cintura de la chica — Es grande, creo que jamás terminaremos de recorrerlo todo.

— Me recuerda al de Suna — murmuró Neji.

Aquella aclaración no significaba nada para los otros dos muchachos, pero para Sakura significó peligro, Neji estaba a punto de caer en un circulo depresivo recordando el momento en el que él y Temari se habían hecho novios. Aquel día en el parque acuático de Suna.

— ¿El acuático? — interrumpió Menma sacando a Neji de sus cavilaciones — Este es del mismo dueño, es amigo de mi padre y por eso le conozco.

— Un amigo nuestro es hijo del dueño — comentó Neji siguiendo con la conversación.

— ¿Son amigos de Suigetsu? — inquirió Kazuo, los otros dos asintieron — es un mundo pequeño.

— Normal — comentó Menma desviando la mirada al mapa que Sakura había abierto — Después de todo Suigetsu es amigo de Sasuke Uchiha, el ex novio de Sakura.

Sakura frunció severamente el ceño instantáneamente, ¿Por qué era que este tipo sabia de aquello?

— Tranquila rosadita — dijo Menma mirándola de reojo — Conozco a Itachi, él me dijo que su hermano tenía una ex aquí. Yo aún ni te conocía — después de aquello regresó al mapa, Neji y Sakura se miraron entre sí confundidos. — ¿A dónde quieres ir?

La pregunta era para Sakura, y la chica volteó a ver el mapa de nuevo. Neji en cambio miró a Kazuo quien sonreía ligeramente, y por primera vez una pregunta le vino a la mente ¿Quien era realmente Menma Tatsumaki? De él se sabía que venía de una familia adinerada, pero que toda su vida había vivido en Amanogawa, entonces ¿Como era que conocía a tanta gente de Konoha? además, a tanta gente importante ¿Quién era ese tipo? Y además, si era alguien importante ¿Porque él nunca había escuchado de él?

— ¿Y si vamos a las montañas rusas? — sugirió Kazuo quien era el único que no había mirado el mapa, de hecho, se encontraba a varios metros de donde los otros tres decidían que hacer. — Eso siempre es bueno.

— Me parece bien — asintió Menma separándose del mapa y caminado hacia su amigo — ¿Vamos?

De nuevo como si no supieran que hacer Neji y Sakura se voltearon a ver y enseguida asintieron algo dubitativos.

La segunda sorpresa para Sakura no fue la grandeza de aquel parque, ni mucho menos, en realidad se trató de Menma mismo. En aquel momento ella se encontraba pensando en lo mismo que Neji había pensado momentos atrás, ¿Quien era verdaderamente Menma Tatsumaki? y por lo tanto no podía evitar dedicarle miradas furtivas. Y es que el chico se parecía tanto a Naruto, en realidad eran casi idénticos, pero el aura que de él emanaba le hacía recordar al Sasuke de su adolescencia. Por un momento incluso llegó a pensar que tal vez era un clon de ambos, o de alguna manera los chicos se encargaron de tener un bebe o... las locuras comenzaban a amontonarse en su mente cuando de pronto lo miró, a Menma sonreír.

No era una sonrisa malvada, ni "seductora", mucho menos fingida, era una sonrisa de verdad que no duró más de unos segundos. Sucedió seguramente ya que bajó la guardia, y olvidó que estaba con otras tres personas, pero pasó. Justo cuando llegaron a las montañas rusas extremas, aquella sonrisa sincera apareció. Parecía que estaba realmente emocionado de estar ahí. Pero segundos después recobró su compostura, se sonrojó ligeramente al notar que Sakura había mirado su desliz y continuó como si nada. Desgraciadamente parecía que ella era la única que se había dado cuenta.

— Gracias — dijo Neji de pronto interrumpiendo las cavilaciones de la chica.

— ¿Porque?

— A pesar de que no fue como pensamos, y tenemos a dos individuos más siguiéndonos. Esta salida sí que me hizo bien... ahora estaría encerrado en mi habitación, o en la biblioteca estudiando.

— Es bueno despejar la mente de vez en cuando, además la adrenalina de los juegos ayuda ¿No crees?. Pero no tienes que agradecerme por eso.

— No es solo eso — declaro volteándola a ver — Es por todo, esta semana has sido una excelente amiga, incluso antes cuando me diste mi espacio y me dejaste hundirme en mi depresión, creo que eso también lo necesitaba. Pero tienes razón, cuando uno toca fondo lo único que puede hacer ahora es subir, y si no hubiera sido por ti jamás hubiera subido el primer escalón. Gracias Sakura, por ser una buena amiga.

— No me agradezcas Neji — sonrió ella sonrojada de vergüenza, nadie le había agradecido por algo así nunca, se sentía bien, casi como la madre teresa de Calcuta haciendo un bien. Aun que claro, nunca tan grande. — Para eso estamos las amigas.

La chica le dio un abrazo agradeciéndole por sus palabras el cual él apenas regreso, era demasiado rígido para esas expresiones de cariño, Sakura lo sabía, pero aún así después de tal agradecimiento sentía que le debía eso.

— Neji — repitió su nombre con una sonrisa nerviosa — ¿Hemos perdido los honoríficos? — Sakura se sonrojó al darse cuenta de aquello y se separó del abrazo, era cierto, aquella era la primera vez que le decía por su nombre solamente.

— Tu también Neji-kun — dijo recordando que hace unos momentos también la había llamado solo por su nombre. — ¿Que paso con Sakura-san?

— Me parece que ya pasamos eso ¿No crees? — dijo sonriendo de lado — Después de todo tenemos años de conocernos, y creo que hay que admitir que el estar aquí solo nosotros nos ha unido un poco más como amigos.

— Supongo que tienes razón Neji — asintió ella sonriendo.

— ¿Que hacen? — interrumpió Menma con cara de pocos amigos y una crepa en cada mano.

— Nada que te importe — respondió Sakura de mala gana. Menma frunció el ceño.

— Toma — dijo entregándole una de sus crepas — No sé si te guste ni me importa, cométela.

— ¿Es para mí? — indagó extrañada mirando aquella crepa, era de nutella con plátano, y además tenía crema batida arriba

— No, solo que le pusieron crema a esa y no puedo comer lácteos. Tuve que pedir otra. — Dijo el chico de mala gana dándole la espalda a Sakura para seguir caminando — Ahora te la comes.

— No se debe desperdiciar comida — dijo Kazuo con una sonrisa misteriosa, él por su lado le entregó  otra crepa a Neji.

— No era necesario — dijo el chico aceptando la crepa con un poco de pena.

— Lo sé, se lo dije, pero no quiso escucharme — respondió Menma fulminando a Neji por sobre su hombro — Vamos a caminar un poco por los juegos donde ganas premios antes de seguir.

— ¿Y a ti quien te ha hecho el líder? — indagó Sakura acercándose al muchacho y caminado ligeramente mas rápido que él para adelantarse.

Kazuo y Neji se quedaron atrás mientras aquellos dos parecían competir a ver quién era el más veloz, a decir verdad parecía un empate.

— ¿Te gusta la crepa? — indagó Kazuo a Neji, quien en realidad ni la había tocado.

— Ah, sí gracias. En verdad no debiste molestarte.

— Pensé que si Menma solo le daba a Sakura se miraría como una grosería.

— ¿Por qué Menma querría darle una crepa a Sakura? — indagó Neji volteando a ver a su acompañante quien le sonrió de lado en respuesta.

— ¿Los alcanzamos? Parece que ya se han sentado.

Kazuo comenzó a caminar segundos antes que Neji, quien no podía creer lo que el muchacho estaba implicando.

— Que lentos son — se quejó Menma.

En la banca había un espacio enorme entre Sakura y el muchacho, parecía que ninguno quería estar al lado del otro ya que incluso tenían las piernas cruzadas para el lado contrario. Sakura comía su crepa con el ceño ligeramente fruncido, al igual que Menma.

— Puedes sentarte Neji-san — sugirió Kazuo ya que el espacio era solo para una persona.

— No yo estoy bien...

— Incisito, por mi no hay problema.

— Si Neji, siéntate — sonrió Sakura.

— Está bien Sakura.

Menma al escuchar aquella frase miró a la chica sorprendido, Neji se sentó entre ellos pero incluso en ese momento el muchacho no dejó de verse sorprendido, solo que ahora en lugar de mirar a la chica miraba el suelo. ¿Neji? ¿Sakura? ¿Ahora no usaban honoríficos? El muchacho realmente no lograba entender porque aquello le molestaba tanto.

— Ya no quiero — declaró levantándose con la mitad de su crepa y el ceño fruncido. Comenzó entonces a caminar hacia el bote de basura que se encontraba ahí cerca — Apúrense para seguir.

— Yo no me apuro o me darán nauseas — dijo Sakura decidida. — Además Menma-san si quieres irte vete, aquí no se te extraña.

— Tsk... mal agradecida — murmuró cruzándose de brazos. Kazuo pudo ver que tan molesto estaba, ya que su mandíbula estaba completamente tensa. El chico sabía que algo no muy bueno estaba por pasar, Menma después de todo tenía muy corto temperamento.

— Sakura ¿No quieres algo de tomar? — sugirió Kazuo — hay una maquina aquí cerca ¿Qué tal si vamos por jugos para todos?

— Me parece bien — dijo levantándose — ahora volvemos — le dijo a Neji quien asintió.

Entonces ambos chicos se quedaron solos. Y no paso mucho tiempo antes de que el Hyuuga sintiera la mirada fría que el otro le estaba dado. casi parecían navajas filosas, encajándose en su cara, pecho, espalda, literalmente sentía punzadas en todo el cuerpo, y no pudo evitar voltearlo a ver con algo de miedo. Ahí estaba, con el ceño fruncido, y cuando lo vio a los ojos este comenzó a acercarse.

— ¿Que te traes? — dijo agresivamente.

— ¿De qué hablas? — indagó extrañado.

— ¡Con Sakura! ¿Que se traen ustedes dos?

El azabache se había acercado tanto que Neji se sintió amenazado en otro nivel, tuvo que pararse y en el proceso la crepa que tenía en la mano cayó al suelo. La miró por dos segundos, pero era más importante mirar al frente en ese momento.

— ¿Con Sakura? — repitió extrañado — No entiendo a que te refieres.

— Abrazándose, hablándose sin honoríficos ¿Es que son pareja? ¡Porque déjame decirte que eso no impedirá que la haga sufrir! A mí me da igual si eres un Hyuuga, no eres más que el sobrino del hermano muerto de Hiashi Hyuuga, no eres nadie.

— ¡Tranquilo! — exclamó Neji comenzando a exaltarse — Para empezar no te voy a permitir que hables de mi familia en ningún contexto. Y en segundo lugar Sakura y yo solo somos amigos.

— Mnh, yo hablo de lo que se me da la gana. Y como ya te dije, ya sean pareja o no, a mi no me interesa. Después de todo seguirá siendo mi juguete personal.

— Sakura no es tu juguete — declaró tranquilamente Neji — y jamás lo va a ser, eso lo sabes, y eso es lo que te frustra.

— Cállate.

— Pero sabes que creo, que más que tu juguete tu quieres que Sakura sea algo más que eso. No sé cómo no me había dado cuenta, pero tus acciones.. está tan claro ahora.

— Silencio.

— Todas las tonterías de tirarle papeles en clase, aviones, molestarla y llamarle de nombres, son las actitudes más infantiles de la historia. Es como actúa un niño de primaria cuando le gusta una niña.

— ¡Cállate de una vez!

— Me voy a callar, pero primero te diré esto. No sé porque en lugar de intentar conquistarla de otras maneras actúas así, pero si no cambias tu actitud, vas a terminar perdiendo compañero. Sakura no es de esas chicas que del odio le nace el amor, créeme, un amigo mío muy parecido a ti de hecho, actuaba bastante infantil para lograr atraerla, pero no fue hasta que actuó de manera madura que ella comenzó a notarlo. E incluso en ese instante ella no lo notó del todo, porque aún era muy infantil. Si quieres que Sakura te note, más te vale cambiar tus actitudes.

— ¿Es alguna clase de amenaza?

— Para nada, en realidad es un consejo de buena fe. Creo que si resuelves tus sentimientos hacia Sakura, tu actitud podría cambiar, y entonces tal vez la vida de ambos sería mucho mas fácil.

— Estas loco — declaro suspirando, el susto que aquellas palabras le habían dado, y el palpitar de su corazón en ese momento habían hecho que se le olvidara el porqué del enojo que tenía.

— Dime loco si quieres, pero si en algún nivel de tu subconsciente, o consciente, piensas que mis palabras pueden tener razón y a ti lo que te pasa es que te gusta Sakura, ten en cuenta mi consejo.

Justo en el momento que Menma iba a decir que Neji podía meterse su consejo por un lugar en el que no debe de entrar algo así, Sakura y Kazuo regresaron con las bebidas.

— ¿Qué pasó? — indagó la chica mirando a ambos muchachos frente a frente, y la crepa en el medio.

— Nos vamos — Declaró Menma mirando a Kazuo, y entonces repitió — Nos vamos.

— No, por favor. — interrumpió Neji — No tienen porque irse, comenzaba a apreciar la compañía.

— Creo que es mejor que nos vayamos — dijo Kazuo sonriendo con pena — me parece igualmente que Menma tiene que reunirse con su padre ¿No es así? — el aludido asintió — No se preocupen — dijo dándole a Neji la bolsa de jugos que llevaba — diviértanse, y hay que repetirlo pronto.

— Sin duda — asintió Neji.

— Nos vemos — dijo Menma detrás de un rostro tranquilo.

— Menma-san — interrumpió Sakura antes de que se fuera — Gracias.

El muchacho solo asintió y comenzó a caminar, seguido de Kazuo.

— ¿Que paso en verdad? — preguntó Sakura a Neji.

— Se me cayó la crepa — dijo el chico sonriendo con pena — Menma se ofreció a comprar otra y al negarme creo que se molestó un poco.

— Ay, es que hasta en lo más mínimo ese muchacho quiere salirse con la suya. No entiendo porque es así.

— Yo tampoco, pero sabes, creo que tiene sus motivos por ser como es. Hay que recordar que lo que conocemos de él es muy poco.

— Supongo que tienes razón.

Por otro lado Kazuo y Menma iban caminando tranquilamente hacia la entrada, el primero miraba al segundo con interés mientras que este solo quería evadir la mirada. En aquel momento no quería que nadie lo mirara, el corazón le palpitaba demasiado rápido, y muchos recuerdos de momentos absurdos con Sakura tomaban lugar en su mente. Parecía que por primera vez en su vida había escuchado el comentario de alguien que no fuese superior a él, e incluso... tal vez.... sería necesario tomar su consejo también. Y es que sus mejillas sonrojadas no podían significar que se encontraba enfermo.

1 comentario:

  1. Primero que nada: FELIZ NAVIDAD (recibiste lindos regalos?? ), AÑO NUEVO Y REYES MAGOS (aunque falta para eso jaja), me gusto el capitulo aunque reconozco que me cuesta horrores imaginar a Neji con el pelo corto y mas con un peinado moderno.... espero la continuación. besos y nos estaremos leendo.
    Erika
    PD: que significa la frase del inicio mi ingles esta muy oxidado :P JAJA

    ResponderEliminar